Aprendizaje Integral y Multidimensional. La sociedad.


Cuando nos referimos a la inclusión de la educación y sociedad nos referimos a la relación de la educación con las necesidades que hacen a la calidad de vida de la persona, de su desarrollo y de su progreso en la sociedad con los desafíos del mundo contemporáneo, con los requerimientos de socialización y participación activa en la vida ciudadana.

  1. Se aprende del entorno social.

El entorno geográfico-social afecta a la psicología del niño de modo importante. Cuando nos planteamos vivir en el campo o en la ciudad, siempre surge la lista de pros y contras de una y de otra, y lo cierto es que el beneficio de una se convierte en el inconveniente de la otra. Son dos lugares muy diferentes y cada uno nos aporta una forma de vida totalmente distinta.

  • No es lo mismo criarse en una gran ciudad o una zona rural[1]. El contacto con la naturaleza y los animales, la posibilidad de estar en un entorno sin polución, en todos los sentidos. Las ciudades tienen graves problemas de contaminación, a la que nos expones diariamente sin mucha consciencia de ello. Estar en plena naturaleza también nos enseña a conocernos a nosotros mismos, a tener tiempo para pararnos y observar.
    En el campo las infraestructuras tecnológicas de comunicaciones son menores, pero es mejor la comunicación humana. Así, también, la vivencia de los espacios y de las distancias son diferentes como el acceso a servicios y a instituciones sociales, recreativas y educativas: cines, museos, exposiciones, conciertos, todos estos espacios y actividades, forman parte de las agendas de las grandes ciudades. También nos referimos al acceso a servicios públicos, ya que en las ciudades es donde se encuentran las sedes de las instituciones más importantes o los hospitales,Las ciudades se caracterizan por estar mejor conectadas. Cuentan con muy buenas infraestructuras: carreteras, autopistas, transporte público… Esto hace que ir de un lugar a otro sea rápido y sencillo.
    En la ciudad hay mayor concentración de población por lo que tienes más oportunidades para conocer a gente. Esto, unido a la oferta cultural y de ocio, se traduce en una vida social más activa. Pero en el campo la relación de las gentes es más profunda promoviendo valores como la amistad, la solidaridad, la confianza, el valor de la palabra, la servicialidad y el favor al vecino
  • No es lo mismo criarse en una casa de barrio que en un departamento céntrico. Un barrio nos ofrece parques, jugar en la calle con amigos o poder ir a una plaza desarrolla ciertas capacidades y vivencias mucho más ricas que las que un niño que vive en un edificio. No es lo mismo criarse en una casa con patio y un jardín que en un edificio. En un departamento céntrico está más cerca de las zonas con más servicios que una casa de barrio, ya que seguro en un departamento céntrico se puede estar cerca de los centros comerciales, los supermercados, los cines y teatros, entre otros servicios.
  • Tampoco es lo mismo vivir en barrios marginales que en zonas mejor urbanizadas. En un ambiente en el que la gente tiene que luchar por sobrevivir que en otro en el que posee otro tipo de comodidades y posibilidades. En un reciente estudio de los investigadores estadounidenses Douglas Massey de la Universidad de Princeton y Jonathan Rothwell del Instituto Brookings afirma que “Los barrios pobres tienden a tener tasas más altas de desorden social, crimen y violencia. Las investigaciones muestran cada vez más que la exposición a esta clase de violencia no tiene solamente efectos de corto plazo sino también de largo plazo en la salud y la capacidad cognitiva de sus habitantes”, asegura Massey.[2] Vivir en uno de estos ambientes segregados significa frecuentemente asistir a escuelas deficientes, estar lejos de las oportunidades laborales y cerca de los focos de violencia de nuestras ciudades.

Estas diferencias enseñan desde chico a tener una determinada cosmovisión, estilo de vida y valores que nos van plasmando como personas y como ciudadanos. Es importante que el entorno vital esté ligado a un ámbito natural: plazas y parques, y a un ámbito social como clubes u otras instituciones formativas y recreativas. La relación con animales como las relaciones humanas adecuadas en su hábitat son importantes.

  1. Se aprende de nuestra cultura.

Con la palabra cultura se indica el modo particular como, en un pueblo, los hombres cultivan su relación con la naturaleza, entre sí mismos y con Dios [3] de modo que puedan llegar a «un nivel verdadera y plenamente humano» [4]. Es «el estilo de vida común» (GS 53c) que caracteriza a los diversos pueblos. La cultura se va formando y se transforma en base a la continua experiencia histórica y vital de los pueblos; se transmite a través del proceso de tradición generacional. El niño, pues, nace y se desarrolla en el seno de una determinada sociedad, condicionado y enriquecido por una cultura particular; la recibe, la modifica creativamente y la sigue transmitiendo. La cultura es una realidad histórica y social.” [5]

La cultura tiene el poder de generar cohesión social e identidad, e incentivar la participación ciudadana. La cultura enseña al hombre a comprender la sociedad humana como un todo, a determinar sabiamente los fines que la comunidad debe perseguir y a considerar el presente en la relación con el pasado y el futuro.

