Meditación (Mindfullness ) y estrés docente.


Desde un punto de vista médico con ejemplos claros y concisos, el doctor López Rosetti hace un dinámico despliegue de información útil sobre el estrés y todo lo que necesitamos saber para prevenirlo y manejarlo, en una dinámica. Charla en la que explicará los beneficios del Mindfullness como herramienta para mejorar nuestra calidad de vida. Bueno, queridos docentes este vídeo es para nosotros…el estrés que vivimos.

Mafalda

 

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Diferencias entre inclusión e integración educativa.


La integración es la acción y efecto de integrar o integrarse a algo -refiriéndonos como personas a un grupo que en nuestro caso es una institución escolar- y constituye completar un todo con las partes que hacían falta ya sea objeto o persona.

Es un fenómeno que sucede cuando un grupo de individuo unen a alguien que se encuentra por fuera sin importar sus características y diferencias.

Pero esa integración la parte que se integra se adecua al todo y no viceversa. Referido al sistema educativo integrar la diversidad implica que todos se deben adecuar a la estructura institucional y que la educación no se encarna a las características personales de los estudiantes.

Para poner un ejemplo gráfico la integración es como las baldosas de un piso: una al lado de la otra.

integrar

La UNESCO define la educación inclusiva[1] así: “La inclusión se ve como el proceso de identificar y responder a la diversidad de las necesidades de todos los estudiantes a través de la mayor participación en el aprendizaje, las culturas y las comunidades. Involucra cambios y modificaciones en contenidos, aproximaciones, estructuras y estrategias, con una visión común que incluye a todos los niñ@s del rango de edad apropiado y la convicción de que es la responsabilidad del sistema regular, educar a todos los niñ@

Se basa en el principio de que cada niñ@ tiene características, intereses, capacidades y necesidades de aprendizaje distintos y deben ser los sistemas educativos los que están diseñados, y los programas educativos puestos en marcha, teniendo en cuenta la amplia diversidad de dichas características y necesidades.

  • Se ocupa de aportar respuestas pertinentes a toda la gama de necesidades educativas en contextos pedagógicos escolares y extraescolares:
  • Se reflexiona sobre cómo transformar los sistemas educativos a fin de que respondan a la diversidad de los estudiantes.
  • La educación inclusiva es una aproximación estratégica diseñada para facilitar el aprendizaje exitoso para todos los niñ@ y tiene que ver con acceso, participación y aprendizaje exitoso en una educación de calidad para todos.
  • Parte de la defensa de igualdad de oportunidades para todos los niñ@s. Tiene que ver con remover todas las barreras para el aprendizaje, y facilitar la participación de todos los estudiantes vulnerables a la exclusión y la marginalización.
  • Significa que todos los estudiantes reciben los soportes que requieren para tener la oportunidad de participar como miembros de una clase o aula regular, con pares de su misma edad y de contribuir a sus colegios del vecindario.
  • Inclusión significa posibilitar a todos los estudiantes a participar de lleno en la vida y el trabajo dentro de las comunidades, sin importar sus necesidades. Es el proceso de mayor participación de los estudiantes en el colegio y la reducción de la exclusión de las culturas, el currículo y la comunidad de los colegios locales.
  • Más que el tipo de institución educativa a la que asisten los niñ@s, de la institución tiene que ver con la calidad de la experiencia; con la forma de apoyar su aprendizaje, sus logros y su participación total en la vida.

Siguiendo con el ejemplo anterior la inclusión es como un puzzle o rompecabezas, las piezas están entrelazadas, incrustadas dentro de la otra y juntas forman una sola imagen.

rompecabezas

[1]  Ver http://www.inclusioneducativa.org/ise.php?id=1
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Inclusión desde la trayectoria curricular: estructura modular.


Incluir es poner una cosa en el interior de otra o dentro de sus límites como parte de ella. Este interior de otra o contenedor posee una naturaleza sistémica (ver La educación como un sistema que posee una perspectiva holística y de inclusión integral.) en la cual cada parte no se integra como algo que está al lado, sino que interactúa con los demás, y esa interacción es necesaria para que funcione el todo. Cada parte es distinta y necesaria.

Por eso, es nuestra visión de inclusión integral no consideramos solo las relaciones de los individuos diferentes dentro de un sistema educativo, sino todos los componentes que se refieren al mismo.

Todo sistema educativo posee como objetivo: la búsqueda de una mejor calidad educativa; aunque no todos estemos de acuerdo sobre el concepto que se tiene por calidad.

Si se analizan los resultados de las evaluaciones realizadas por organismos tanto nacionales como internacionales podemos comprobar cómo se ha certificado que el rendimiento de nuestros educandos es inferior a muchos sistemas educativos.

Nos preguntamos: ¿Qué necesitan nuestro sistema educativo para llegar a conseguir esa mejora educativa? Nos plantearemos este análisis desde lo estructural.

En este punto haremos referencia a Flavia Terigi en “Los desafíos que plantean las trayectorias escolares con algunas variantes personales. Nuestro Sistema educativo posee rasgos en su trayectoria curricular que en la realidad están como indisolubles pero que son diferentes.

  1. División en niveles.
  2. La gradualidad curricular.
  3. La anualización de los cursos de aprendizajes.
  4. El cursado de un bloque (cerrado) de materias anuales y su acreditación en término anual.

Son rasgos que de la trayectoria curricular que van juntos, pero se trata de aspectos independientes cuya asociación produce determinadas consecuencias en la trayectoria curricular. Por eso, quizás sea conveniente empezar a verlos por separado.

  • División en niveles.

La división por niveles existe en todo sistema educativo y esto se debe a la madurez evolutiva propia de la persona. En Argentina existe varios niveles como los siguientes:

Inicial. La Educación inicial comprende a los chicos desde los 45 días hasta los 5 años. La ley establece que los últimos tres son obligatorios (sala de 3 y 4 y preescolar) para la inclusión en la enseñanza formal.

Primario: La Educación Primaria es obligatoria y constituye una unidad pedagógica y organizativa destinada a la formación de los niños a partir de los 6 años.

Secundario: La Educación Secundaria es obligatoria y constituye una unidad pedagógica y organizativa destinada a los adolescentes y jóvenes que hayan cumplido con el nivel de Educación Primaria. La Educación Secundaria se divide en dos ciclos: un Ciclo Básico, de carácter común a todas las orientaciones y un Ciclo Orientado, de carácter diversificado según distintas áreas del conocimiento, del mundo social y del trabajo.

