La Escuela Inclusiva – Modelo educativo inclusivo. 1º parte


En nuestra experiencia cotidiana, descubrimos que no hay dos alumnos o alumnas iguales, que no hay un alumnado tipo y que si conseguimos detectar las necesidades de cada uno, conocer la forma en la que le resulta más fácil aprender e incluso más motivador, nuestro trabajo es mucho más eficaz y satisfactorio.
Esta forma de atender y dar respuesta a cada alumno y alumna, este afán por respetar la diversidad, valorándola como la riqueza de nuestra aula y no como un problema.

El modelo educativo supone la aceptación de una nueva concepción de la educación, la cual presenta, entre otras, las siguientes características:
– Defiende la educación intercultural.
– Recoge la Teoría de las Inteligencias Múltiples. (La cual la estamos profundizamos)
– Acepta una perspectiva constructivista del aprendizaje.
– Construye un currículo común y diverso.
– Fomenta una participación activa social y académica.
– Ofrece unas enseñanzas prácticas adaptadas.
– Incorpora el uso de la tecnología en el aula.
– Se propone enseñar responsabilidad y establecer la paz.
– Fomenta amistades y vínculos sociales.
– Pretende la formación de grupos de colaboración entre adultos y estudiantes.

En otras palabras, una inclusión de tipo multidisciplinar e integral.

La Educación Inclusiva implica que todos los jóvenes y adultos de una determinada comunidad aprendan juntos, independientemente de su origen, sus condiciones personales, sociales o culturales, incluidos aquellos que presentan cualquier problema de aprendizaje o discapacidad. Se trata de una escuela que no pone requisitos de entrada ni mecanismos de selección o discriminación de ningún tipo, para hacer realmente efectivos los derechos a la educación, a la igualdad de oportunidades y a la participación. En la escuela inclusiva, todos los alumnos se benefician de una enseñanza adaptada a sus necesidades y no sólo los que presentan necesidades educativas especiales.

La Educación Inclusiva se entiende como la educación personalizada, diseñada a la medida de todos los niños en grupos homogéneos de edad, con una diversidad de necesidades, habilidades y niveles de competencias.
Pero, también, en nuestra concepción abarca no solo una inclusión de tipo social sino, también:
• Considerar a la misma persona vista desde su integridad personal (bio psíquico espiritual),
• Su entorno vital cultural y tecnológico (el hacer del hombre social como tal),
• Su historia (pasado) y su vocación (futuro) dentro de su perspectiva social,
• Valores que lo proyecta en la libertad personal y en su relación social,
• Una integración de lo existencial que aúna a todas las demás ya que abarca lo valorativo, su historia, su llamada a la vida, su ser social e integridad personal.

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Acerca de Lic AUS Jorge Luis Prioretti

Licenciado en Organizaciones sociales y culturales - USAL. Analista universitario en sistemas - UTN. Profesor Sup. Filosofía y Cs. Educación.
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