¿Que aprendemos de nuestra cultura?

  • La cultura es ese vínculo invisible que nos une entre personas y que expone formas de pensar y de vivir: Las representaciones culturales como el arte, la literatura, el lenguaje y la religión, junto con los valores y creencias de una comunidad, forman su esencia y se manifiestan a través del estilo de vida de quienes pertenecen a ella. Cada cultura es especial, distinta y es esa diversidad lo que más nos enriquece.
  • La cultura afecta la percepción y el comportamiento: La manera en cómo percibimos las cosas está en gran medida afectada por los prejuicios, la actitud y las emociones, factores estrechamente relacionados con la cultura. Al etiquetar algo como bueno o malo, nuestras ideas preconcebidas juegan un papel básico. Cuando juzgamos algo como fácil o difícil, la actitud y el nivel de motivación que tenemos son clave. La cultura a la que pertenecemos determina la estructura de nuestro pensamiento, lo que influye en las percepciones.
  • La cultura constituye el marco para nuestros pensamientos y comportamiento: Las ideas arraigadas en la mente influyen en la forma en que vemos a las personas y en cómo reaccionamos a determinadas situaciones. Diversos estudios han demostrado que la cultura influye en la forma en la que nuestro cerebro procesa la información y responde a los estímulos.
  • Identidad y sentido de pertenencia: La cultura nos da una identidad y nos ayuda a forjar el carácter. Los valores compartidos a través de la comunidad o grupo social en el que estamos nos dan un sentido de pertenencia. La cultura nos une y nos da una sensación de seguridad. El idioma que hablamos, el arte, la literatura y el patrimonio del que estamos orgullosos, la gastronomía, las fiestas, las costumbres y tradiciones, juntos forman nuestra cultura, se convierten en una parte de la vida diaria e influyen en nosotros de muchas maneras. La importancia de la cultura no se puede enfatizar lo suficiente, ya que es algo que está dentro de nosotros, nos rodea, y es una parte integral de nuestro ser. Define la forma en que tratamos a los demás ya nosotros mismos. [6]
  1. Se aprende del recuerdo de nuestros personajes históricos.

Enseñamos a nuestros niños la historia propia para hacerlos conscientes de que son parte de la corriente de la historia de nuestra sociedad.

Enseñamos el pasado porque somos conscientes de que el “pasado fue el modelo para el presente y el futuro”. En cierta manera, el conocimiento del pasado es la clave del código genético por el cual cada generación reproduce sus sucesores y ordena sus relaciones. Los individuos, así como los grupos y las generaciones humanas, requieren situarse en su tiempo, en el inescapable presente que irremediablemente forjará su propia perspectiva del pasado y sus expectativas del futuro. La dimensión histórica, con su ineludible juego entre el presente, el pasado y el futuro, es el ámbito donde las personas adquieren conciencia de la temporalidad y de las distintas formas en que ésta se manifiesta en los individuos y en los grupos con los que éste se vincula.

La conciencia de que nuestras vidas se realizan en el tiempo y se modifican con el transcurrir temporal la adquirimos primeramente en el seno de la vida familiar y en el propio entorno social. Al mismo tiempo que el conocimiento histórico destaca la naturaleza social de los seres humanos, nos acerca a los artefactos que contribuyeron a soldar los lazos sociales: la lengua, los rasgos étnicos, el territorio, las relaciones familiares, la organización política.

La sociedad expresa de muchas maneras los acontecimientos históricos que marcaron hitos en su historia social y determinaron su rumbo e identidad, valores e ideales sociales, entre otros. Estos hechos y figuras históricas se recuerdan a través de: efemérides, actos patrios, nombres de calles e instituciones, propaganda en los medios de comunicación, etc.

Entre ellos podemos mencionar los siguientes:

  • Los próceres que son personas distinguidas y valerosas que contribuyeron al engrandecimiento o a la liberación de su comunidad. Cada sociedad tiene sus próceres de acuerdo con la causa a la que hayan servido y se los considera como ciudadanos ejemplares y que ilustran con su vida el perfil ciudadano por sus logros.
  • Personajes históricos: A lo largo de nuestra historia vivieron, mujeres y hombres de gran valentía e inteligencia que participaron en acontecimientos muy importantes para todos nosotros. Estos personajes históricos: políticos, militares, docentes, científicos, escritores, doctores, entre otros, merecen ser reconocidos porque le debemos gran parte de lo que somos hoy día y valorados porque son perfiles ciudadanos que nos enseñaron con su ejemplo de vida.
  1. Se aprende del compromiso de nuestras instituciones y de sus representantes.

Podemos destacar algunas como por ejemplo la Iglesia, partidos políticos, un gobierno, sindicatos, la educación en un país, etc. Es decir, nos referimos a todo aquello cuya estructura hace de una sociedad lo que es. Pero para que esto sea así, debe tener una serie de características:

  • Una estructura interna muy definida, concreta y una finalidad que todo el mundo pueda reconocer.
  • También es importante que su labor haga que a toda la sociedad se involucre y, que además, sus integrantes se pueden beneficiar de su trabajo. Un claro ejemplo de ello puede ser la Iglesia, un sindicato o la justicia.

