Gripe del yuppie: síndrome de fatiga crónica.


También llamada encefalomielitis miálgica y síndrome de disfunción inmunológica, esta afección hace referencia a un cuadro de estrés laboral caracterizado por dolor de cabeza, irritabilidad, sensación de cansancio permanente, pérdida de memoria y disminución en la capacidad del sistema de defensas contra enfermedades (inmunológico), por lo que el paciente suele manifestar síntomas similares a los de un resfriado.

El trepidante ritmo de vida autoimpuesto por hombres y mujeres de 25 a 40 años de edad dedicados a labores ejecutivas, de negocios, de oficina y docentes comenzó a llamar la atención de los médicos a mediados de la década de 1980, cuando notaron que estas personas mostraban gradual y dramática reducción de sus capacidades físicas e intelectuales a la vez que se mostraban enfermizas. Aunque hasta la fecha se desconoce cuál es la causa concreta del padecimiento, e incluso se especula que pueden existir varios factores a la vez (algunos especialistas hablan de ciertos virus o baja producción de hormonas cerebrales), ha quedado claro que el alto nivel de estrés atrofia al sistema inmunológico, encargado de protegernos de enfermedades.

La fatiga crónica se diagnostica cuando una persona se muestra agotada por un período de seis meses, cuando el cansancio no desaparece con el reposo y cuando se muestran cuatro de los siguientes síntomas durante más de medio año:

  • Pérdida de la memoria reciente o incapacidad para concentrarse.
  • Molestias en la garganta.
  • Ganglios linfáticos hinchados en las axilas o en la garganta.
  • Dolores musculares o en las articulaciones.
  • Dificultad para dormir y descansar.
  • Dolor de cabeza.
  • Luego de hacer algún esfuerzo físico, el cansancio se prolonga más de un día.

El padecimiento suele irrumpir en la vida de sus víctimas en forma repentina o gradual, y en un tercio de los casos se presenta acompañado de síntomas similares a los de la gripe o mononucleosis (infección causada por el virus de Epstein-Barr, que se caracteriza por fiebre, faringitis y aumento del tamaño del bazo); tales problemas no ponen en peligro la vida, pero crean un grupo cada vez más numeroso de individuos confusos, desconcertados y agotados. Asimismo, se corre el riesgo de que una persona afectada por el síndrome de fatiga crónica se sienta profundamente deprimida, angustiada y devaluada al ver que su capacidad ha disminuido.

enfermedades del siglo XXI

Acerca de Lic AUS Jorge Luis Prioretti

Licenciado en Organizaciones sociales y culturales - USAL. Analista universitario en sistemas - UTN. Profesor Sup. Filosofía y Cs. Educación.
Esta entrada fue publicada en Elaboraciones y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s