Educación superior en:

Terciario: Para egresados del nivel secundario. El nivel terciario está conformado por Escuelas Normales Superiores (ENS), Institutos Superiores de Formación Docente (ISFD), Institutos de Formación Artística (IFA) y los Institutos de Formación Técnica Superior (IFTS).

Universitario.

  • La gradualidad curricular.

Este, también, es otro aspecto de todo sistema educativo fundamentado en la naturaleza humana: “la ley del crecimiento”. A medida que se va creciendo la persona aprende de lo más simple a lo más complejo. Lo que hay que considerar en que en cada grado corresponda a la madurez psico-mental del niño o joven.

La gradualidad establece un orden en los aprendizajes de todas las asignaturas que componen el curriculum en etapas delimitadas o cursos, y determina la secuenciación temporal del aprendizaje de los saberes y la progresión por etapas, mediando evaluaciones que acreditan la satisfacción de los criterios de logro de cada etapa. El avance por grados, el acoplamiento de todas las asignaturas del curriculum en pasos sucesivos, tiene efectos sobre las trayectorias teóricas[1].

  • La anualización de los cursos.

El cursado de un curso o grado se realiza en un tiempo determinado, y todos los sistemas educativos responden a un año, ya que corresponde a un ciclo de nuestro calendario de tiempo. Las empresas tienen balance cada año, en los clubes el ciclo deportivo se cumple por año, etc.

En el sistema educativo pasa lo mismo al establecer un tiempo: un año previsto para el aprendizaje de un bloque de materias correspondiente a un grado o curso.

Pero si hasta aquí todo es lógico y lo comparte todos los sistemas educativos ¿Dónde está el inconveniente que debemos mejorar?

  • En nuestro sistema la anualización se conjuga junto con la acreditación de todas las materias o en su mayoría.

Este aspecto es importante ya que aquí tenemos el problema de la repitencia. Debido a la anualización, el tiempo se convierte en una condición para acreditar casi todas las materias por parte del estudiante. Y las que no, hasta tres, deben rendirlas en un período acotado. Y si no, debe repetir todo ese bloque de materias, las acreditadas y las que no.

Nos preguntamos: ¿Qué pasa si un estudiante no tiene la capacidad cognitiva para acreditar todas las materias en ese lapso de tiempo?

  • Una estructura modular más que de curso puede ser la solución al problema planteado.

Proponemos un ejemplo que esperamos ayude a entender que lo que aparece junto, no necesariamente va junto, y que por ir junto, produce ciertos efectos: contra lo que suele considerarse, la gradualidad no produce per se la repitencia, Es la gradualidad combinada con la anualización lo que produce la repitencia. En la combinación gradualidad-anualización, no acreditar una etapa coloca a los sujetos en situación de re-hacerla, re- cursarla, repetirla. La repitencia no es en nuestro sistema un fenómeno fácilmente extirpable de su organización entre otras razones porque liga operativa y conceptualmente con la organización graduada y anualizada. Por un lado, puede comparar con la manera en que otros niveles del sistema resuelven la gradualidad. Así, advertirá que el nivel inicial también prevé secuencias de aprendizaje, pero no liga su adquisición a períodos fijos de tiempo, por lo cual la repitencia no surge como un requerimiento sistemático frente a los distintos ritmos en las adquisiciones.

Según tales trayectorias, el ingreso se produce en forma indeclinable a determinada edad, aunque pueda comenzar antes, y los itinerarios que recorren los sujetos a través del sistema educativo son homogéneos y lineales: el avance se produce a razón de un grado por año, estando pre-establecidas las transiciones entre niveles escolares y el tiempo teórico de duración de una cohorte escolar. Analizando las trayectorias de los sujetos, podemos reconocer itinerarios frecuentes o más probables, coincidentes con las trayectorias teóricas que establecen las estipulaciones de niveles, grados, años; pero reconocemos también “trayectorias no encauzadas”. Del mismo modo, advertirá que los currículos universitarios ordenan las adquisiciones posibles (no otra cosa son los requisitos de correlatividad), pero la cursada de las materias de distintas líneas de correlatividad no se ve interferida y la no aprobación de una materia no implica su repitencia, dado que las oportunidades para la acreditación son numerosas (lo que se expresa en los “turnos de examen” en los que se considera válida la cursada de una materia) y cursar no es un requisito para aprobar (por ello existen los exámenes libres). Con estas disposiciones, la educación inicial y la educación universitaria organizan trayectorias teóricas donde la repitencia no forma parte de lo previsto, porque gradualidad y anualización no están asociadas.

La segunda observación que puede ayudarle es la siguiente: numerosos países no incluyen la repitencia entre las trayectorias teóricas de sus estudiantes secundarios, porque no asocian gradualidad y anualización.”[2]

  • El cursado de un bloque de materias anuales y su acreditación.

En nuestro sistema educativo los educandos deben cursar un bloque de materias obligatorias ya que no posee una organización modular. La estructura modular permite cursar determinadas materias de acuerdo a las posibilidades de los educandos.

No es solo el cursado de determinadas materias como bloque cerrado sino que los educandos las deben acreditar en ese período. Es decir, un bloque de materias que corresponden al cursado y acreditado de un curso o grado en un año es lo que apremia, acorrala al educando y a muchos los lleva a la repitencia. Más allá si hubo o no negligencia por parte del educando en su dedicación.

En el nivel secundario este aspecto hay que revisar. Los sistemas educativos de alto rendimiento parece tenerlo resuelto: la clase, como grupo de educandos, no existe ya. La ventaja para ellos es poder perfilar mejor el curso de sus estudios, en función de sus aptitudes y de su proyecto de continuación. El sistema debe permitirles también avanzar de manera modular, según sus capacidades, en las distintas disciplinas. Todo concepto de repetición global, que implique volver a seguir de nuevo materias ya aprobadas, debe ser puesto de lado definitivamente. La amplia autonomía de la que se beneficiarían los educandos de secundaria constituirá indudablemente una preparación para los estudios superiores y permite evitar la enorme grieta que, en nuestro sistema, es una de las principales causas del fracaso y abandono escolar en el primer año.