La clave de las instituciones sociales está en que se han creado y se mantienen para ayudar a una población a mejorar en todos los aspectos y ser más consciente de su propia realidad como sociedad y conseguir que las potencialidades de sus ciudadanos, ya sea la económica, la educativa, la de la justicia o de cualquier otro tipo, recaiga sobre la misma sociedad consiguiendo una tranquilidad, un bienestar, una cultura, una justicia y una economía de la que se pueden beneficiar todos. [7]

Ahora bien, quienes dirigen estas instituciones, que poseen una incidencia en la vida social, deben tener una ética institucional y una vocación de servicio. Su liderazgo debe estar al servicio de las instituciones repercutiendo al bienestar de sus asociados o implicados. Si esto se cumple o no, es determinante en el modo de cómo influye en la cosmovisión de la ciudadanía: valores, educación, cumplimiento de las normas, entre otras.

  1. Se aprende de las instituciones como los clubes.

La actividad cultural, deportiva y social de los barrios los tienen como punto de referencia ineludible los clubes. Los clubes sociales se instauraron desde su fundación como espacios barriales y comunitarios creando sólidos vínculos sociales.

Sin lugar a duda, el club es un espacio de pertenencia en el cual las historias personales se cruzan con la de los colectivos de los cuales se sienten miembros: el barrio, la familia, los grupos de amigos. Esto se hace presente en la construcción de lazos de amistad a partir de experiencias comunes tales como la práctica de un deporte, la participación en las actividades institucionales o el simple hecho de compartir un espacio de recreación.

  1. Se aprende de los medios de comunicación[8].

Los medios de comunicación, a partir de la tecnología que los sustenta y el contenido, mensaje, que transmiten, se nos presentan hoy día como indispensables mediadores entre la sociedad y el ciudadano. los medios de comunicación de masas y las redes sociales son “mecanismos de duplicación”, como en su tiempo lo fue el libro en relación con el manuscrito. Los medios de comunicación se convierten en asequibles a todo el mundo, y poseen un poder de penetración cada vez mayor, mayor que el libro, en los hogares, en la misma calle y en los centros de enseñanza. Esta realidad implica un desafío para el sistema educativo en general y para los responsables más directos de la formación profesional ocupacional en particular.

El proceso de socialización constituye una parte del proceso por el cual los niños se adaptan a sus compañeros a través de todo el acervo de tradiciones económicas, sociales, tecnológicas, religiosas, estéticas y lingüísticas que han heredado.

En la actualidad, los medios de comunicación sustituyen en muchos casos a los mayores en la socialización de niños, adolescentes y jóvenes. Lo que antes el niño o el adolescente recibían exclusivamente por vía de sus mayores en la familia o en la institución escolar, lo recibe ahora a través de los medios de comunicación, fundamentalmente de las redes sociales.

  1. Se aprende de nuestro trabajo.

El trabajo es uno de los factores esenciales de formación de nuestra civilización y de la transformación social; está en el centro mismo del proceso de socialización, que revela a la humanidad su unidad y su solidaridad.

a. El trabajo valoriza y hace a los hombres solidarios.

Por el trabajo el hombre puede educarse, controlarse, afirmar su libertad y su autonomía. El trabajo es un factor de “socialización” y de solidaridad humana, porque realmente el trabajo, es un fenómeno colectivo, al vincular al hombre con su semejante, por la especialización, la división y la compleción de las tareas. Si el trabajo humaniza la naturaleza, también “universaliza” al hombre, haciéndole descubrir su “ser genérico”. Efectivamente, por su esfuerzo en el trabajo, el hombre toma conciencia de sus propias capacidades; no progresa sino apoyándose en el trabajo de los que le han precedido (por ejemplo, en la invención de la máquina que él utiliza); descubre la universalidad humana en la extraordinaria variedad de las soluciones imaginadas por el hombre para dominar la naturaleza. Es el trabajo el que descubre esta solidaridad humana en el tiempo y en el espacio y la instaura por la misma especialización del trabajo:

  • solidaridad entre todos los trabajadores que participan, bajo diversos títulos, en una tarea común,
  • solidaridad hacia todos los otros hombres, cuya existencia y modo de vida dependen, en gran parte, de esta labor dividida, pero no menos solidaria.

b. El trabajo como medio de realizar su destino y de valorar sus dones personales.

Por el hecho de que el hombre, por su constitución, no puede alcanzar su fin y realizarse como tal sino mediante el desarrollo de sus facultades y la expansión progresiva de sus virtualidades, el trabajo reviste un gran valor moral; porque es justamente uno de los principales factores de este desarrollo; y lo es en la medida en que se le sitúe en su justo lugar y se le integre en el conjunto de un ideal moral. En efecto, el trabajo no asegura inmediata y automáticamente por sí mismo el progreso del hombre, pero si es realizado con las condiciones requeridas, adquiere entonces su pleno valor. La obligación moral de trabajar forma parte de una obligación más general: la que tiene el hombre de realizarse en plenitud.

