Estrés laboral.


a.- Hace unos siglos los problemas humanos eran tan difíciles como los actuales sólo que más sencillos de describir y de comprender por los involucrados. Ante una situación de peligro el hombre primitivo huía o luchaba, esto se ha traducido de innumerables formas; ambas respuestas permitieron al hombre adaptarse y sobrevivir, ambas respuestas vienen siempre acompañadas de un gran cortejo psico-fisiológico, que constituyen parte inseparable de estrés.

Es que la propia situación estresora no es tan relevante como la percepción que el individuo tiene de ella.

El estrés puede ser un factor de motivación importante, pero tiene un lado oscuro que día a día se convierte en una realidad cada vez más cotidiana en los docentes y en general en el mundo laboral, impactando negativamente en la labor docente, en la calidad de vida y por ende en la salud social.

Se denomina “estrés” (tensión, presión), según S. Rosenzweig (1972) a la situación-estímulo que constituye un obstáculo o una obstrucción más o menos insuperable en la vía que conduce a la satisfacción de una necesidad vital cualquiera.

El estrés es también una respuesta fisiológica o psicológica que manifiesta un individuo ante un estresor ambiental, que puede ser un evento externo u otra situación potencialmente dañina.

¿Situación dañina?, ¿quiere decir que el estrés siempre es dañino?, desde luego que no, Hans Selye (1976) señaló: “Carecer por completo de estrés es estar muerto”, la reacción fisiológica del estrés se inicia de forma similar a la reacción de la emoción y constituye una forma de adaptación al medio, solo que en ocasiones esta respuesta termina siendo perjudicial al organismo.

Existe una fuerte relación entre el estrés y el estado emocional del individuo que lo padece. Particularmente en el medio laboral encontramos rabia, indefensión, miedo, decepción, fracaso, culpabilidad, tristeza, vergüenza, aislamiento, insensibilidad y desánimo. (Lazarus, 1984)

El estrés laboral es el desequilibrio entre las aspiraciones de un individuo y la realidad de sus condiciones de trabajo. Es decir, es la diferencia percibida entre las demandas profesionales y la capacidad de la persona para llevarlas a cabo.

Entre las causas de estrés en el trabajo más significativas encontramos el contraste entre el sistema organizativo y la idiosincrasia personal del trabajador, los rápidos cambios ambientales y tecnológicos que llevan hacia la institucionalización, las modificaciones en el papel del docente en ciertos medios sociales; las relaciones interpersonales y la polivalencia de papeles como resultado del contexto social del trabajo.

Es importante resaltar además, el papel del tiempo y las causas del estrés ya que a corto plazo los motivos por los cuales se presenta el fenómeno se relacionan con reacciones inmediatas como sobrecargas de trabajo en tiempos limitados, confusiones y distracciones causadas por rumores, luces, ruido, hacinamiento en el trabajo y miedos personales, mientras que el estrés laboral a largo plazo se orienta a la organización del trabajo en sí, el deseo de atención de los demás y el sentido de aislamiento.

b.- Conociendo la descripción, causas y principales estresores, nos queda describir las manifestaciones de estrés laboral a través de efectos subjetivos, conductuales, cognoscitivos, fisiológicos y organizacionales.

  • Los efectos subjetivos más comunes que señalan la presencia de estrés laboral son: ansiedad, agresión, apatía, aburrimiento, depresión, fatiga, frustración, culpabilidad y vergüenza, irritabilidad y mal humor, melancolía, poca estima, amenaza y tensión, nerviosismo y soledad.
  • Entre los efectos conductuales más comunes encontramos la propensión a sufrir accidentes, arranques emocionales, excesiva ingestión de alimentos o pérdida del apetito, consumo excesivo de bebida o de cigarrillos, excitabilidad, conducta impulsiva, habla afectada, risa nerviosa, inquietud y temblor.
    La incapacidad para tomar decisiones y concentrarse, olvidos frecuentes, hipersensibilidad a la crítica y bloqueo mental son algunos de los efectos cognoscitivos más comunes.
  • En cuanto a los efectos fisiológicos encontramos aumento de catecolaminas y corticoesteroides de la sangre y de la orina, elevación de niveles de glucosa sanguínea, incrementos del ritmo cardíaco y de la presión sanguínea, sequedad de la boca, exudación, dilatación de las pupilas, dificultad para respirar, escalofríos, nudo en la garganta, entumecimiento y escozor en las extremidades. (Valdés y Flores, 1990)
  • A nivel organizacional encontramos señales como ausentismo, relaciones laborales pobres, baja productividad, alto índice de accidentes, clima organizacional pobre, antagonismo e insatisfacción en el trabajo.

Diversos son los factores pueden modular la respuesta a los elementos que generan estrés, siendo los principales la constitución personal y hereditaria y el carácter, la cultura y la educación.

Integrando lo anterior, debemos resaltar algunas razones por las cuales los directivos deben preocuparse del estrés de sus docentes:

Es importante considerar que los docentes se sienten más satisfechos cuando su entorno laboral es seguro y confortable.

consejos-5-para-controlar-el-estres-en-el-trabajo

Acerca de Lic AUS Jorge Luis Prioretti

Licenciado en Organizaciones sociales y culturales - USAL. Analista universitario en sistemas - UTN. Profesor Sup. Filosofía y Cs. Educación.
Esta entrada fue publicada en Elaboraciones y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s