Es lógico pensar que el cursado de materias tenga un tiempo, y que ese tiempo sea anual. También es lógico que un curso grado abarque varias materias. Pero nos preguntamos:

  • Un educando que repite por 3 materias que no acredito, ¿debe repetir todas las materias aun las que acreditó? En mi caso, como profesor, cuántos educandos que repitieron y volvieron a cursar la materia que conmigo había acreditado. Y en algunos casos casi no acreditan lo que ya habían acreditado.
  • Si el cursado de materias es anual ¿por qué relacionarlo con su acreditación?
    • La materia la puede regularizar y/o aprobar. Si se establece un sistema de regularización adecuado por qué no la puede rendir según sus tiempos sin ponerles restricciones y con instancias de consultas. Lo que afectaría sería la correlatividad de la misma disciplina.
    • Si no la regulariza y es necesario recursarla que lo haga con esa/s materia/s.

De esta manera se rompe la relación entre anualidad y acreditación y entre curso y bloque estricto de tales materias, ya que un educando puede cursar las que le permite la correlatividad de las materias acreditadas anteriormente y recursar las que conviene o asistir a consulta a las que por tales motivo la anualidad en tales materias, por cuestiones cognitivas propias o actitudinales, no pudo acreditar.

Por su puesto, esto replantaría la organización curricular del sistema que permita que un educando pueda cursar materias de diferentes cursos y asistir a las consultas necesarias.

Nuevamente nos preguntamos: ¿Por qué relacionar un curso con determinadas materias obligatorias?, es decir, un bloque estricto y obligatorio.

Si bien existe modalidades y las materias están acorde a cada modalidad. ¿Por qué no pensar en cada educando construya su curriculum con algunas materias opcionales? Esto es claro, a nivel secundario.

Para el nivel primario destaco algunas claves del sistema educativo finlandés (mejor sistema educativo occidental):

  • Lo más importante del Sistema educativo no es la organización del conocimiento sino el educando.
  • Un ambiente familiar: la escuela favorece a un clima cobijamiento para que el educando se siente en la misma “como en su casa”.
  • Detección prematura de limitaciones y desordenes del aprendizaje y apoyo en el aprendizaje.
  • Buscar despertar las aptitudes de los niños, sus habilidades, su curiosidad.
  • Los niños estudian de forma atractiva. De esta manera, los aprendizajes iniciales se logran sin violencia, sin tensión y sin presiones, teniendo como objetivo estimular y motivar.
  • La repetición de año está prohibida por ley. En todo caso, se organizan grupos de apoyo para los educandos con dificultades en las materias. También, existe un profesor auxiliar que se envía a la clase para apoyarlos.
  • La jornada de estudio se organiza respeta los ritmos biológicos del niño y de evitar todo cansancio inútil.
  • Los educandos comienzan con las asignaturas más sencillas y más tarde llegarán las matemáticas, ciencia, historia y lenguas extranjeras.
  • A los diez u once años cuando comienzan a recibir calificaciones numéricas por estas materias. Las notas las pone, durante los primeros años de su educación, un único maestro, que vela por que ningún educando quede excluido.
  • La metodología finlandesa ha abandonado las memorizaciones y hace énfasis en la discusión y en la reflexión.

Mafalda

[1] Flavia Terigi, Los desafíos que plantean las trayectorias escolares.

[2] Flavia Terigi, Los desafíos que plantean las trayectorias escolares.

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La educación como un sistema que posee una perspectiva holística y de inclusión integral.


  1. Introducción. [1]

En un sentido amplio, la teoría de sistemas se presenta como una forma sistemática de aproximación y representación de la realidad y, al mismo tiempo, como una orientación hacia una práctica estimulante para formas de trabajo transdisciplinarias. La teoría de sistemas se caracteriza por su perspectiva holística, orgánica e inclusiva, en donde lo importante son las relaciones y los conjuntos que a partir de ellas emergen.

La perspectiva de la teoría de sistemas surge en respuesta al agotamiento e inaplicabilidad de los enfoques analítico-reduccionistas y sus principios mecánico-causales. Se desprende que el principio clave en que se basa la teoría de sistemas es la noción de totalidad orgánica e inclusiva entre las partes que conforman esa totalidad y que interactúan entre si con un sentido de finalidad, mientras que el paradigma anterior estaba fundado en una imagen inorgánica del mundo.

Si bien el campo de aplicaciones de la teoría de sistemas no reconoce limitaciones, al usarla en fenómenos humanos, sociales y culturales (incluido el educativo) se advierte que sus raíces están en el área de los sistemas naturales (organismos) y en el mundo (cosmos). Mientras más equivalencias reconozcamos entre organismos, cosmos, hombres y formas de organización social, mayores serán las posibilidades para aplicar correctamente el enfoque de la teoría de sistemas, pero mientras más experimentemos los atributos que caracterizan lo humano, lo social y lo cultural y sus correspondientes sistemas, quedarán en evidencia sus inadecuaciones y deficiencias.

En las definiciones más corrientes se identifican los sistemas como conjuntos de elementos que guardan estrechas relaciones entre sí, que mantienen al sistema directo o indirectamente unido de modo más o menos estable y cuyo comportamiento global persigue, normalmente, algún tipo de objetivo. Esas definiciones que nos concentran fuertemente en procesos sistémicos internos deben, necesariamente, ser complementadas con una concepción de sistemas abiertos, en donde queda establecida como condición para la continuidad sistémica el establecimiento de un flujo de relaciones con el ambiente.

Siempre que se habla de sistemas se tiene en vista una totalidad cuyas propiedades no son atribuibles a la simple adición de las propiedades de sus partes o componentes.

El axioma “El todo es mayor que la suma de sus partes”, ya afirmado por Aristóteles, también es de aplicación al ser humano, el cual se percibe de forma global y holística. El ser humano no es únicamente la suma de sus órganos, sus experiencias, su pasado, su presente, sus circunstancias, sino algo más que la suma de todo eso, es una suma con un “sentido” o “estructura”.

La holística se refiere a la manera de ver las cosas de forma entera, en su totalidad, en su conjunto, en su complejidad, pues de esta forma se pueden apreciar interacciones, particularidades y procesos que por lo regular no se perciben si se estudian los aspectos que conforman el todo, por separado sin tener en cuenta el todo que conforma.

  1. La educación como sistema holístico. [2]

Existen muchos tipos diferentes de sistemas; de hecho, casi todo aquello en lo cual entramos en contacto durante nuestra vida cotidiana es un sistema o bien parte de un sistema (o ambas cosas).

Los fenómenos tanto personales como de la naturaleza o de la sociedad son constitutivamente complejos; esta propiedad tiende a aumentar al integrarse en otras composiciones y ordenamientos, ya que al interactuar y relacionarse unos con otros se generan nuevos niveles de realidad.