En resumen: la necesidad del trabajo emana del derecho natural, y es para el hombre un medio de realizar su destino y de valorar sus dones personales.

Por este motivo, el trabajo es, pues, un elemento esencial de la vocación humana constituye uno de los más importantes valores morales, porque hace posible el acceso a otros muchos valores.

c. El trabajo como factor que personaliza al individuo y ayuda al progreso social.

El despliegue de la actividad general de la persona o la aplicación de su dinamismo a la materia para transformarla según las necesidades humanas, es decir, el trabajo, es un tema prioritario en la moral económica, punto clave de la cuestión social:

  • Es un derecho humano: “toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo”[11]. Incluye, por tanto, el derecho a tener un puesto digno y seguro de trabajo.
  • El trabajo como deber. Para cada persona, el trabajo es una tarea a cumplir con su responsabilidad social y para conseguir su realización personal. La irresponsabilidad en el trabajo constituye un atentado contra el bien personal, familiar y social (GS 67; LE 16);
  • Fuente de la realización personal. El trabajo no es un simple medio “para ganarse la vida”, sino un ambiente donde la persona se enriquece y personaliza (GS 67; LE 5,6).
  • Como medio para transformar el mundo. El trabajo es superior a los bienes exteriores, que son sus instrumentos, como sucede con el dinero o las posesiones (GS 67; LE 12). En el centro de la sociedad encontramos el trabajo, por el que los hombres se unen entre sí, pueden prestarse mutuamente servicios y cooperar en el progreso del mundo (GS 67).
  1. El Estado determina las políticas educativas.

Es el Estado quien determina los fines y objetivos de la política educativa. A modo de ejemplo solo presentamos parte de la Ley de Educación nacional (Ley 26206) que nos habla al respecto[15]:

  • Asegurar una educación de calidad con igualdad de oportunidades y posibilidades, sin desequilibrios regionales ni inequidades sociales.
  • Garantizar una educación integral que desarrolle todas las dimensiones de la persona y habilite tanto para el desempeño social y laboral, como para el acceso a estudios superiores.
  • Brindar una formación ciudadana comprometida con los valores éticos y democráticos de participación, libertad, solidaridad, resolución pacífica de conflictos, respeto a los derechos humanos, responsabilidad, honestidad, valoración y preservación del patrimonio natural y cultural.
  • Fortalecer la identidad nacional, basada en el respeto a la diversidad cultural y a las particularidades locales, abierta a los valores universales y a la integración regional y latinoamericana.
  • Garantizar la inclusión educativa a través de políticas universales y de estrategias pedagógicas y de asignación de recursos que otorguen prioridad a los sectores más desfavorecidos de la sociedad.
  • Asegurar condiciones de igualdad, respetando las diferencias entre las personas sin admitir discriminación de género ni de ningún otro tipo.
  • Garantizar a todos el acceso y las condiciones para la permanencia y el egreso de los diferentes niveles del sistema educativo, asegurando la gratuidad de los servicios de gestión estatal, en todos los niveles y modalidades.
  • Asegurar la participación democrática de docentes, familias y estudiantes en las instituciones educativas de todos los niveles.
  • Concebir la cultura del trabajo y del esfuerzo individual y cooperativo como principio fundamental de los procesos de enseñanza-aprendizaje.
  • Desarrollar las capacidades y ofrecer oportunidades de estudio y aprendizaje necesarias para la educación a lo largo de toda la vida.
  • Fortalecer la centralidad de la lectura y la escritura, como condiciones básicas para la educación a lo largo de toda la vida, la construcción de una ciudadanía responsable y la libre circulación del conocimiento.
  • Desarrollar las competencias necesarias para el manejo de los nuevos lenguajes producidos por las tecnologías de la información y la comunicación.
  • Brindar a las personas con discapacidades, temporales o permanentes, una propuesta pedagógica que les permita el máximo desarrollo de sus posibilidades, la integración y el pleno ejercicio de sus derechos.
  • Asegurar a los pueblos indígenas el respeto a su lengua y a su identidad cultural, promoviendo la valoración de la multiculturalidad en la formación de todos los educandos.
  • Comprometer a los medios masivos de comunicación a asumir mayores grados de responsabilidad ética y social por los contenidos y valores que transmiten.
  • Brindar conocimientos y promover valores que fortalezcan la formación integral de una sexualidad responsable.
  • Promover valores y actitudes que fortalezcan las capacidades de las personas para prevenir las adicciones y el uso indebido de drogas.
  • Brindar una formación corporal, motriz y deportiva que favorezca el desarrollo armónico de todos los educandos y su inserción activa en la sociedad.
  • Promover el aprendizaje de saberes científicos fundamentales para comprender y participar reflexivamente en la sociedad contemporánea.
  • Brindar una formación que estimule la creatividad, el gusto y la comprensión de las distintas manifestaciones del arte y la cultura.
  • Coordinar las políticas de educación, ciencia y tecnología con las de cultura, salud, trabajo, desarrollo social, deportes y comunicaciones, para atender integralmente las necesidades de la población, aprovechando al máximo los recursos estatales, sociales y comunitarios.
  • Promover en todos los niveles educativos y modalidades la comprensión del concepto de eliminación de todas las formas de discriminación.

