Corrientes pedagógicas contemporáneas.


Estas corrientes pedagógicas, tratan de describir, explicar, conducir y permitir la comprensión de lo pedagógico ante las exigencias del contexto y pasan a ser referentes que crean y recrean los contextos sociales y pedagógicos de la escuela actual.

  1. Repasando a Vigotsky, Piaget, Ausubel y Novak

  2. Corrientes pedagógicas contemporáneas.

  3. Corrientes y Teorías Pedagógicas – Representantes y sus Enfoques
  4. Corrientes Pedagógicas y la Integración de las TIC
  5. Piaget y Vygotsky – Teorías del Desarrollo Cognitivo
    Acceder pdf aquí
  6. Teorías del Aprendizaje – Clasificación y Principales Representantes

  7. Teorías de Aprendizaje y Visiones Pedagógicas del Siglo XXI
  8. Conductismo, Cognitivismo y Constructivismo – Teorías del Aprendizaje
  9. Teorías del Aprendizaje – Perspectivas Educativas
    Acceder al pdf aquí
  10. Teorías Conductistas – Principales Modelos de Aprendizaje
  11. 4 Teorías del Aprendizaje – Principales Características
    Acceder al pdf aquí
  12. Las corrientes pedagógicas en un flashAmplia la información en : http://www.comunicacionextendida.com/

Las-corrientes-pedagógicas-en-un-flash

Publicado en Biblioteca docente | Etiquetado | Deja un comentario

Inclusión Histórica y Vocacional: fundamentos, pedagogía y técnicas de enseñanza.


En nuestra teoría de inclusión multidimensional e integral presentamos una síntesis sobre la inclusión que considera a la persona como ser en el tiempo. Y en este vivir en el tiempo el hombre en comunión posee una historia y es capaz de realización.

Diapositiva6

I. El educando posee una historia y es capaz de realización[1].

Otro aspecto importante a considerar es que somos seres históricos y capaces de realización. La persona no es algo ya hecho, como algo dado sino una posibilidad de realización. Y esto se debe a su historicidad. Estas características son importantes para la educación. Si no tenemos una capacidad de realización a través del tiempo no podemos educarnos.
La historicidad del educando no es solo tener en cuenta su historia pasada sino, también, su proyección futura: su vocación.
No podemos educar sino conocemos al educando, su vida: debilidades (problemas, sufrimientos y angustias) y fortalezas (talentos, habilidades y aptitudes). Debemos sanear las primeras y fortalecer las segundas.

  1. El hombre es un ser en marcha.

Cuando caminamos lo hacemos hacia una determinada meta y vivenciamos el tiempo que nos lleva y la geografía del lugar por donde vamos.
El hombre, por su cuerpo se inserta en el mundo y queda de hecho aprisionado en las dos realidades: el espacio y el tiempo. A través de esto tenemos conciencia de estar sumergido en un proceso de cambio.
El hombre es un “ser en devenir”: está en marcha. Y como caminamos nos convertimos en peregrinos. Esto es esencial en nuestro existir. Ser-en-el-tiempo quiere decir intrínsecamente temporal, desplegándonos entre un “antes” y un “después”.
Este antes y este después no se mide como el reloj, depende de cómo lo vivamos: inquietudes, objetivos, anhelos, nuestros proyectos de vida, nuestro sentido de la vida.
Esta realidad nos hace personas en continua situación de decidir, de autodeterminarnos. Somos seres-en-constante-decisión. Aún aunque no queramos hacerlo lo estamos haciendo ya que esta es nuestra situación existencial.
Recuerdo una película “Efecto mariposa en la cual el protagonista al tomar una decisión determinaba su vida, lo conducía por un camino. Ante el equívoco de su decisión podía regresar al pasado y tomar otra la decisión que lo bifurcaba por otro camino que resultaba mejor o quizás peor. Si uno reflexiona cuando fue a tal fiesta donde conoció a su esposo, que determino a su vez el lugar donde ahora uno vive, el trabajo que posee por las relaciones nuevas que originó esa relación… pero que pasa si ese día no pude ir a esa fiesta… donde estaría ahora, donde viviría, con quien estaría casado, cuáles serían mis hijos.
Yo ahora soy lo que soy por mis decisiones ante las circunstancias, pero podría ser de mil maneras diferentes, pero en el fondo sería YO mismo. Ortega y Gasset decía “Yo soy yo y mis circunstancias”[2]
El presente es fruto del pretérito y anticipación del futuro. Las opciones tomadas configuran el presente, y el futuro también actúa en él. El hombre es ahora “por algo” (por lo que ha sido) y “para algo” (para lo que será)[3].
Yo soy mi pasado. Qué pasaría si pierdo mi memoria perdería simultáneamente mi identidad porque desgraciadamente yo ‘soy’ mi pasado. Quien tiene que presentarse a una oposición, tiene que entregar un ‘curriculum’ completo y sin lagunas de su vida, y al exponer su pasado se está desnudando a sí mismo”[4].
El hombre está siempre motivado desde el pasado que se hace presente mediante el recuerdo y proyectado hacia un futuro cargado de esperanzas. Sin el hombre habría “movimientos”, pero no “tiempo” propiamente dicho, porque faltaría el espíritu que lo hace presente recordando el pasado y esperando el futuro.

  1. El hombre, “ser-histórico”.

El animal también es un ser-en-el-tiempo, pero no histórico. El ser humano no sólo vive en el tiempo, sino que es histórico. Porque el hombre tiene la capacidad de decisión: puede ir articulando sus opciones libres a través del tiempo. Por eso tiene historia, personal y comunitaria. Sólo el hombre es un ser-histórico, porque es libre. Puede modificar su vida corpórea y espiritual, construyendo así su propia existencia. El hombre puede anticipar su futuro, se puede proyectar en la planificación.
“El hombre no tiene una naturaleza ya hecha que basta desarrollar, sino que debe crear su propia naturaleza en forma de cultura”[5].
Pero como el hombre es esencialmente comunitario la historia la construye con otros. Parte de mi historia es parte de la tuya, la hicimos y la vivimos juntos. Mi historia es un collage de partes de historias compartidas que también son de otros.
Nuestra historia es una historia-con-otro, a no ser que viva solo en una isla como en los programas de supervivencia. La historia-con-otro forja la cultura de un pueblo y nos vincula con el tú del pasado que me enriquece.