Tales percepciones exigen construir conocimientos correlativamente complejos, coordinados por una metodología que analice el conjunto de interacciones, por un lado, y sus partes por otro sin dejar la perspectiva del todo.

El pensamiento sistémico nos permite desarrollar una metodología para descubrir patrones que se repiten en los acontecimientos de la naturaleza y la vida cotidiana. Proporciona métodos más eficaces para afrontar problemas con mejores estrategias de pensamiento al profundizar y ampliar nuestros puntos de vista; además, por ser integral y holístico, el razonamiento es más claro y profundo, y por ende mejora la comunicación.

Para el enfoque sistémico, todas las partes de un sistema mantienen una interacción recíproca e inclusiva y cada parte, por pequeña que sea, puede influir en el comportamiento del conjunto. Es por naturaleza inclusivo y esto implica que la forma de actuar de un sistema no es predecible mediante el análisis de sus partes por separado, donde la estructura del sistema es lo que determina los resultados.

  1. Un sistema posee propiedad de estabilidad, flexibilidad y adaptabilidad, requisitos fundamentales para el sistema educativo.

Mientras más complejo es el sistema, como el educativo, mayores son los vínculos entre sus partes; la verdad total está condicionada por múltiples singularidades derivadas de las interacciones entre las partes. Esta concepción es particularmente aplicable en el campo de lo biológico, donde se observa que lo esencial tiende a permanecer por mucho que cambien las partes. Esto se debe a que los sistemas biológicos son particularmente estables y se resisten al cambio; sin embargo, cuando éste se da, genera una resistencia por parte del sistema, ya que no puede haber estabilidad sin resistencia.

El tiempo en el que se perciben los cambios depende del número y de la complejidad de las partes que integran al sistema. Así a mayor complejidad, mayor intensidad y cantidad de interacciones entre las partes y más tiempo tardan en apreciarse los cambios. Lo anterior permite plantear y resolver un problema, sobre todo si sabe en qué parte del sistema y cuándo se deben emprender las acciones apropiadas.

Los sistemas complejos, como el educativo, se comportan de formas que no siguen las reglas sencillas de nuestro universo físico. Por el contrario, son sorprendentemente complicados, pero a la vez flexibles, libres y capaces de trascender sus orígenes. Se caracterizan por la adaptabilidad, reproducción, autocomplicación y autorregulación.

  1. La sociedad y complejidad.

A lo largo de la historia de la humanidad se observa que conforme se tiene un mayor entendimiento de las leyes de la naturaleza, descubrimos que los problemas de la sociedad, incluyendo la educación, que inicialmente se manejaron en forma simple, con relaciones lineales de causa-efecto, en realidad son más complejos, están interconectados y muchas veces se generan en las mismas políticas bien intencionadas que tratan de resolverlos, ya que actúan sobre los síntomas y no sobre las causas. Con ello se producen beneficios sólo a corto plazo que inducen a actuar nuevamente sobre los síntomas. Las estructuras y funciones generan patrones de organización jerárquicas donde los componentes del sistema interactúan y generan patrones de inestabilidad y amplificación que tienen un impacto considerable; se puede decir que, en algunos casos, los problemas de hoy no son más que las soluciones que se implementaron ayer. Es decir, en la mayoría de los problemas que se intentan resolver existe de antemano una ineptitud para plantear, comprender y manejar sistemas complejos, además de ignorar que las principales amenazas a la supervivencia de estos sistemas no proceden de hechos repentinos, sino de procesos lentos y graduales. El análisis de sistemas, ver el todo que es más que la suma de sus partes, es una herramienta adecuada para enfrentar este reto, ya que nos permite cambiar la percepción del problema al detectar distintos niveles de interacción entre las variables que conforman el problema: nos facilita apreciar una mayor cantidad de perspectivas de un mismo problema.

  1. La visión sistémica de la educación.

El concepto de “sistema” como nuevo paradigma de entender la educación nos da una reorientación del sobre lo que entendemos como educación y una nueva visión del mundo educativo, ya que en todos los campos del conocimiento y de naturaleza existen de uno u otro modo como complejidades, totalidades o sistemas.

La sociedad se ha vuelto tan complejas que los caminos y medios tradicionales son insuficientes, y es que para comprender un sistema no se requiere sólo conocer los elementos que lo constituyen, sino también las relaciones que existen entre ellos, por lo que se imponen actitudes de naturaleza holística, o de sistemas, con un carácter integral e inclusivo, que involucre la interdisciplinariedad.

Existe una interrelación entre todos los elementos constituyentes de la educación. Los factores esenciales que componen la educación deben considerarse y evaluarse siempre como componentes interdependientes e inclusivos de un sistema total.

El enfoque sistémico puede servir de base para un marco más adecuado para hacer entender y reformular la complejidad y dinámica del sistema educativo; es uno de los mejores modelos para estudiar las organizaciones humanas como un sistema.

Las escuelas también son sistemas: están ligadas por tramas invisibles de actos interrelacionados, que a menudo tardan años en exhibir plenamente sus efectos mutuos. Además, es muy difícil observar todo el patrón de cambio si sólo se tienen fotos instantáneas o partes aisladas de la misma.

La inteligencia emocional es piedra angular de la organización racional y es lo que permite concentrar energías y paciencia para aclarar y ahondar continuamente en la visión de la realidad objetiva. Sin una orientación sistémica, no hay motivación para examinar cómo se interrelacionan las disciplinas. La visión sin pensamiento sistémico termina por pintar seductoras imágenes del futuro sin conocimiento profundo de las fuerzas que deben dominarse para poder llegar a su entendimiento.

En un mundo confuso, desordenado y en constante cambio, lo que más se necesita es creatividad e innovación. Pero son a su vez estas propiedades las que pueden generarlas. Además, si se aplican las metodologías de la visión sistémica, se contaría con la capacidad y oportunidad de proyectar y adoptar un nuevo futuro al cambiar el pensamiento, la conducta, las actitudes, los valores y la comunicación. A medida que la sociedad experimente cambios profundos, rápidos y significativos, nuestros métodos también tendrían que ser diferentes.

Ver además La teoría general de sistemas aplicada al análisis del centro escolar.

Mafalda

[1] Introducción a los conceptos básicos de la teoría general de sistemas

[2] Sistemas y más sistemas: ¿es todo en el mundo un sistema?

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Inclusión integral de los contenidos: el Aprendizaje Basado en Problemas, el Aprendizaje Orientado a Proyectos y el Aprendizaje Basado en Casos.