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Mensajes

[1] Vivir en el campo o en la ciudad: pros y contras, https://www.wayook.es/blog/de-limpieza/vivir-en-el-campo-o-en-la-ciudad-pros-y-contras/
[2] ¿Cómo impacta el barrio en que naces en tu futuro?, http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/01/150127_economia_barrio_pobre_ingresos_futuros_lf
[3] Gaudium et Spes 53b
[4] Gaudium et Spes 53a
[5] Documento de Puebla. http://www.cafaalfonso.com.ar/descargas/documento_puebla.pdf
[6] Importancia de la Cultura. https://www.importancia.org/cultura.php
[7] Importancia, https://www.importancia.org/instituciones-sociales.php
[8] Aprender a aprender con los medios de comunicación, https://www.uhu.es/cine.educacion/didactica/0061aprenderconlosmedios.htm
[9] Gaudium et Spes 67,2
[10] Laborem Exercens, Juan Pablo II, 9
[11] Gaudium et Spes 67, Laborem Exercens 16
[12] Laborem Exercens, Juan Pablo II, 6
[13] Rerum Novarum 34
[14] Laborem Exercens, Juan Pablo II, 19
[15] Ley de Educación nacional (Ley 26206), articulo 11.
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Aprendizaje Integral y Multidimensional: La Familia.


I. El trípode: familia, sociedad y escuela.

La persona no se educa solo en la escuela sino dentro de una estructura social multidimensional e interrelacional. Desde que nacemos aprendemos de nuestra familia a través de las palabras, pero especialmente, de los ejemplos, de la relación afectuosa de sus integrantes, del juego, compartiendo y de diversas actividades en el hogar. Los padres no engendran una sola vez sino cada vez cada vez que educa haciéndolo crecer.

También se aprende de la sociedad a través de sus pautas culturales, de actividades cívicas, de la red de relaciones personales como los amigos del barrio y de las actividades en instituciones como por ejemplo los clubes. Entre ambas, junto con el colegio, amplían su proceso de sociabilización.

La escuela educa dentro de un contexto de actividades curriculares y extracurriculares y amplia el desarrollo de sociabilización que tiene su origen en la familia.

  1. Se educa en casa.

La base de toda educación parte desde la casa; la misma es  necesaria, indispensable e irremplazable. Lo que no se aprende en el propio hogar no es fácil sanearlo solo desde la escuela o a través de otras instituciones. Lo que presentamos es, quizás, algo ideal pero creemos que si los padres plasman parte de lo presentado sobre una educación en valores y en buenos hábitos es básico y cabal para el logro educativo en la escuela y del éxito personal y profesional en la sociedad.

a. Educar en valores con el ejemplo de vida.

De nada sirve que en la escuela eduque en valores, cuando estos no están presentes en los hogares. Es aquí, en la familia, donde se enseñan los primeros valores fundamentales que serán el soporte de la vida personal y social. Y la enseñanza de los mismos no es por la sola explicación sino con el ejemplo de los padres por la cuales los niños los van incorporando. Entre ellos podemos destacar algunos como:

  • Amistad: saber ser, hacer y elegir amigos.
  • Asertividad: aprender a expresar nuestras ideas y deseos de una manera amable, franca, directa y adecuada, logrando decir lo que queremos sin atentar contra los demás y respetando las convicciones de los demás.
  • Compasión y comprensión: tener en cuenta la realidad de otras personas. La compasión es capaz de comprender la situación del otro conectándose desde un sentimiento de solidaridad para responder a sus necesidades.
  • Compromiso: la importancia del valor que tiene el prometer algo o dar su palabra.
  • Empatía: el niño tiene que aprender a ponerse en el lugar del otro, entender cómo piensan y las emociones que sienten. Es un valor necesario para la convivencia.
  • Generosidad: entendida como el acto de dar a otros, el acto de servir sin esperar nada a cambio.
  • Honestidad: es importante decir la verdad, ser decente, razonable y justo.
  • Humildad: permite al niño conocerse mejor a medida que crece, valorar sus fortalezas e intentar paliar sus debilidades.
  • Justicia: entendida como la equidad, la igualdad, el dar a los demás lo que corresponde sin que existan prelaciones, sin marcar diferencias, sin pisotear a nadie.
  • Paciencia: superar dificultades sin lamentarse ni perder la calma.
  • Pertenencia: aprender a establecer vínculos de identidad con la cultura a la cual pertenezco.
  • Resiliencia y Perseverancia: aprender a adaptarse positivamente a situaciones adversas. Es la perseverancia destinada a superar los obstáculos para reconstruir la propia vida.
  • Respeto: la consideración hacia otros, como el valor que damos a los demás entendiendo que hay diferencias que no deben ser motivo de discrepancias, de burlas o de humillaciones.
  • Responsabilidad: aprender a hacer lo correcto, cumplir la norma y hacer lo debido. La responsabilidad propicia la condiciones justas y adecuadas para con el entorno.
  • Sinceridad: la virtud de la franqueza, el amor y el respeto por lo veraz. El niño sincero actúa siempre de buena fe y mantiene una coherencia entre sus palabras y sus actos.
  • Entre otras.

b. Educar en buenos hábitos con las costumbres familiares.