La enseñanza se basa en la historia-con-otro a través de nuestros próceres, de personajes ejemplares pero también de aquellos que nos han dejado sus investigaciones y descubrimientos para que los aprendamos. Esto no se bebe solamente en Historia sino en toda ciencia donde alguien dejo su legado a través de su historia.

Decir que el hombre es un ser histórico equivale a decir que realiza la propia existencia a partir de un nivel cultural alcanzado por otras generaciones, en tensión esencial hacia un futuro lleno de posibilidades.
Denomina “el círculo hermenéutico social” cuando: los hombres, como individuos y como colectividad, recibimos tradiciones que, al asimilarlas, las vamos interpretando para luego trasmitirlas a otros los cuales, a su vez las hacen propias después de haberlas modificado a través de una relectura vital. De este modo tenemos con nuestro tiempo relaciones de filiación y de paternidad.

Esto es clave en la escuela, se trasmite un contenido heredado, el joven lo interpreta, lo asimila, lo adapta a su realidad personal para proyectarlo en su futuro próximo: personal, laboral o profesional.

II. Capacidad de realización.

  1. Realización.

Por ser el hombre un ser histórico, determinado por su pasado, libre de decisión presente puede construir su futuro, abriéndose la posibilidad de autorrealización.
El hombre nace persona de modo incipiente, en cierto sentido y “llamado a ser” lleno de posibilidades.

Dijimos que cada hombre es único y se va haciendo más único por su capacidad de realización. Nos vivimos como seres inconclusas en camino hacia una plenitud.
El hombre posee su naturaleza, pero abierta continuamente a la realización cada vez más plena. Cuando nace posee naturaleza humana, por cierto, pero más que naturaleza, por así decir, posee historia. Su naturaleza es como “el diario íntimo”, pero vacío que debe llenar sus hojas cada día. Se presenta como una tarea, una llamada, una vocación.
Pero sucede a veces que mis opciones no son las mejores y en vez de realización personal caigo en el pozo de la destrucción: adicciones, drogas, delitos, etc. “Solamente mediante el repetido consentimiento a ciertas necesidades y la no satisfacción de alguna otra, se desarrolla el dinamismo hacia direcciones privilegiadas”[6].
Como dijimos un buen entendimiento de las cosas y la adhesión de la voluntad al bien que nos proporciona las diversas cosas y circunstancias que se nos presenta en nuestra historia, ese bien de las mismas que se convierten en valor porqué se identifican con mi realización.
Pero ¿basta elegir cualquier valor para lograr la realización? Porque de hecho el hombre puede elegir como “forma de vida” el vivir a merced de sus impulsos, o ir en busca del provecho, del placer, del éxito, del poder, las adicciones, etc. O tender hacia valores como: el amor, el arte, una ideología, entre otras.

Conclusión.

Este es un concepto fundamental en una educación inclusiva, se educa en los valores para la autorrealización de la persona que se forja a través de su historia. Cuando se incluye a un educando con alguna discapacidad u otra limitación se hace para lograr esa plenitud en la cual cada uno puede llegar a su manera y algunos con más o menos tiempo (ser-en-el-tiempo), MI TIEMPO.
Cada alumno viene con un pasado que hay que asumir, que debe APRENDER a asumir, guiándolo en las decisiones presentes para una mejor proyección de realización en el futuro.
No se aprende solamente contenidos conceptuales y procedimentales, sino que también se aprende a aceptar su pasado, se aprende de las posibilidades que le da la escuela en comunión con otros para proyectarse en el futuro. La escuela corrige defectos de una historia personal pasada al orientar el presente del joven y lo acompaña para que sepa caminar por sí mismo en futuro de su vida.

La educación inclusiva respeta el tiempo de cada uno de los educandos acorde a sus posibilidades.

  • Esto lleva a la flexibilidad de los tiempos de enseñanza, del dinamismo de las clases.
  • Exige una mayor personalización de la enseñanza.
  • De aporte de docentes capacitados en inteligencia múltiple, en problemas de aprendizaje, etc.
  • De establecer un gabinete psicopedagógico en las escuelas.
  • Si esto no se puede sostener dentro del año lectivo se considera una adecuación curricular.

La educación inclusiva educa en valores, aquellos que hacen a la su propia realización personal como los que afianzan la relación comunitaria.

  • La educación incluye los contenidos adquiridos, de sus valores y riquezas personales como trampolín para adquirir los nuevos contenidos orientados a su realización personal.
  • Entre los conocimientos básicos con los específicos orientados al futuro laboral y a su vida personal y comunitaria.

La educación inclusiva respeta su historia pasada para construir su presente y forjar su futuro.

  • Entre lo que el educando necesita ahora, considerando su historia, en vista a su futuro.
  • La escuela educa las consecuencias de su pasado, utiliza las riquezas adquiridas anteriormente. Lo bueno y lo malo lo toma, lo malo para corregirlo y lo bueno para incrementarlo.
  • La escuela educa partiendo de sus conocimientos actuales, de sus motivaciones y actitudes presentes.
  • La escuela educa mirando el futuro del educando, lo que pretende como persona y ciudadano. Cada docente planifica con determinados objetivos a alcanzar, con determinadas expectativas de logro.