Nuestra teoría de inclusión posee un enfoque sistémico de la cual todas las partes cumplen una función y se relacionan entre sí; inclusive muchos componentes de lo educativo se entrelazan de alguna manera o conforman subsistemas.

Por ello, hablamos de una inclusión multidimensional e integral:

  1. Desde el punto de vista antropológico mirando a la persona misma.

1

  1. Desde el punto de vista social e institucional – El trípode: familia, sociedad y escuela. La persona no se educa solo en la escuela sino dentro de una estructura social interrelacional.
  2. Desde que nacemos aprendemos de nuestra familia[1] a través de las palabras, pero especialmente, de los ejemplos, de la relación afectuosa de sus integrantes, del juego, compartiendo y de diversas actividades en el hogar. Los padres no engendran una sola vez sino cada vez cada vez que educa haciéndolo crecer.
  3. También, se aprende de la sociedad[2] a través de sus pautas culturales, de actividades cívicas, de la red de relaciones personales como los amigos del barrio y de las actividades en instituciones como por ejemplo los clubes. Entre ambas, junto con el colegio, amplían su proceso de sociabilización.
  4. La escuela educa dentro de un contexto de actividades curriculares y extracurriculares y amplia el desarrollo de sociabilización que tiene su origen en la familia. En esta misma hemos, a su vez, distinguido tres dimensiones que hace a una educación integral:
  1. A partir de su historia personal o su trayecto educativo existencial – el cuadrípode: Aprendizaje formal + aprendizaje continuo + aprendizaje ubicuo + experiencia.

Esta se ve más claramente en la formación profesional, aunque no deja de lado la personal, y está relacionado con un aprendizaje permanente.

La escolarización no es la única forma aceptable de aprendizaje. Conocimientos y habilidades adicionales se deben adquirir a lo largo de toda tu vida. El aprendizaje permanente es un camino para los que tienen una actitud positiva hacia el progreso profesional y personal. Aquí nos hemos cuestionado los siguiente:

¿Qué aprendizaje, porcentualmente hablando, incide más a nuestro aprendizaje global? Por ejemplo, ¿Cuánto más sabemos sobre nuestra profesión? ¿Por nuestro aprendizaje formal o por el continuo, por nuestra experiencia o por la experiencia de los demás?

  1. Ahora, consideramos una inclusión desde los contenidos en cuanto las disciplinas enseñadas de forma independiente y no interrelacionadas entre sí no responde a como el estudiante aplica su aprendizaje en la vida personal y profesional para la resolución de problemas.

Una solución es el aprendizaje basado en proyectos y en problemas. Pero, primero me quiero referir en sus diferencias.

Aprendizajes basados en proyectos, en problemas y en casos.

Varios contenidos he leído con respecto a estos métodos y creo que las definiciones se entrecruzan y lleva a confusiones. Cuando se diseña un proyecto para que los estudiantes lo resuelvan no deja de ser un problema complejo; la resolución de un caso, similar al de una vida real, es un problema a resolver y la presentación de un problema puede ser a través de un caso o necesita de un proyecto para su resolución.

Ante esta situación, me basaré como fuente de datos lo desarrollado en la II Jornadas de innovación docente, tecnologías de la información y de la comunicación e investigación educativa en la Universidad de Zaragoza 2008 con respecto a la Comparativa entre el aprendizaje basado en proyectos y el aprendizaje basado en problemas.

De las técnicas basadas en el aprendizaje constructivista se puede destacar: el Aprendizaje Basado en Problemas (ABP) (Schmidt, 1995), el Aprendizaje Orientado a Proyectos (AOP) (Kjersdam, 1994), y el Aprendizaje Basado en Casos (ABC) (Christensen, 1981).

  • En el ABP un pequeño grupo de estudiantes se dedica a analizar y resolver un problema seleccionado por el profesor para alcanzar ciertos objetivos de aprendizaje. Se 3 pretende alcanzar una meta de aprendizaje concreta.
  • En el AOP los estudiantes buscan soluciones a problemas complejos aplicando los conceptos y principios fundamentales aprendidos. Se pretende integrar distintos conocimientos para solucionar problemas complejos.
  • En el ABC los estudiantes deben encontrar soluciones a una situación problemática de la vida real. Se pretende entrenar en la generación de soluciones.

El Aprendizaje Basado en Problemas (modelo de Maastricht)

Cada semestre, por ejemplo, se divide en bloques temáticos de varias semanas. Cada bloque tiene un tema para el cuál se han planificado una serie de casos que los estudiantes deben trabajar. Los casos intentan integrar práctica y teoría. Cada estudiante elige el caso en el que trabajará.

Los estudiantes se reúnen en grupos para analizar los casos con el profesor. El profesor facilita el trabajo y la comunicación del grupo, pero son los estudiantes los planifican y discuten las soluciones mediante un método de siete etapas: definir conceptos, definir problemas, analizar problemas, buscar explicaciones, formular objetivos de aprendizaje, buscar información adicional, y elaborar un informe.

Para saber más sobre ABP podemos consular en Aprendizaje basado en problemas – Portal de Innovación Educativa o en El Aprendizaje Basado en Problemas como técnica didáctica.

Aprendizaje Orientado a Proyectos (modelo de Aalborg)

El AOP se enfoca en un problema que debe ser resuelto o en una tarea que debe ser completada.

En Aalborg el trabajo por proyectos ocupa sobre aproximadamente el 50% del tiempo de aprendizaje. Una ocupación mayor del tiempo implica mayor complejidad del proyecto y una mayor integración de temas que lo haría difícil. Por eso, se puede distinguir entre: el proyecto por disciplinas y el proyecto por problemáticas (Kolmos, 1996).

  • En el proyecto por disciplinas, el docente selecciona las disciplinas y los métodos que se utilizarán en el proyecto. Los grupos seleccionan la problemática y su solución dentro del marco indicado por el docente.
  • En el proyecto por problemáticas, el docente delimita la problemática y los grupos pueden trabajar con disciplinas y métodos diferentes. Debido a que la profundidad con la que se tratan los proyectos hace que no se pueda abarcar una visión amplia de los conocimientos, es necesario asegurar que los estudiantes sean capaces de cubrir sus posibles lagunas de contenidos. Las fases de la planificación del aprendizaje por proyectos son: objetivos y perfil profesional, temas y tipos de proyectos, propuestas de proyectos, realización del proyecto, y evaluación de los logros de aprendizaje.

Es necesario considerar objetivos en todas las fases de la realización del proyecto para poder aprovechar toda su potencialidad, tanto en la planificación, como en su realización y en su evaluación.