  • Educa para una buena dieta: lo que se come en casa y los horarios de comida son importantes para la educación de los niños y sirve para toda la vida.
  • Fomentar los momentos familiares: esos momentos de diálogo y de afectos entre los miembros de la familia. Es importante para el desarrollo de su inteligencia emocional y su capacidad de vínculo con los demás.
  • Equilibrio entre la tarea y la recreación: El niño debe aprender a ser equilibradamente entre la responsabilidad de sus deberes: estudio, tareas hogareñas, entre otras y la del descanso y recreación: juegos, televisión, celular, entre otros.
  • Educa hacia el respeto de los animales y la naturaleza. Tener un animal en casa es una fuente de educación. Promueve la vida al aire libre, la jardinería y, además, el reciclaje y la selección de desperdicios.
  • Fomentar la práctica de un deporte: eres tú padre el que decide llevar a tu hijo a un club e introducirlo a la práctica de un deporte. El Club es como la Escuela en cuanto enseña en valores y sociabiliza. Solo un buen padre se compromete a llevarlo semanalmente a todas las prácticas y a cumplir con ellas. El ejercicio físico mejora la función mental, la autonomía, la memoria, la “imagen corporal” y la sensación de bienestar, se produce una estabilidad en la personalidad caracterizada por el optimismo, la euforia y la flexibilidad mental. Por otro lado, el trabajo en equipo, el alcanzar logros y metas con otros es importante para el desarrollo de su personalidad y actitud de emprendimiento en común.

c. La educación empieza en casa…pero ¿qué hacer para ser un buen padre (o madre)?

  • Comunícate y escucha a tus hijos.
  • Comparte y pasa tiempo con ellos.
  • Da ejemplo.
  • Demuestra afecto.
  • Establece límites.
  • No le compares con otros.
  • Elogia sus logros.
  • No le sobreprotejas: dale espacio.
  • Evita la rigidez.
  • Interésate por su visión del mundo.
  • No a la sobreexigencia.
  • No les grites.
  • Contesta sus dudas.
  • No reprimas ni sus emociones ni las tuyas.
  • Vigila tus expectativas.
  • Sé coherente.
  • Admite tus errores y acepta los suyos.
  • Genera un clima familiar respetuoso.
  • Edúcale.
  • No te obsesiones con ser un padre perfecto.
  • Ser padre es para siempre.

Para ver la explicación de cada consejo en: 21 consejos para ser un buen padre y educar bien.

d. Enlace padres y escuela. Participación de los padres en el colegio.

Me pregunto: ¿Cómo se puede incorporar a los padres en el colegio? Acaso ¿No poseen contenidos para enseñar?

  • Padres que comenten su profesión u oficio en una jornada a los educandos para una orientación vocacionalmente de los estudiantes.
  • Tareas para realizar en familia y presentar en el colegio: lectura de una bibliografía, trabajos tecnológicos, productos artesanales, entre otros.
  • Padres participando en la organización de actos escolares.
  • Entre otros.

Por tanto, los padres deben ser agentes más activos ante el proceso educativo de sus hijos. Comprender que la dinámica educativa nos incluye a todos, es una actividad permanente que integra a los hijos, a los docentes, a los padres y a la comunidad en su conjunto. Hablar de la familia y la escuela es hablar, en primer lugar, de la responsabilidad de los padres en la educación de sus hijos, y, en segundo lugar, de la necesidad de una colaboración estrecha entre los padres y los educadores. La participación de los padres en la educación de los hijos debe ser considerada esencial y fundamental, pues son ellos los que ponen la primera piedra de ese importante edificio que marcará el futuro de cada ser humano.

La familia es una de las instituciones básicas que existen en la sociedad y además se puede considerar la más importante en los primeros años de nuestra vida; es en la cual nos refugiamos y desde donde empieza nuestra socialización y luego se extenderá llegando al colegio y, así hasta poder relacionarte con el resto de la sociedad. Así mismo, se puede decir que la familia es la institución más cercana y donde encontramos mayor afecto. Convivir, aprender normas de conducta, comportamientos y otra serie de actos sociales son más fáciles de aprender dentro de la familia. La escuela y la familia son agentes de socialización; potenciar las influencias educativas de ambos y lograr su convergencia debe ser un objetivo de nuestro sistema educativo.

Cada niño carga con una historia familiar, llena de creencias, ritos cotidianos, valores, posiciones personales, imaginarios, deseos, afecto o desafecto, etc., a la que el niño está indisolublemente conectado. Cada familia posee una cultura digna de ser valorada en los escenarios de aprendizaje, en los cuales se puede legitimar como válida para los efectos de la diversidad y diferencias culturales.