III. Pedagogía histórica y vocacional: Pedagogía de la autorrealización y pedagogía de la identidad y de la esperanza.

  1. La Dimensión de vocacional y autorrealización.

Somos seres históricos y no solo seres en el tiempo. Somos seres históricos y capaces de realización. Esta característica es importante para la educación. Si no tenemos una capacidad de realización a través del tiempo no podemos educarnos.
La historicidad del educando no es solo tener en cuenta su historia pasada sino, también, su proyección futura: su vocación.
Para ello el educando debe forjar competencia de autoaceptación y de la autorrealización. No podemos educar sino conocemos al educando, su vida: debilidades (problemas, sufrimientos y angustias) y fortalezas (talentos, habilidades y aptitudes). Debemos sanear las primeras y fortalecer las segundas. El educando debe analizar su histórica y encontrarle sentido. La historia de vida ayuda a tal fin.
Esta realidad nos hace personas en continua situación de decidir, de autodeterminarnos. Somos seres-en-constante-decisión. Aún aunque no queramos hacerlo lo estamos haciendo ya que esta es nuestra situación existencial.
El presente es fruto del pretérito y anticipación del futuro. El hombre es ahora “por algo” (por lo que ha sido) y “para algo” (para lo que será) (Cf. RUIZ DE LA PEÑA J.L., “La otra dimensión”, Santander, 1986, 3a. ed., pp. 18-23.).
El ser humano no sólo vive en el tiempo, sino que es histórico. Porque el hombre tiene la capacidad de decisión: puede ir articulando sus opciones libres a través del tiempo. Por eso tiene historia, personal y comunitaria. Sólo el hombre es un ser-histórico, porque es libre. Puede modificar su vida corpórea y espiritual, construyendo así su propia existencia. El hombre puede anticipar su futuro, se puede proyectar en la planificación.
“El hombre no tiene una naturaleza ya hecha que basta desarrollar, sino que debe crear su propia naturaleza en forma de cultura” (EID V., “El concepto de autonomía y su importancia ético-social”, en rev. Concilium, nº 192, 1984, p. 207).
Nuestra historia es una historia-con-otro, la historia-con-otro forja la cultura de un pueblo y nos vincula con el tú del pasado que me enriquece.
La enseñanza se basa en la historia-con-otro a través de nuestros próceres, de personajes ejemplares pero también de aquellos que nos han dejado sus investigaciones y descubrimientos para que los aprendamos. Esto no se bebe solamente en Historia sino en toda ciencia donde alguien dejo su legado a través de su historia.
Decir que el hombre es un ser histórico equivale a decir que realiza la propia existencia a partir de un nivel cultural alcanzado por otras generaciones, en tensión esencial hacia un futuro lleno de posibilidades.
Esto es clave en la escuela, se trasmite un contenido heredado, el joven lo interpreta, lo asimila, lo adapta a su realidad personal para proyectarlo en su futuro y lo trasmite a los demás.

  1. La Dimensión Histórica. Pedagogía de la Identidad y de la esperanza.[7]

Los seres humanos somos sujetos históricos, tenemos la capacidad de hacernos, construirnos y de hacer y rehacer permanentemente la sociedad. Vivir es hacerse, construirse, soñarse, inventarse, llegar a desarrollar todas las potencialidades. En la actualidad, el conformismo, el gregarismo y la imitación se imponen a través de la publicidad, el consumo y los medios de comunicación. Se hace lo que hace la mayoría, lo que nos indica que hay que hacer. No hay metas, objetivos, sueños, ideales, proyecto. Por eso, es objetivo de la educación es orientar al educando a una vocación de los seres humanos como constructores y transformadores del mundo.
La tarea esencial de la educación es recuperar su misión humanizadora, orientada a formar sujetos autónomos y ciudadanos de la nueva sociedad. Se trata, en consecuencia, de la creación continua de una nueva manera de ser persona.
El ser humano se humaniza humanizando el mundo. La formación de la dimensión histórica supone garantizar las competencias esenciales para que los educandos sean capaces de leer críticamente las historias oficiales organizadas en torno a héroes y batallas que ocultan la vida, los esfuerzos y el hacer histórico del pueblo. Competencias para que se asuman como sujetos históricos, conscientes de su propia singularidad y de su propio estar en el mundo, pertenecientes a una familia y un pueblo determinado que deben valorar. Competencias para que sean capaces de recuperar la memoria histórica y se asuman como constructores de una historia siempre inacabada y se comprometan con entusiasmo y esperanza en la gestación de una sociedad igualitaria y participativa.
El desarrollo de la dimensión histórica implica una pedagogía de la identidad y de la esperanza. Pedagogía que, en palabras de Mounier, despierte el ser humano que todos llevamos dentro, nos ayude a construir la personalidad y encauzar nuestra vocación en el mundo. Se trata de provocar la libertad de pensamiento y de expresión, y la crítica sincera, constructiva y honesta. Esto implica ayudar a cada educando a conocerse, valorarse y emprender el camino de su propia realización, lo que postula tiempos y espacios para el silencio, la reflexión y el cuestionamiento personal. Implica también conocerse y valorarse como parte de un pueblo, de un país, del que hay que recuperar la memoria histórica que posibilite una mejor comprensión del presente para la invención del futuro. La historia deja de ser un mero recuento de héroes y batallas, para pasar a ser la historia de un pueblo que camina en busca de su propia identidad.
Esta perspectiva histórica que busca la propia identidad, no puede dejar de lado la perspectiva cultural, como sistema de significación y comprensión de la misma. Al decir “pedagogía de la identidad”, estamos indudablemente aceptando que existe una pedagogía de las formas culturales en donde se forja la identidad. Si el concepto “cultura” nos permite equiparar la educación a otras actividades culturales, el concepto “pedagogía” permite que se realice la operación a la inversa, es decir, las otras actividades culturales son también pedagógicas. Por lo tanto, lo cultural se vuelve pedagógico y la pedagogía se vuelve cultural.