El tema es el marco en el que se desarrolla el proyecto y viene delimitado por los objetivos, por las disciplinas y métodos.

Las propuestas de proyectos deben motivar a los estudiantes por lo que pueden ser presentadas por los mismos estudiantes, aunque en ocasiones prefieren que se las den. No obstante, es fundamental que no se indique el proceso de análisis para que los estudiantes puedan formular alternativas y desarrollar su autonomía.

En la realización del proyecto los estudiantes tienen autonomía para planificar, proponer alternativas de solución, y tomar decisiones. Es necesario que aprendan a comparar el proceso de realización del proyecto con su planificación, y a revisar los resultados parciales para corregir sus errores y la calidad de su trabajo. El docente debe asesorar y motivar en la realización del proyecto.

En la evaluación de los logros del aprendizaje se valora conjuntamente (estudiantes y docente) los resultados y el proceso realizado (errores, éxitos, rendimiento, etc.).

Podemos consultar más sobre AOP en Estrategia. Aprendizaje Orientado a Proyectos – Educ.ar

El Aprendizaje Basado en Casos[6].

El método de casos es un modo de enseñanza en el que los estudiantes construyen su aprendizaje a partir del análisis y discusión de experiencias y situaciones de la vida real.

En general, esta forma de trabajo busca dar a los estudiantes la oportunidad de relacionar los conocimientos teóricos del curso con ambientes de aplicación práctica. Para ello, se les involucra en un proceso de análisis de situaciones problemáticas, a las cuales se denomina casos. Ante la situación planteada, el estudiante debe formular una propuesta de solución fundamentada en principios teóricos de la disciplina o en principios prácticos derivados del contexto descrito en el caso.

Este método representa una buena oportunidad para que los estudiantes pongan en práctica habilidades analíticas, toma de decisiones, observación, escucha, diagnóstico y participación en procesos grupales orientados a la colaboración.

Podes saber más sobre este método en Aprendizaje Basado en Casos.

Por lo expresado, estos métodos de aprendizaje son inclusivos en cuanto a las áreas que involucra y en cuanto que se trabaja cooperativamente. El proyecto hace que los contenidos no solo se integren, sino que se interrelacionen en torno a un proyecto, problema o un caso:

  • Los estudiantes deben entender la tarea a realizar, lo que se espera de ellos en cada una de las áreas (contenidos, destrezas computacionales y habilidades), así como la trascendencia del proyecto.
  • El AOP parte de un planteamiento que se basa en un problema real y que involucra distintas áreas o disciplinas.
  • Apoya contenidos académicos y presenta propósitos auténticos.
  • Ofrece oportunidades para que los estudiantes realicen investigaciones que les permitan aprender nuevos conceptos, aplicar la información y representar su conocimiento de diversas formas.
  • Se basa en el constructivismo (teoría de aprendizaje social).
  • Promueve la colaboración y el aprendizaje cooperativo.
  • El profesor actúa como facilitador y trabaja, de alguna, manera, con los estudiantes.
  • Requiere que los estudiantes se comprometan y elaboren un producto.

Mafalda

Referencias:

[1] https://inclusioncalidadeducativa.wordpress.com/2017/10/10/aprendizaje-integral-y-multidimensional-la-familia/
[2] https://inclusioncalidadeducativa.wordpress.com/2017/10/22/aprendizaje-integral-y-multidimensional-la-sociedad/
[3] https://inclusioncalidadeducativa.wordpress.com/2017/10/28/aprendizaje-integral-y-multidimensional-la-escuela-1o-parte/
[4] https://inclusioncalidadeducativa.wordpress.com/2017/11/03/aprendizaje-integral-y-multidimensional-la-escuela-2o-parte/
[5] https://inclusioncalidadeducativa.wordpress.com/2017/11/05/aprendizaje-integral-y-multidimensional-la-escuela-3o-parte/
 [6] http://sitios.itesm.mx/va/dide2/tecnicas_didacticas/casos/qes.htm

 

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La educación es una introspección y una conversación.


La capacidad de reflexión de la persona, estar “en sí” brinda una interioridad y el hecho de ser la persona un “yo” que se percibe como fuente de sus actividades, responsable de sus opciones libres, y como sujeto, centro consciente de atribución de todas las realidades que constituyen su ser.

Esto nos da una “subjetividad” que hace que yo pueda sentir mis vivencias como el otro; que yo pueda ver el mundo desde mi punto de vista y tú desde el tuyo.

Nos referimos a la interioridad cuando somos capaces de pensar y obrar conscientemente y de decidir de forma libre:

  1. Autoconciencia, o autopresencia: es característico de una persona ya que no solamente sabe (conoce), sino que “sabe que sabe”, se da cuenta de que obra y que obra porque decide hacerlo. Más aún, se da cuenta de sí mismo y atribuye a su yo todas sus actividades.
  2. Autodeterminación: capacidad que tiene la persona de realizarse (perseguir la felicidad) saliendo por sí mismo de la indeterminación en que ordinariamente lo llevan los motivos que tiene para obrar: eso que llamamos libertad.

Pero al ser persona se convierte en algo más que un individuo, en un ser irreductible a las cualidades particulares que posee. Cada uno de nosotros realiza la especie “persona” de un modo irrepetible e irremplazable. Cada persona es igual a sí mismo, soy único en ser yo y sólo una vez.

El hecho de la libertad es otro elemento, además de la interioridad, fundamenta la unicidad de la persona. Esto es debido que ser convierte en ser dueño de su propia existencia y de poder moldearla, configurándose y diferenciándose de los demás. “Yo soy yo y mis circunstancias”, escribía Ortega y Gasset en 1914[1].

Esta interioridad fundamenta la unicidad de la persona. Yo, o mi YO, no “es un ser fotocopiado” o escaneado de una especie determinada, sino que cada uno tiene una manera única de ser persona.

