Uso inclusivo del lenguaje o uso sexista del lenguaje.


Las palabras expresan lo que pensamos del mundo y de las personas. A través del lenguaje comunicamos ideas, conocimientos, valores y creencias, e incluso prejuicios y discriminaciones.
El lenguaje no es sólo un medio de comunicación, también es un producto socio-histórico que contribuye a la construcción de nuestra concepción del mundo y de nosotras/os mismos/as. Por ello, es posible señalar que el lenguaje no es neutral y se encuentra atravesado por múltiples relaciones de poder que muchas veces están invisibilizadas.
Las palabras nombran, el lenguaje rige los imaginarios individuales y sociales, otorgando a las situaciones sus significados más específicos. Cualquier forma de nombrar o clasificar puede parecer arbitraria pero responde a una función ideológica en la manera que determina una forma concreta de explicar la realidad.
De acuerdo a los objetivos de la formación nuestra mirada se focalizará en la deconstrucción del uso sexista del lenguaje.

¿En qué consiste el uso sexista del lenguaje?
El sexismo en el lenguaje se concreta en dos efectos fundamentales: el silencio y el desprecio (Meana Suárez, 2006). Por un lado, el silenciamiento y ocultamiento de las mujeres se da en el uso de los falsos genéricos masculinos aprendidos en la escuela como inclusivos.

Ejemplos de duales aparentes:
Soltero: codiciado, inteligente, hábil – soltera: se queda para vestir santos, lenta.
Héroe: ídolo – heroína: droga
Atrevido: osado, valiente – atrevida: insolente, maleducada
Suegro: padre político – suegra: bruja, metida

El salto semántico es un claro ejemplo de este uso del lenguaje. “Consiste en iniciar un discurso referido a personas utilizando un término de género gramatical masculino, en sentido amplio, abarcando a mujeres y varones y, más adelante, en el mismo contexto, utilizar expresiones que ponen en evidencia que el autor se refería exclusivamente a los varones. Este salto semántico constituye uno de los mecanismos más sutiles de discriminación sexual al reforzar de manera inconsciente la identificación entre varón y persona” (García Meseguer en Moreno, M., 1986:44). Es posible visualizarlo en la siguiente afirmación:

“Todo el pueblo bajó hacia el río a recibirlos, quedándose en la aldea sólo las mujeres y los niños”
Así pues, ¿quién bajó?, ¿sólo los varones?, ¿cuáles varones?, si las mujeres y los niños no son pueblo, ¿qué son?
Por otro lado, está el desprecio hacia las mujeres que se manifiesta en los duales aparentes (zorro/zorra, gobernante/gobernanta, camionero/camionera, frío/fría, etc.), en los vacíos léxicos (víbora, arpía, etc. o caballerosidad, mujeriego, etc.), en los adjetivos, los refranes y frases hechas: “el perro y la mujer para la casa”, “cojera de perro y lágrimas de mujer no son de creer”, “si le querés dar más libertad a tu mujer, agrandale la cocina”.

El sexismo en el lenguaje no sólo invisibiliza a las mujeres, toda persona que no responde al ideal de varón adulto corre el riesgo de ser silenciado o despreciado (niñas, niños, adolescentes, jóvenes, ancianas, ancianos, integrantes de la comunidad LGBTTTI).
De todo esto se desprende que el lenguaje no es sexista en sí mismo, sí lo es su utilización (Eulalia Lledó, 2008) y que si se emplea de otro modo también puede contribuir a la igualdad y la visibilización de las identidades diversas.
Nuestro sistema lingüístico ofrece posibilidades para que no se produzca discriminación sexual en su uso. Existen múltiples recursos que no requieren desdoblar continuamente, que es lo que la mayoría entiende como solución al sexismo del lenguaje. Se trata de utilizar estrategias y recursos que posee nuestra lengua y que no faltan ni a la gramática, ni contravienen el principio de economía del lenguaje, sino todo lo contrario, ya que la mayoría se caracterizan, precisamente, por su brevedad (UNED 2007).
Es posible evitar el abuso del masculino genérico gracias a la amplitud de la lengua española:

  • Colectivos: profesorado, en vez de profesores.
  • Perífrasis: la persona interesada, en vez del interesado.
  • Construcciones metonímicas: la infancia, en sustitución de los niños.
  • Desdoblamientos: los niños y las niñas.
  • Barras: Sr/a.
  • Omisión de determinantes o empleo de determinantes sin marca de género: cada contribuyente en lugar de los contribuyentes.
  • Utilización de formas personales genéricas o formas no personales de los verbos: es necesario prestar más atención” por “es necesario que el usuario preste más atención.
  • Uso de la letra “x” a fin de contemplar las expresiones transexuales, transgéneros, intersex, travestis u otras ya existentes o por existir.

Estas soluciones no son posibles en todos los contextos. Se trata de optar por la más adecuada, aquella que sin atentar contra la gramática, no margine a las personas en el discurso.
“Reflexionar críticamente sobre el discurso y el lenguaje contribuye a pensar en la igualdad de oportunidades y tratos”

#ICE_Artículos #ICE_InclusiónSexual

 

Bibliografía
1. Fabbri, Luciano (2013) “Apuntes sobre feminismos y construcción de poder popular”. Colección en las calles y en las camas. Rosario. Puño y Letra. Editorialisimo de base.
2. Garí Pérez, Aitana y Tejado Montero, Laura (2012) “El uso del lenguaje inclusivo. Un discurso y una práctica más justa para ‘todos” en Diagonal Global.
3. Disponible en internet: http://www.diagonalperiodico.net/Un-discurso-y-una-practica-mas.html
5. Guía de lenguaje no sexista. Oficina de Igualdad. UNED 2007.
6. Disponible en internet: http://portal.uned.es/…/GUIA_LENGUAJE.PDF
8. Lledó Cunill, Eulalia (2008) Guía de lenguaje para el ámbito educativo. Edita y realiza: Emakunde/Instituto Vasco de la Mujer.
9. Disponible en internet: http://www.emakunde.euskadi.eus/u72-publicac/es/contenidos/informacion/pub_guias/es_emakunde/adjuntos/guia_lenguaje_cultura_es.pdf
11. Meana Suárez, Teresa (2006) “Sexismo en el lenguaje: apuntes básicos” publicado en Mujeres en Red. El periódico feminista.
12. Disponible en internet: http://aulariovirtualdelponce.blogspot.com.ar/2015/12/es-sexista-el-lenguaje.html
14. Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (2012) El mundo se escribe y habla en femenino y en masculino, Guía para el uso del lenguaje inclusivo, Lima.
15. Moreno Marimón, Monserrat (1986) Cómo se enseña a ser niña en la escuela: el sexismo en la escuela. España, Icaria.
16. Rodríguez Hevia, Gloria (2003) ¿Qué es…? El lenguaje sexista. Materiales didácticos para la coeducación. Construyendo Contigo la Igualdad. Instituto Asturiano de la Mujer. Gobierno del Principado de Asturias. 20 pp.
17. Disponible en internet: http://www.mujeresenred.net/IMG/pdf/recopilatorio_lenguajenosexista.pdf
Ref. Programa de Educación Sexual Integral – Ministerio de Educación – Gobierno de la Provincia de Santa Fe

mafalda

 

 

Acerca de Lic AUS Jorge Luis Prioretti

Licenciado en Organizaciones sociales y culturales - USAL. Analista universitario en sistemas - UTN. Profesor Sup. Filosofía y Cs. Educación.
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