¿Qué es la educación inclusiva?, en cuanto ser con otro.


Ser personas nos hace seres dialogales y la dimensión social es esencial, constitutiva del hombre. La socialización es la multiplicación de las relaciones de convivencia.
El hombre necesita de los demás para crecer. Necesita que le den no sólo leche y pan, sino “palabras y amor”. Necesita luego incorporar el patrimonio cultural, hacerlo propio. Todo el mundo, por otra parte, lleva las huellas de los otros: la calle, la casa, el papel, la radio… .
La referencia a los otros entrecruza toda la existencia humana de mil diversas maneras: en forma de necesidad; en forma de alegría por la compañía; en forma de sociedad, de familia, de sexualidad, de unificación del planeta; en forma de responsabilidad, o de mil otras maneras.
El “ser-en-el-mundo-con-otros” es un hecho relevante en nuestras vidas. La transcendencia del “tu” (que es más que “otro”) es la verdad más profunda de la persona. Existir es co-existir. El hombre es un “ser para el encuentro.
Este aspecto es esencial en el concepto de escuela, especialmente desde una perspectiva inclusiva, ya que la misma es por excelencia convivencia, ser-con-vos, ser-para-el-encuentro.

La Educación Inclusiva implica que todos estudian de una determinada comunidad aprendan juntos, independientemente de su origen, sus condiciones personales, sociales o culturales, incluidos aquellos que presentan cualquier problema de aprendizaje o discapacidad.

La Educación Inclusiva se entiende como la educación personalizada, diseñada a la medida de todos los niños en grupos homogéneos de edad, con una diversidad de necesidades, habilidades y niveles de competencias. Se fundamenta en proporcionar el apoyo necesario dentro del aula para atender a cada persona como ésta precisa, entendiendo que podemos ser parecidos pero no idénticos unos a otros y, con ello, nuestras necesidades deben ser consideradas desde una perspectiva plural y diversa.

“La inclusión se concibe como un proceso consistente en responder a la diversidad de necesidades de todos los estudiantes y satisfacerlas mediante una mayor participación en el aprendizaje, las culturas y las comunidades (Booth, 1996). Supone cambios y modificaciones en el contenido, los métodos, las estructuras y las estrategias, con un enfoque común que abarque a todos los niños de la edad apropiada y la convicción de que incumbe al sistema oficial educar a todos los niños (UNESCO, 1994).
La educación inclusiva se ocupa de aportar respuestas pertinentes a toda la gama de necesidades educativas en contextos pedagógicos escolares y extraescolares. Lejos de ser un tema marginal sobre cómo se puede integrar a algunos estudiantes en la corriente educativa principal, es un método en el que se reflexiona sobre cómo transformar los sistemas educativos a fin de que respondan a la diversidad de los estudiantes. Su propósito es conseguir que los docentes y los estudiantes asuman positivamente la diversidad y la consideren un enriquecimiento en el contexto educativo, en lugar de un problema.”

“Un desafío una visión” Unesco. 2003

“La educación integradora se asocia frecuentemente con la participación de los niños con discapacidad en la escuela común y de otros estudiantes etiquetados “con necesidades educativas especiales”. Sin embargo, esta acepción estaría más relacionada, según lo expresado anteriormente, con el concepto de integración educativa y no el de inclusión.

El concepto de educación inclusiva es más amplio que el de integración y parte de un supuesto distinto, porque está relacionado con la naturaleza misma de la educación regular y de la escuela común. La educación inclusiva implica que todos los niños y niñas de una determinada comunidad aprendan juntos independientemente de sus condiciones personales, sociales o culturales, incluidos aquellos que presentan una discapacidad.
Se trata de un modelo de escuela en la que no existen “requisitos de entrada” ni mecanismos de selección o discriminación de ningún tipo, para hacer realmente efectivos los derechos a la educación, a la igualdad de oportunidades y a la participación.
El enfoque de educación inclusiva, por el contrario, implica modificar substancialmente la estructura, funcionamiento y propuesta pedagógica de las escuelas para dar respuesta a las necesidades educativas de todos y cada uno de los niños y niñas, de forma que todos tengan éxito en su aprendizaje y participen en igualdad de condiciones. En la escuela inclusiva todos los estudiantes se benefician de una enseñanza adaptada a sus necesidades y no sólo los que presentan necesidades educativas especiales.

Hacia el desarrollo de escuelas inclusivas
Unicef, Unesco, fundación Hineni

20071215103536-mafalda2#ICE_Reflexiones #ICE_InclusiónEducativa #ICE_Mafalda

 

Acerca de Lic AUS Jorge Luis Prioretti

Licenciado en Organizaciones sociales y culturales - USAL. Analista universitario en sistemas - UTN. Profesor Sup. Filosofía y Cs. Educación.
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