La introspección es realmente la puerta al progreso y transformación personal, es central en términos de nuestro desarrollo personal. Sin la capacidad de asimilar lo que aprendemos y de reflexionar profundamente sobre lo que soy, lo que siento, lo que he aprendido – sobre todo de mí – no podemos avanzar de manera efectiva. Podemos pensar y hablar de progreso y de desarrollo personal, pero es la facultad de la introspección, del autoobservarnos en silencio, de discernir qué es lo bueno para mí, la que nos proporciona las herramientas para transformar cualquier situación que afrontemos y avanzar en nuestro camino de la vida. La introspección es la base de nuestra estabilidad personal, especialmente frente a las adversidades y también es la posibilidad de hacer cambios y explorar formas más profundas de mi ser.[2] Para incrementar esta consciencia interna cada día, es importante hacer paradas en nuestro camino y llevar la atención hacia nuestro ser. (ver Inclusión de los procesos psicológicos y la educación: Mindfulness)

El desarrollo de nuestro pensamiento reflexivo, conocernos para fomentar una actitud de emprendimiento partiendo de lo aprendimos y de nuestras cualidades depende del hábito de la introspección. Para ello:

  1. Aprender a ser: los estudiantes ha de aprender a ser desde lo social y lo individual. Como persona única percibir su interioridad como un “yo”, fuente de sus actividades y responsable de sus opciones libres.
    Nos referimos a la interioridad en cuando somos capaces de pensar y obrar conscientemente y de decidir de forma libre: autoconciencia y autodeterminación.
    El educando como persona se convierte en algo más que un individuo, cada persona es igual a sí mismo.
  2. Aprender a aprender: significa que los estudiantes se comprometan a construir su conocimiento a partir de sus aprendizajes y experiencias vitales anteriores con el fin reutilizar y aplicar el conocimiento y las habilidades en una variedad de contextos vitales. La competencia de aprender a aprender, como todas las demás, por otra parte, implica desarrollar aspectos tanto cognitivos como emocionales.
  3. Educar con Pensamiento Situacional: La inteligencia situacional es educar a la inteligencia para discernir las situaciones de vida cotidiana. El Pensamiento Situacional es una representación mental y comprensión de eventos vividos, gentes, interacciones, condiciones ambientales y cualquier otro tipo de factores de una situación específica que puedan afectar al desarrollo de mis actividades humanas, mi comportamiento, mis decisiones y mi propia personalidad. La persona educada en este tipo de pensamiento, “sabe o prevé lo que ocurre para poder discernir lo que debe hacer”.
  4. Educar para un sentido existencial. Lo más importante en la educación, su objetivo final es quizás esta: “La persona dotado de libertad y con ella, cada uno, tiene que ir creando un “estilo de vida” original, único, tiene que “optar por una forma determinada de conducta en función de lo que pretenda realizar con su vida”. Aquello que le dé “Sentido a su vida”.

Una conversación es un diálogo, entre dos o más personas que intervienen alternativamente expresando sus ideas y/o afectos. Se establece una comunicación a través del lenguaje verbal (en la conversación, en una sala de chat, entre otras) y lenguaje no verbal (gestos, muecas, etc.)

Ser personas nos hace seres dialogales. El hecho del diálogo en todos los niveles y para los emprendimientos más diversos y el fenómeno de la socialización, han llevado a la conclusión de que la dimensión social es esencial, constitutiva de la persona. La socialización es la multiplicación de las relaciones de convivencia.

El “ser-en-el-mundo-con-otros” es un hecho relevante en nuestras vidas. Nuestra vida surge de la comunión del amor de dos personas. Si no fuera por esta comunión no seríamos. El ser humano después de nacer es el viviente, quizás, más desprotegido y dependiente del cuidado del otro.

Esta perspectiva, de personalismo dialogal considera la persona como alguien ante el otro (Tú) pero como algo que esté enfrente, separado por un espacio, sino unido dialogalmente, com-partiendo (entre los dos somos parte de un todo), soy con-tigo (tú) formando una com-unión (Unión con y entres). Esta idea difiere por exceso del Comunismo y por defecto del individualismo.

Pero, además, la tecnología nos brinda la posibilidad de una conectividad más o menos continua y, por tanto, la interacción con otras personas a un clic de distancia. Esto implica que incrementa y nos da otro modo de relacionarnos. La conversación con el otro, con la tecnología, trasciende el espacio físico, del prójimo, del próximo del que me puedo relacionar dentro de márgenes espaciales.

De la misma manera de que se habla de un aprendizaje ubicuo también, hablo de una “Comunicación ubicua” que nos plantea, entonces, una nueva manera de relacionarnos, de conversar y una nueva dimensión de lo ubicuo que trasciende el espacio físico para pasar a lo virtual.

Nuestras nociones de “lugar”, y de lo que hace importante a un lugar, tendrán que ser repensadas. El lugar ya no es sólo la ubicación física, sino que se trata del lugar como un centro o base de comunicación: vídeos, redes sociales, etc.

Dijimos que la conversación es un diálogo. Con la tecnología este diálogo, también, puede ser oral o escrito y nos posibilita expresar nuestras ideas y/o afectos.

Mafalda1

[1] ORTEGA Y GASSET J., “Meditaciones del Quijote”, Madrid, 1975, p. 30.

[2] La Introspección, una mirada respetuosa hacia nosotros mismos

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Valores necesarios que debemos enseñar para una inclusión educativa.


  1. No hay educación sin valores. [1]

El objetivo primordial de la escuela son los valores y aquellos que afectan a la persona toda: “Ser un buena persona” (ver Una mala persona no llega nunca a ser buen profesional, frase de Howard Gardner, neurocientífico; autor de la teoría de las inteligencias múltiples). El educando que quiere realizarse tiene que optar libremente por los valores, asumirlos y encarnarlos en su obrar para su realización plena como persona y una convivencia con el otro, que es tú.

El gran objetivo de la educación es quizás que el educando aprenda a ser siempre él mismo mediante el esfuerzo incesante y generoso de las opciones libres orientado por los valores para ser una persona plena, ciudadano comprometido y profesional responsable.

Los valores son capaces de sacar al educando de su indiferencia y provocar en él una actitud de estimación: vitales, intelectuales, afectivas, estéticas, entre otras.

  1. Pero es la persona el primer valor, como valor absoluto.

La persona es un ser único, irrepetible, dado de interioridad autoconciencia y libertad, y destinado a la comunión; es decir, es un sujeto que existe corporalmente con otros en el mundo, para realizarse con ellos en la historia, personal y comunitariamente, responsablemente libremente frente a los valores, frente a las demás personas.

“El hecho de que sea enteramente un sujeto de derechos, no debe hacernos olvidar que cada uno de nosotros debe siempre llegar a ser él mismo mediante el esfuerzo incesante y generoso de las opciones libres[2].

El hombre es totalmente original frente al resto de la realidad. “La lengua misma lo distingue: algo y alguien, nada y nadie, qué y quién. Es lo que ha llevado a la pareja de conceptos cosa y persona”[3]. Por eso, cada persona con su modo se existir único es el primer valor y posee el carácter de absoluto.