La atención del Estado y de la escuela a la familia se convierte en un triángulo interrelacional para asistir a un ciudadano solidario y afectivo que contribuya al desarrollo de su país. [1]

En una próxima entrada veremos ¿qué aporta la sociedad? en la educación de sus ciudadanos.

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[1] Ref Desireé Sotillo, Importancia que tiene la Familia Escuela y Comunidad para la Sociedad.
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Perfil de un docente inclusivo.


En la actualidad es necesaria la construcción de un nuevo escenario escolar: más diverso, más plural, que permita propuestas y soluciones con los diferentes contextos sociales, raciales y culturales basadas en la equiparación de oportunidades y la igualdad de derechos. Un perfil docente capaz de asumir el reto y apertura a un escenario diverso.

Para ello, es necesario reformular el concepto de diversidad y valorar las múltiples necesidades del educando y hacer de las mismas la base fundamental para la inclusión educativa y social basada fundamentalmente en el logro de la máxima funcionalidad y autonomía del educando.

  1. Valorar como positivo la diversidad de los educandos: las diferencias entre los estudiantes son un recurso y un valor dentro de la educación. Esta valoración se relaciona con:
  1. Apoyar a todo el estudiantado: los docentes esperan lo mejor de todos sus educandos cada uno con sus capacidades e inteligencia múltiple. Esto está relacionado con:
  • Promover el aprendizaje intelectual, práctico, social y emocional de los estudiantes promoviendo, además, un enfoque de emprendimiento.
  • Un enfoque docente efectivo en grupos heterogéneos.
  • Flexibilidad en el manejo metodológico. los docentes tienen que procurar un ambiente estimulante que respalde el éxito del educando.
  • Valoración de las capacidades de todos sus educandos: inteligencias múltiples entre otros.
  • Valorar el tiempo que los estudiantes emplean para aprender en relación con la motivación y los incentivos asociados a los aprendizajes que se proponen.
  • Tener información sobre el grado de comprensión de los contenidos que van consiguiendo los educandos, trabajando sobre sus errores, interviniendo en la resolución de problemas y proporcionándoles oportunidades para que apliquen lo aprendido.
  1. Trabajar en equipo: la colaboración y el trabajo en equipo son enfoques esenciales para todos los profesores. El trabajo en equipo abarca:
  • Trabajar con los padres y las familias.
  • Trabajar con un amplio número de profesionales de la educación.
  • Los docentes deben procurar una estructura positiva que anime a la adquisición de conductas sociales de cooperación, respaldando las iniciativas de los educandos.
  1. Desarrollo profesional y personal: la docencia es una actividad de aprendizaje y los docentes tienen la responsabilidad de aprender a lo largo de sus vidas. Esta formación permanente está relacionada con:

Para completar esta información, podemos descargar:

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Las Corrientes Pedagógicas.


Documental que presenta un breve recorrido por las diferentes corrientes pedagógicas, desde sus orígenes históricos, acompañado por reflexiones personales sobre el estudio de las mismas y su importancia en el rol docente.

Además, te puede interesar.
Exposición del enfoque denominado constructivismo. Este enfoque viene desarrollándose con el aporte de las nuevas teorías del aprendizaje y propone que hay cambios importantes en la forma de aprender en las personas, por lo que se necesitan cambios importantes en la forma de enseñar.

Mafalda

Descargar Corrientes pedagógicas contemporáneas de Héctor Cerezo Huerta aquí

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Las conductas disruptivas y su influencia en el aprendizaje y en la convivencia escolar inclusiva.


La convivencia forma parte imprescindible del proceso de enseñanza y aprendizaje en el aula. La formación integral de los educandos no sólo abarca el desarrollo de las capacidades intelectuales sino también en el fomento de las capacidades socioemocionales. Por tanto, junto a la necesidad de adquirir conocimientos instrumentales, habilidades cognitivas, artísticas o afectivas, se presenta la educación en valores y se establece, igualmente, al mismo nivel. La educación en valores se debe incluir, por un lado, en el proyecto educativo de la escuela y se abordará desde la práctica docente cotidiana de todas las áreas y asignaturas, favoreciendo que los educandos aprendan por sí mismos a convivir como ciudadanos críticos, libres, justos y solidarios.

En la escuela aparecen conflictos entre los educandos y en la relación de los educandos con sus profesores.

  • Hay educandos agresivos que utilizan la violencia o la amenaza para resolver sus problemas,
  • hay educandos pasivos, inhibidos que no saben o no se atreven a enfrentarse a sus dificultades;
  • hay profesores que no establecen una relación personal con el educando afectiva, positiva y justa;
  • hay otros olvidados y rechazados por el resto de compañeros,
  • hay rechazo de unos hacia otros por cuestiones sociales, económicas, religiosas, culturales o raciales.

Por todo esto, las conductas disruptivas perjudican al logro de una educación inclusiva.