III. Didáctica de una inclusión histórica y vocacional.

Esta inclusión para nosotros consideramos la siguiente teoría.

  • El enfoque constructivista de Piaget. Ya que los cambios en nuestro conocimiento, esos saltos cualitativos que nos llevan a interiorizar nuevos conocimientos a partir de nuestra experiencia, es decir, de nuestra historia y se explican por unarecombinación que actúa sobre los esquemas mentales que tenemos de ya aprendido.

Ver también:

Y técnicas educativas actuales como:

Ver también:

Testimonio de vida

Imagen: goconqr.com

[1] Gastaldi, Ítalo, El hombre Un misterio, Ed. Don Bosco,

[2] ORTEGA Y GASSET J., “Meditaciones del Quijote”, Madrid, 1975, p. 30

[3] Cf. RUIZ DE LA PEÑA J.L., “La otra dimensión”, Santander, 1986, 3a. edic, pp. 18-23.

[4] THIELICKE H., “La esencia del hombre”, Barcelona, 1985, p. 57.

[5] EID V., “El concepto de autonomía y su importancia ético-social”, en rev. Concilium, n8 192, 1984, p. 207.

[6] ALLPORT G., “Personality”, New York, 1937, p. 185.

[7] Colección programa internacional de formación de educadores populares, La educación popular y su pedagogía – Federación internacional Fe y Alegría

Publicado en Elaboraciones | Etiquetado | Deja un comentario

9 libros sobre educación e interculturalidad.


Muchas personas creen que una cultura es el conjunto de las manifestaciones externas que produce un pueblo, como lo son la música y la artesanía. Sin embargo, el concepto de cultura alude a una realidad mucho más profunda. Una cultura es un conjunto de formas y modos adquiridos de concebir el mundo, de pensar, de hablar, de expresarse, percibir, comportarse, organizarse socialmente, comunicarse, sentir y valorarse a uno mismo en cuanto individuo y en cuanto a grupo. Es intrínseco a las culturas el encontrarse en un constante proceso de cambio.

Por tanto, aplicado en el ámbito de la educación inclusiva:

  • La Educación Intercultural no tiene que ver sólo con las diferencias culturales, sino con todas nuestras características como individuos y como miembros de grupos, más allá de costumbres religiosas o étnicas, porque todos los seres humanos tenemos mucho en común, pero somos diversos.
  • El reconocimiento de la diversidad tiene que ser la base de la Educación y no la excepción, evitando tanto un enfoque homogeneizador como la hipertrofia de las diferencias y la formación de grupos especiales en función de categorías sociales establecidas “a priori” (nacionalidad, edad, lengua, religión, clase social, género, etc.).
  • La Educación es un proceso que dura toda la vida y no sólo ocurre en la escuela sino en momentos y lugares variados; es decir, que todos los espacios y momentos son oportunidades para aprender.
  • Todos, profesores y estudiantes, estamos involucrados en los procesos de enseñanza/aprendizaje como agentes activos.
  • Todos tenemos la obligación de contribuir a que los procesos de enseñanza y aprendizaje sean significativos para la vida de las personas involucradas en ellos.
  • La evaluación es parte del aprendizaje y que se debe evaluar el proceso en conjunto, la enseñanza en particular, y no sólo a los estudiantes.
  • La práctica de la Educación depende de cada contexto, y que no existen recetas universales porque implica un proceso de cambio diario y contextualizado.
  • La Educación no puede contribuir a legitimar la desigualdad social, sino al contrario, a desenmascarar los mecanismos que la perpetúan, tales como el racismo y la xenofobia, el sexismo o el clasismo.
  • Pensar que todos somos iguales y actuar como si lo fuéramos, no nos hace iguales, sino que al contrario, las desventajas y los privilegios siguen determinando el proceso sin ser desenmascarados.
  • Es necesario experimentar, reflexionar e imaginar constantemente la Educación, utilizando cuantos recursos útiles encontremos a mano para cambiar el enfoque educativo tradicional que cada vez falla a más estudiantes (y profesores), y no sólo inmigrantes o indígenas.
  • La diversidad de individuos, grupos, competencias, y puntos de vista enriquece la propia educación, la cooperación, y las colaboraciones profesionales, porque permiten de idear soluciones mas variadas y/o alternativas.

9 bibliografías donde puedes consultar:

  1. Libro Blanco sobre el Diálogo Intercultural “Vivir juntos con igual dignidad”
  2. Interculturalidad, educación y plurilingüismo en América Latina
  3. Educación interncultural. Perspectivas y propuestas
  4. Diversidad Cultural e Interculturalidad en Educación Superior. Experiencias en América Latina, Daniel Mato
  5. La educación intercultural, Rafael Saenz Alonso
  6. Lo intercultural como paradigma para pensar la diversidad
  7. Políticas educativas interculturales y lingüísticas en Latinoamérica
  8. Interculturalidad, estado, sociedad. luchas (de)coloniales de nuestra época, Catherine Walsh
  9. Interculturalidad. Un desafío

Mafalda

 

 

Publicado en Biblioteca docente | Etiquetado | Deja un comentario

GoConqr, unión entre educación y tecnología.


GoConqr es un entorno de estudio personalizado online y gratuito que te ayuda a mejorar tu aprendizaje. GoConqr incluye herramientas de aprendizaje que te permiten crear, compartir y descubrir Mapas Mentales, Fichas de Estudio, Apunes Online y Tests. Con GoConqr también puedes planificar tu estudio y monitorizar tu proceso en tiempo real, además de conectar con tus amigos y compañeros y compartir recursos y conocimiento.

La plataforma educativa GoConqr, solución en la nube, facilita la creación de entornos de aprendizaje personalizados para los estudiantes, cuenta ya con más de un millón de miembros alrededor del mundo.