  1. Cómo educar en valores.

Los niños aprenden con el ejemplo. El ejemplo que dan sus padres en su forma de relacionarse con los demás, de pedir las cosas, de compartir, de cooperar, de ayudar a los demás, de defender, de reclamar, de tolerar y aceptar, entre otros. Si los padres no tienen paciencia con su hijo, ¿qué creen que el niño va a aprender? La responsabilidad que tienen los padres en la transmisión de los valores a sus hijos es crucial. Esto mismo ejemplo debe extenderse en la escuela con los docentes incluyendo la palabra, pero palabra reflexiva y concientizadora. Pero si cada docente hace lo suyo no vasta, esto se debe planificar y consensuar institucional.

  1. Valores necesarios para una educación inclusiva.

Estás son algunos valores importantes a una convivencia inclusiva y que ayuda al educando a una convivencia ciudadana: Como docentes, enseñar a nuestros educandos, estos valores no solo con palabras sino con el ejemplo y la planificación de todo el cuerpo docente.

¿Consideras que hay alguna más? Nos la puede proponer.

Amabilidad.

A través de la amabilidad se asientan otros valores como la cordialidad, la empatía, ser atento, y la sensibilidad. Valores de una persona que se gana el amor dando lo mejor de sí misma a los demás. Las personas amables son cosechadores natos de esperanzas y buenos frutos. De la amabilidad nacen otros muchos valores, al igual que se sustenta de una actitud de respeto y reconocimiento hacia las demás personas.

Amistad.

Se trata del afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra. Una amistad es una relación afectiva entre dos personas, construida sobre la base de la reciprocidad y el trato cotidiano. Valores fundamentales en una amistad son la lealtad, el amor, la solidaridad, la incondicionalidad, la sinceridad y el compromiso.

Compasión y comprensión.

Tener en cuenta la realidad de otras personas. La compasión es capaz de comprender la situación del otro conectándose desde un sentimiento de solidaridad para responder a sus necesidades.

La comprensión es una actitud de tolerancia frente a una situación determinada. Las personas comprensivas, de este modo, logran justificar o entender como naturales las acciones o las emociones de otras.

Se trata de ponerse en el lugar o la situación de otra persona. El valor de la comprensión es muy importante ya que les ayudará a valorar y entender las diferencias de los demás.

Los valores éticos suponen la libertad. Pues yo elijo. Los valores éticos provocan la obligación, del “tú debes”, en una paradoja de que “mi libertad no es libre” para rechazarlos si quiero mi realización personal. Esto es debido a que si somos personas y afectan a la realización de su existencia como tal nos debemos a ellos, estamos sujetos a asumirlos para realizarnos humana y comunitariamente.

Cooperación.

Este valor el principal componente para mantener relaciones sociales armoniosas, por eso, la cooperación no puede pasarse por alto. La cooperación no es más que la asistencia que se ofrece para llevar a cabo un trabajo en común.

Se hace para cumplir un objetivo compartido. Tal y como ocurre con el resto de los valores, se trata de hechos sociales que se producen en el entorno en el que se desenvuelven las personas.

Empatía.

El educando tiene que aprender a ponerse en el lugar del otro, entender cómo piensan y las emociones que sienten. Es un valor necesario para la convivencia.

Este valor nos da la capacidad de entender, comprender, ayudar, apoyar y motivar a nuestros semejantes. Es sentir lo que el otro siente, reconocer que necesita de los demás para el buen desarrollo de todas sus áreas, ser consciente de que todo en la vida de las personas que nos rodean puede no estar bien y que nosotros podemos ayudarlos.

Generosidad.

Entendida como el acto de dar a otros, el acto de servir sin esperar nada a cambio. La generosidad, es un valor que motiva a dar, a ayudar, a tener compasión. Las personas generosas tienen una buena autoestima, son conscientes de que ellas son importantes, pero también saben que los demás lo son. Son personas agradecidas que corresponden a los demás con iniciativas positivas y muestras de cariño.

Justicia.

La justicia es uno de los valores que tiene mayor relación con la convivencia armoniosa de los educandos. Se basa en el conjunto de reglas y normas que se establecen para que puedan existir relaciones adecuadas entre personas e instituciones.

Esta es la que permite autorizar, prohibir o permitir acciones específicas en la interacción que ocurre entre individuos e instituciones. En pocas palabras, este valor tiene que ver con la concepción de lo que es bueno para todos los que conforman una misma comunidad.

En la práctica, su finalidad es reconocer qué es lo que le corresponde y le pertenece a cada persona. A través de la justicia se respeta el derecho de los individuos, se recompensa su esfuerzo y se garantiza su seguridad.

Respeto.

Este es el valor que permite que el educando pueda reconocer, aceptar y apreciar las cualidades que tienen otras personas, así como sus derechos.

El respeto es entender que más allá de ‘mis derechos’ y ‘mis libertades’, también existen los derechos y las libertades del prójimo. Este valor resulta esencial para tener una buena convivencia y comunicación con las demás personas.

Solidaridad.

Para convivir de forma armoniosa es necesario que exista la solidaridad. Este valor consiste en prestar ayuda a otras personas sin importar cuál sea su religión, su cultura, su género o su posición social. Con la práctica de la solidaridad se crean lazos sociales que unen a los distintos miembros de una comunidad.

Este valor implica tener sentimientos como el afecto, la empatía, el sentido de justicia y la ayuda desinteresada. Además, la solidaridad es lo que permite que se lleven a cabo acciones concretas que respondan de manera favorable a las necesidades de los demás.

Tolerancia.

La tolerancia es un valor íntimamente relacionado con el respeto. Se trata de la capacidad para aceptar la diversidad de opinión, social, cultural, étnica y religiosa. También tiene que ver con el saber escuchar y aceptar a las demás personas tal y como son, sin juzgarlos.

Gracias a la tolerancia se puede vivir en una sociedad donde se respeten las diferencias de cada persona, desde su pensamiento hasta sus acciones. Pero, a pesar de lo mucho que ha evolucionado el mundo y las sociedades que lo componen, la tolerancia es un valor ausente en muchos lugares.

Mafalda

Bibliografía:

[1] Inclusión ética y sexual, sus dimensiones pedagógicas.

[2]JERPHAGNON L, “Qué es la persona humana”, Barcelona, 1969, pp. 126-127.

[3]MARÍAS J., “Dos imágenes sobre el hombre”, “El país”, Madrid, 20 de marzo de 1979, p. 11.

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