Autonomía y cooperación: las claves para la atención a la diversidad.


Para que la atención a la diversidad en entornos flexibles sea posible, es necesario favorecer y estimular el aprendizaje autónomo.
¿A qué se denomina autonomía? es la “facultad para gobernar las propias acciones, sin depender de otros”. Desde la concepción cognitiva del aprendizaje, la autonomía supone aprender, pensar y producir en forma independiente. En el mismo sentido, Aebli (1991) plantea que el aprendizaje autónomo conlleva la potencialidad de utilizar los conocimientos y la iniciativa personal para aprender más, prepararse para el mundo del trabajo, responder a las obligaciones de la vida ciudadana y privada, y también para enriquecer el tiempo libre.
Tomlinson (2005) propone etapas para que un alumno transite desde la dependencia a la independencia:
1. ADQUISICIÓN DE DESTREZA: los alumnos realizan consignas simples dadas por los docentes y tareas de corto plazo.
2. INDEPENDENCIA ESTRUCTURADA: los alumnos eligen a partir de opciones propuestas por los docentes, se atienen a plazos preestablecidos, realizan su autoevaluación a partir de criterios prefijados para completar tareas más complejas y de más largo plazo.
3. INDEPENDENCIA COMPARTIDA: los alumnos generan problemas a resolver, diseñan tareas, establecen plazos y fijan criterios de evaluación.
4. INDEPENDENCIA AUTODIRIGIDA: los alumnos planifican, ejecutan y evalúan sus propias tareas y buscan deliberadamente retroalimentación si la necesitan.

El objetivo a lograr será que los alumnos trabajen con autonomía y que desarrollen habilidades para el aprendizaje cooperativo, integrándose en grupos reducidos que optimizarán tanto su propio aprendizaje como el de los demás. Esta modalidad de funcionamiento permitirá, a su vez, que el maestro pueda brindar atención personalizada a individuos o grupos mientras el resto de la clase desarrolla sus actividades de aprendizaje.

Estilos de aprendizaje e inteligencias múltiples.-
Para poder dar un primer paso en el trabajo con la diversidad es necesario reconocer los diferentes estilos de aprendizaje de los alumnos, y ofrecer diversos recursos y consignas de trabajo que permitan a cada uno poner en juego su propio estilo, reconocerlo, identificar sus ventajas y dificultades, así como también conocer otros estilos y probarlos.
Al igual que lo señalado en relación con los estilos de aprendizaje, los nuevos enfoques cognitivos acerca dela inteligencia postulan que no existe un único modo de ser inteligente. Gardner (1983), en particular, investigó acerca de diferentes tipos de inteligencias denominadas Inteligencias Múltiples considerando que cada persona posee una combinación única de las diferentes inteligencias, si bien con un nivel de desarrollo diferente para cada una de ellas, y que las inteligencias por lo general interactúan entre sí.

Iguales pero diferentes
Estudios sobre el nivel inicial. Año 1. Número 2 – ISPEI “Sara C. de Eccleston”

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Acerca de Lic AUS Jorge Luis Prioretti

Licenciado en Organizaciones sociales y culturales - USAL. Analista universitario en sistemas - UTN. Profesor Sup. Filosofía y Cs. Educación.
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