Esta plataforma incluye herramientas gratuitas para crear recursos. En Recursos de estudio hay una explicación y vídeo de los mismos: mapas mentales, apuntes, fichas y tests, que pueden ser compartidos dentro de la plataforma o publicados externamente en otros sitios web. Los profesores y tutores pueden, además, hacer seguimiento y analizar los resultados de individuos y grupos.

En Google Play puedes descargar la aplicación para Android en tu tablet y celular.

Artículos Relacionados

Sin título

Publicado en Recursos docentes | Etiquetado | Deja un comentario

Inclusión Cultural y Tecnológica: fundamentos, pedagogía y técnicas de enseñanza.


En nuestra teoría de inclusión multidimensional e integral presentamos una síntesis sobre la inclusión que considera a la persona como ser en el mundo. Y en este vivir en el mundo el hombre en comunión forma una cultura y una tecnología.

Diapositiva1

I. El hombre “ser-en-el-mundo”[1]

Este tipo de inclusión es también de envergadura para la educación, ya que lo que aprendemos es por estar relación con el mundo; ser-en-el-mundo: las ciencias, las artes, nuestra cultura, la tecnología.
Y por otro lado, lo que aprendemos es para un determinado modo de ser-en-el-mundo: nuestra profesión, nuestro trabajo.
La educación no puede ser la misma en todas las escuelas, inclusive en un mismo país. Un país no posee, todos sus ciudadanos, los mismos rasgos culturales, el mismo entorno socio-tecnológico, las mismas salidas laborales y la misma cosmovisión de valores sociales.
Cada escuela debe adecuar su educación al modo de estar-en-el-mundo de su entorno social, de los intereses sociales de aprender sobre un hacer-en-el-mundo y de hacer-su-mundo.
Martín Heidegger fue quién acuño el término que el hombre es un “ser-en-el-mundo”.

a. Vivimos en un constante intercambio con el mundo que nos rodea, intercambio que nos enriquece y nos permite realizarnos. Formamos con él un sistema de reciprocidad, de sentido y de vida. Vivimos en un mundo abierto, con fronteras fluidas que se ensanchan continuamente.

b. “Ser-en-el-mundo” no es algo periférico, sino algo estructural y constitutivo del hombre: sólo somos si somos en-el-mundo. El mundo es como el cuerpo grande del hombre, la prolongación de la corporeidad. No hay hombre sin mundo, como no hay hombre sin prójimo.

c. Por el hombre existe el mundo. Sin el hombre habría muchas cosas, pero ningún ser que las captara en su conjunto, como unidad, como totalidad de la experiencia externa.

No somos espectadores pasivos en el mundo: estamos en diálogo con él. Mediante la ciencia, la técnica y el arte ponemos un sello espiritual a la materia y la “hominizamos”, llenándola de significados: elevamos la “naturaleza” al rango de “cultura“.

Este concepto es también de envergadura para la educación, ya que lo que aprendemos es por esta relación con el mundo: ser-en-el-mundo: las ciencias, las artes, nuestra cultura. Y por otro lado. Lo que aprendemos es para ser un determinado modo de ser-en-el-mundo: nuestra profesión, nuestro trabajo.

Es decir, nos referimos al mundo del hombre, ese mundo que hemos construido a través de nuestras propias experiencias, teñido de subjetividad, ese mundo cuya visión vamos modificando a través de los años y de las generaciones. Nos movemos en un ámbito repleto de significados, en un ambiente organizado por el hombre mismo.

  1. El hombre y su relación con el mundo.

El hombre, si es corporal es un ser en el mundo. El mundo es un mundo para el hombre, porque el hombre es un ser en el mundo. En este sentido, la relación entre el hombre y el mundo es necesaria; sin relacionarse con el mundo el hombre no puede ejercer su existencia.
En el curso del funcionamiento natural del mundo, el hombre es un factor de novedad. Sin el hombre, el mundo sería puro despliegue de causas y efectos naturales. El hombre da lugar a “comienzos”, es decir a procesos o acciones que no pueden reducirse a desarrollo natural de la situación previa: la relación entre el hombre y el mundo es libre.

  1. La Cultura como un modo de Estar-en-el-mundo.

La libertad tiene una enorme capacidad de modificación del entorno mundano del hombre. El desarrollo progresivo de la técnica ha permitido al hombre dominar cada vez más las fuerzas naturales, y configurar ámbitos más según sus proyectos y menos según los condicionamientos que la naturaleza suponía. Ese “mundo” habla, y es entendido por el hombre, en los términos de la ciencia positiva y de la utilidad práctica. En él el hombre se siente llamado o impulsado, no tanto al conocimiento de verdades y significados inscritos en la misma naturaleza de las cosas, cuanto a transformar el mundo, es decir, no tanto homo sapiens, cuanto homo faber.
Este aspecto desde el punto de vista comunitario, es decir, el hombre en comunión con otros en un determinado entorno, su mundo; ese ser-en-en-mundo-con-otros fue dando origen a la Cultura, como una determinada manera de relacionarse con el mundo, una determinada manera de ser-con-otros-en-el-mundo, en un juego de transformación de este y de condicionamiento por este.

  1. La tecnología como un modo de Hacer-su-mundo.

Ha sido el desarrollo de la técnica que ha acompañado el formidable progreso de las Ciencias positivas lo que ha cuestionado su validez. Ese desarrollo, por una parte ha mejorado la condición humana en el mundo, le ha hecho más seguro y confortable. Pero la técnica de suyo no tiene límites y, mientras sus primeros progresos producían un paralelo mejoramiento de las condiciones humanas, enseguida se hizo patente que progreso tecnológico y mejoramiento de las condiciones humanas no se identifican: la ruptura de los ámbitos naturales, el peligro del agotamiento de los recursos, las diversas contaminaciones químicas, radiológicas, nucleares, etc., constituyen como una queja de la naturaleza ante una agresión.
El hombre se siente urgido angustiosamente a dominar su propio dominio; ha comprobado que el alcance de este dominio ha de tener una regulación ética, medida por la dignidad de la persona y la verdad de las cosas. La racionalidad sin límites es ambigua: capaz de lo bueno y de lo malo, de humanizar al hombre y de violar agresivamente su dignidad.

  1. El trabajo como Hacer-en-el-mundo.

Toda obra creada por un trabajo si bien es un fin en sí misma, no puede comprenderse sino a partir de un fin superior que le dé su sentido. Y este fin superior es el bien del hombre. Para comprender el trabajo, es necesario comprender el hombre. Y la pregunta sobre el sentido de la técnica se termina finalmente en una pregunta fundamental: ¿qué es el hombre?
El trabajo como la técnica son realidades humanas. Los objetos que la crea entran en el mundo subjetivo del hombre por la inserción en un mundo de valores y de significaciones. Al mismo tiempo, la creación de mediaciones físicas instaura un modo de existencia original para el hombre.
El hombre se realiza como hombre en la intercomunicación subjetiva y en la afirmación de su transcendencia sobre la materia. Ambos fenómenos se encuentran mediatizados por la técnica. La técnica transforma la acción del hombre sobre el mundo y al mismo tiempo transforma la sociedad, y el trabajo. Gracias a la técnica el trabajo se expresa en términos de profesión.
El hombre no es un ser natural sino un ser comprometido en una historia. La libertad humana es una libertad situada. El hombre se realiza en la serie continua de decisiones que debe tomar ante la continuidad de situaciones concretas en las que se encuentra comprometido. Si la persona se crea a través de sus situaciones, esta creación no es el fruto de un determinismo, sino el resultado de la confrontación del hombre con su condición de ser-en-el-mundo. La persona al afirmarse como persona se crea un estilo de vida fundamentado en una visión de la existencia. Y todas sus actividades las juzga a partir de dicha visión del mundo. El trabajo no puede ser para el hombre un valor sino al insertarse como un elemento dinámico de esta visión del mundo.

Conclusión:

  1. Las instituciones educativas deben incluir la cultura de su entorno social y la cultura de cada alumno de donde proviene.
  • La escuela debe educar en una identidad y la integración nacional, basada en el respeto a la diversidad cultural y a las particularidades locales; y abierta a los valores universales.
  • La educación debe brindar oportunidades equitativas a todos los niños para el aprendizaje de saberes significativos y la capacidad de aplicarlos en situaciones de la vida cotidiana.
  • La escuela debe promover los conocimientos y los valores que permitan el desarrollo de actitudes de protección y cuidado del patrimonio cultural y el medio ambiente.
  • Se debe proveer la educación ambiental con la finalidad de promover valores, comportamientos y actitudes.
  • La escuela debe mantener vínculos regulares y sistemáticos con el medio local, como las acciones de aprendizaje-servicio, y promover la creación de redes que fortalezcan la cohesión comunitaria e intervengan frente a la diversidad de situaciones que presenten los alumnos y sus familias.
  • Promover experiencias educativas fuera del ámbito escolar.
  • El Sistema educativo debe brindar aprendizajes comunes de buena calidad, independientemente de su origen social, radicación geográfica, género o identidad cultural.
  • La educación con contenidos curriculares acordes a sus realidades sociales, culturales y productivas.
  • Aprendizajes comunes de buena calidad, independientemente de su origen social, radicación geográfica, género o identidad cultural. 
  1. Las instituciones educativas deben incluir la tecnología especialmente aquellas que los alumnos utilizan de manera predeterminada.
  • La educación debe incorporar los nuevos lenguajes producidos por las tecnologías de la información y la comunicación.
  • Generar las condiciones pedagógicas para el manejo de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, así como para la producción y recepción crítica.
  • Utilización inteligente y crítica de los nuevos lenguajes de las tecnologías de la información y la comunicación.
  • Vincular con el mundo del trabajo, la producción, la ciencia y la tecnología.
  1. Las instituciones educativas deben educar considerando su futuro laboral y estudios superiores profesionales.
  • Una educación integral para el desempeño social y laboral, como para el acceso a estudios superiores.
  • Desarrollar procesos de orientación vocacional a fin de permitir una adecuada elección profesional y ocupacional.
  • La vinculación de las escuelas secundarias con el mundo de la producción y el trabajo.
  • Debe tener en cuenta la cultura del trabajo y del esfuerzo individual y cooperativo.

II. Pedagogía de la cultural y de la tecnológica: Pedagogía de la interculturalidad y multiculturalidad, pedagogía del trabajo y del desarrollo sustentable y una pedagogía de la expresión y la creatividad.[2]

  1. La Dimensión Cultural.

Entendemos la cultura al conjunto de formas y modos adquiridos de concebir el mundo, de pensar, de hablar, de expresarse, percibir, comportarse, organizarse socialmente, comunicarse. La cultura tiene que ver con la tecnología, es decir, con las creaciones materiales de un pueblo para garantizar su supervivencia y desarrollo; con las relaciones sociales o formas de organizar la familia, la comunidad, la política, el poder; y la cultura simbólica que se expresa a través de la lengua, las creencias, religión, creaciones artísticas, entre otras.
Todos pertenecemos a algún grupo cultural que marca lo que somos y hacemos, lo que pensamos y creemos. Todos tenemos cultura, en consecuencia, no hay personas incultas; todos somos parte de una determinada civilización, por ello, no hay “incivilizados”.
La formación de la dimensión cultural debe desarrollar las competencias que posibiliten a los educandos conocer, aceptar y valorar sus raíces, su mundo cultural, sus orígenes, su historia, su familia, su comunidad, su región, su país. Competencias para rescatar la memoria colectiva como elemento de unificación y cohesión del grupo. Competencias para valorar y apreciar las culturas diferentes. Competencias para emprender un verdadero diálogo cultural que permita aprender del otro diferente, desde la aceptación de la diversidad.
Los educadores deben entender que cada educando tiene un saber, una forma de expresarse y comunicarse, unos valores, unas costumbres y tradiciones que deben ser valorados y reconocidos. Para ello, deben esforzarse por conocer y comprender el mundo de sus educandos para así poderles ayudar mejor. El currículo se convierte en punto de encuentro entre el programa (general), y la programación, hecha a la medida de los educandos, adaptada a sus realidades. Currículo flexible para la interculturalidad e incluso multiculturalidad, pues asume a educandos de etnias, culturas y razas distintas.
Sólo si los educandos se sienten aceptados y acompañados en su crecimiento y realización personal; si perciben que los educadores parten de sus experiencias y conocimientos y guían la labor educativa en consonancia con la familia y la comunidad, valorando su cultura, su lenguaje, sus lógicas, saberes y percepciones; si experimentan que se les acompaña en su crecimiento y realización personal; podrán echar raíces hacia adentro y fortalecer su identidad.
La pedagogía de la interculturalidad y multiculturalidad implica el reconocimiento, respeto y valoración de la diversidad, la que asume como posibilidad de enriquecimiento. Establece relaciones comunicativas horizontales entre culturas. El punto de partida es reconocer el carácter de la heterogeneidad como un valor y no como un defecto. Ello va a permitir, en primer lugar, desarrollar la tolerancia que llevará a aceptar que las personas actúen según sus propias lógicas, motivaciones y costumbres, y no según nuestras expectativas, para finalmente ponerse en disposición de aprender a incorporar en uno mismo lo valioso que se descubre en el otro.
El encuentro de culturas es un encuentro de saberes y prácticas que se realiza a través del diálogo cultural que posibilita la comprensión y el encuentro de las diversas lógicas, percepciones y visiones. La interculturalidad y la multiculturalidad exigen procesos de negociación cultural en la medida en que producen modificaciones en las propias formas de ser y de sentir, por la voluntad de integrarse en una realidad que unifica sin suprimir por ello las diferencias. Para ello, hay que estar dispuesto a ceder y renunciar, a incorporar y cambiar, a dialogar buscando consensos; movidos no sólo por un buen deseo, sino por el convencimiento de la riqueza enriquecedora del otro.
La pedagogía de la interculturalidad y multiculturalidad se presenta como una modalidad estratégica que busca comprender y tender puentes entre diferentes y favorece la formación en valores de alto contenido democrático, como el respeto mutuo, la tolerancia, la justicia, la paz. Se trata de  recorrer el camino de la unidad en la diversidad, significa recorrer el camino de la identidad nacional.

  1. La Dimensión Productiva y Tecnológica.

La formación de la dimensión productiva debe desarrollar las competencias del saber hacer, para encontrar soluciones a situaciones problemáticas, para comprender distintos sistemas organizacionales, saberse adaptar a los cambios y aprender permanentemente de lo que se hace. Competencias para darle un uso productivo a los recursos, al tiempo, al espacio, a los talentos y habilidades. Competencias para trabajar en equipo, para entender y disfrutar la ciencia y la tecnología. Competencias que le permitan a la persona las oportunidades de tener una vida digna con la práctica laboral de una actividad productiva, aprovechando lo que el medio donde vive le ofrece, con conciencia ecológica.
Debemos desarrollar al máximo la capacidad creadora para producir soluciones que contribuyan a generar empleos y a impulsar procesos de desarrollo humano, equitativo y sustentable.
Esto debe llevarnos a asumir más creativamente la necesaria integración entre teoría y práctica, capacitación y formación, saber y saber hacer, formación para la empleabilidad y el aprendizaje permanente más que para el empleo, unión entre el mundo educativo y el mundo productivo. Se trata de promover una cultura que asume el trabajo como valor esencial, como medio fundamental para lograrla realización y crear los bienes y servicios necesarios para posibilitar a todos una vida digna y un desarrollo sustentable.
Para promover esta dimensión productiva de la persona requerimos de una pedagogía del trabajo y del desarrollo sustentable, que vincule la propuesta educativa humanista e integral a los desafíos tecnológicos y a las demandas del mundo del trabajo y de las culturas de la sociedad global, sin por ello, rechazar las tecnologías tradicionales.
Se aprende haciendo, resolviendo, construyendo, no escuchando y repitiendo. En las escuelas se debe trabajar cooperativamente y se aprende a valorar el trabajo, a cuidar las cosas, cuidar la naturaleza, cuidarse y cuidar a los demás. Es a través del trabajo digno, responsable y eficiente, como puede ser posible que la persona encuentre una base de sustentabilidad para un desarrollo integral y pleno. Los avances tecnológicos exigen cada vez más de gente cualificada profesionalmente para los diversos sectores productivos.
Se hace necesario y urgente ofrecer a los educandos una educación que se corresponda con la realidad de los avances científicos y tecnológicos, de modo que puedan contar con las competencias y con las herramientas necesarias para participar en la transformación de la sociedad y promover procesos de desarrollo sustentable. Se requiere de una pedagogía que propicie la productividad, que promueva propuestas solidarias de vinculación entre la escuela y la comunidad y la metodología de proyectos a partir de situaciones problemáticas. Una pedagogía que estimule el esfuerzo intelectual y manual, habilidades de planificación, capacidad de autonomía y responsabilidad en el desempeño delas tareas. Pedagogía que prefigure y concrete formas alternativas y cooperativas de producción de alimentos mediante la agricultura ecológica, el desarrollo productivo de la artesanía y de tecnologías alternativas, la fabricación y reparación de aparatos y objetos necesarios, y la creación de patrones de consumo que no agredan a la naturaleza.

  1. La Dimensión Estética y Artística.

Se trata de la formación delas competencias necesarias para percibir, disfrutar y producir lo bello, lo original, que nace del libre juego de la sensibilidad, imaginación, fantasía e intuición.
Competencias para explorar y desarrollar las posibilidades de expresión creativa de cada persona, sentir la necesidad de ejercitar uno o más canales expresivos (literarios, musicales, teatrales, plásticos, gráficos…), que impliquen al individuo en la composición y ejecución y no meramente en la observación.
Para la formación de la dimensión estética se requiere de una pedagogía de la expresión y la creatividad, que descubra y cultive los talentos de cada persona. El educador debe estar convencido de que cada educando es portador de valores y talentos que él debe ayudar a conocer y desarrollar. También debe cultivar el disfrute del sentido estético, la capacidad crítica de los medios de comunicación y el sentido de observación y admiración ante los hechos de la vida, de la naturaleza, y del poder creador de los seres humanos.
La pedagogía de la expresión le devuelve la palabra al educando, desarrolla la oralidad y la escucha, cultiva el buen decir, la oratoria, las habilidades comunicativas orales, gestuales, corporales, mímicas, escritas de cada uno. Una pedagogía de la expresión promueve por todos los medios y en todos los momentos y espacios educativos, la comunicación entre educador y educandos, y de los educandos entre sí.
La pedagogía de la creatividad fomenta la imaginación y la fantasía, cultiva la literatura, la música, la pintura, las artes y artesanías, el contacto con la naturaleza; convirtiendo los espacios educativos en lugares de creación y de exposición de las creaciones. Se promueven los grupos de música, teatro, títeres, danza, artesanos, pintores, periódico, creación literaria, ecológicos. Se aprende a defender y cuidar el ambiente y a combatir toda forma de abuso, saqueo, destrucción, contaminación. Las escuelas se abren al ambiente social y cultural, a la ciudad y el campo, a los que consideran como un gran libro de lectura. Todo el espacio físico y los alrededores del centro se convierten en un gran taller, un museo, un enorme mural.
Un educador creativo capitaliza la curiosidad propia del educando, partiendo de sus habilidades, su cultura y del mundo que le rodea. Estimula su imaginación y permite que vaya evolucionando según sus propios intereses. Nunca rechaza ni caricaturiza las creaciones de sus educandos, pero los va guiando con paciencia para que no se conformen con la primera versión, en busca siempre de una mayor calidad. Pero además, un educador creativo utiliza todas las oportunidades que se le presentan, en las distintas áreas del currículo, para desarrollarla creatividad y cultivar el sentimiento de lo cultural. 

III. Didáctica de una inclusión cultural y tecnológica.

Esta inclusión para nosotros consideramos la siguiente teoría.

Y tecnologías educativas actuales como:

Para una inclusión tecnológica no solo hay que integrar herramientas Tics en la enseñanza sino que para que sea una inclusión se debe cambiar el modo de dar clases con las Tics. No es utilizar el procesador de texto, la planilla de cálculo o buscar datos en la Web para realizar una tarea, esto es solo integrar . ¿Cómo usar las TICs frente a los desafíos de una educación inclusiva y de calidad?. Hay herramientas que nos sirve para una mejor inclusión, (ver TIC, TAC, TEP. Tecnologías para aprender y para toda la vida) como las siguientes.

Podemos ver también:

[1] Gastaldi, Ítalo, El hombre Un misterio, Ed. Don Bosco.

[2] Colección programa internacional de formación de educadores populares, La educación popular y su pedagogía – Federación internacional Fe y Alegría.

Diapositiva5

 

Publicado en Elaboraciones | Etiquetado , | Deja un comentario

Educación para transformar vidas. Metas, estrategias e indicadores.


  1. La educación es un derecho humano fundamental y un derecho habilitador. La educación debe apuntar al pleno desarrollo de la personalidad humana y promover el entendimiento, la tolerancia, la amistad y la paz.
  2. La educación es un bien público, del cual el Estado es el responsable. La educación es una misión compartida de la sociedad, lo que implica un proceso inclusivo de formulación e implementación de las políticas públicas. El rol del Estado es esencial en regular estándares y normas.
  3. La igualdad de género está inseparablemente vinculada al derecho a la educación para todos. Lograr la igualdad de género requiere un enfoque basado en derechos que asegure que alumnos y alumnas no solo logren acceder y completar ciclos de educación, sino que sean empoderados igualitariamente en y a través de la educación.

Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, y promover oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida para todos y todas – UNESCO

Mafalda

 

 

Publicado en Biblioteca docente | Etiquetado , | 1 Comentario

La organización y el funcionamiento de un centro inclusivo.


Mucho podemos hablar sobre educación inclusiva, pero a la hora de implementarla, planificarla y organizarla ¿Cómo hacemos? Les brindo una propuesta que les podrá ser útil.

Documentos fundamentales.

  • El Proyecto Educativo de Centro (PEC).
  • El Proyecto Curricular de Centro (PCC).
  • El Reglamento de Régimen Interno (RRI).
  • Plan General Anual (PGA).

La comunidad educativa: agentes y relaciones de comunicación.

  • Relación entre profesionales.
  • Relación con las familias.
  • Relaciones con la comunidad.
  • Relación con los educandos.

Orientaciones para realizar un plan de implantación de escuela inclusiva: la organización y el funcionamiento de un centro inclusivo.

Actividades.

Anexos.

  • Anexo I.Modelo de entrevista.
  • Anexo II.Evaluación de la acción docente.
  • Anexo III.Modelos de DIAC.
  • Anexo IV.Propuesta de epígrafes para la elaboración de un reglamento de las instituciones.

Bibliografía.

Ver material en organización y el funcionamiento de un centro inclusivo.

Mafalda

 

Publicado en Artículos | Etiquetado , | 1 Comentario