Aprender a convivir tiene, en primer lugar, una componente emocional y afectiva y, en segundo lugar, un factor moral y ético; por ello, se debe procurar que el aprendizaje de la convivencia escolar es organizar de manera solidaria, agradable y justa las relaciones interpersonales de la vida en el aula y la preparación del educando para poder ejercerla en otros contextos sociales. Sin embargo, entender y comprender dicha preparación es también consecuencia de asumir actitudes y modos de comportamiento aceptables.Mafalda 10

La escuela es donde se aprende a practicar la democracia aceptando y respetando las diferencias individuales no permitiendo ni la exclusión, ni el maltrato, ni las faltas de respeto o indisciplina. Es decir, la escuela es donde se aprende a ser ciudadano, donde podemos aprender a enfrentarnos a los conflictos basándonos en el diálogo y en la resolución directa y pacífica de los mismos. De esta manera, aprender a convivir debe convertirse en la materia transversal y global sobre la que se realiza todo el proceso de enseñanza y aprendizaje escolar preparándolo para una vida social de convivencia y para la resolución de conflictos sin violencia. Se trata, de respetar las características individuales de cada persona, sin exclusión o el maltrato entre compañeros.

Mensajes 10a

 El clima de aula es el factor determinante para la mejora y permanencia de la convivencia.

Sentirse el estudiante parte del grupo en el aula construyendo la clase como grupo a través de una mentalidad democrática donde se enseñe a los educandos a reconocer los derechos y deberes propios y los de los demás, el asumir y respetar las normas comunes.

Para ello, como educadores, debemos plantear los conflictos en positivo, es decir, no se trata tanto de qué hacemos para enfrentarnos a los casos de conductas disruptivas o de violencia en el aula, sino de qué hacemos para convertir nuestros centros en espacios adecuados para el aprendizaje de la convivencia en el marco de una democracia. Así, por ejemplo, cuando los errores que cometen los educandos no se perciban solo como fallos sino verlos como componentes normales del propio proceso de aprendizaje.

 Las competencias sociales y conductas disruptivas.

La competencia social supone la aceptación de los otros aunque tengan puntos de vista diferentes a los propios, la percepción de autoestima, en definitiva, el bienestar de la persona. Desde esta perspectiva, se considera que una persona es socialmente competente cuando es capaz de identificar y definir sus problemas, de reflexionar acerca de las posibles alternativas de las que dispone para solucionarlos. Para desarrollar con eficacia esta tarea es necesario poseer y desarrollar la capacidad de confiar en los demás, la habilidad para ejercer nuevos papeles y adecuar los comportamientos y actitudes a distintos contextos, o la capacidad de mostrarse sensible y empático con los demás (Inteligencia emocional). Así como los profesores son los que trasmiten a sus educandos nuevos conocimientos, procedimientos y estrategias, igualmente la enseñanza y el aprendizaje de otros contenidos como las actitudes y valores suponen una atención consciente por parte de los profesores. El control sobre nuestros propios mecanismos no-verbales de comunicación en nuestro rol docente (miradas, gestos, expresiones corporales, entre otros) manifiesta nuestros valores y actitudes, el alumnado va elaborando, construyendo e interiorizando esos esquemas de actuación. Sin embargo, estos esquemas de actuación poseen dos vertientes:

  • El profesorado condiciona los procesos de aprendizaje del alumnado y las relaciones entre ellos; sin embargo, además,
  • es el propio grupo de educandos los que forman y fomentan unas condiciones organizativas y relacionales que escapan al control del profesor.

Por tanto, el grupo de iguales ejerce un gran poder social sobre los sujetos de forma individual, de manera que se genera una microcultura de valores y normas de convivencia que son respetadas y asumidas por todos y cada uno de ellos. Las interpretaciones de esta “cultura de adolescentes” justifica la necesidad que tienen de afirmar su propia identidad personal que trasciende su propia decisión individual y sentirse reafirmados grupalmente.

Con respecto a esto último, nos preguntamos ¿Por qué las conductas disruptivas tienden a imitarse? ¿Por qué muchos se sienten atraídos a imitar estas conductas de otros compañeros conflictivos? El adolescente en su necesidad de reafirmar su personalidad y manifestar que el mismo ya no es un niño y de sentirse que ya es un adulto busca reafirmase como tal y tiende a desafiar las normas. Las normas, de alguna manera, llevan a cumplir y obedecer lo que los adultos consideran como comportamientos correctos, lo que debemos seguir y hacer según los adultos. Al desafiarlas busco reafirmar mi personalidad y ser yo mismo el que critica y opta como corresponde actuar. Ahora bien, ¿Con quién se atreve el adolescente en ese desafío? Con los adultos que muestran poca seguridad y poca personalidad. ¿Y con sus iguales? Con aquellos que poseen poca autoestima y sumisos (Bullying). Ahora bien, este tipo de conductas son atractivas para imitar, para muchos de sus compañeros,  pues creen que al imitarlas logran esa reafirmación tan valorada en esta edad. Esta explicación corresponde a lo normal y propio de la edad adolescente y que como tal también la poseen los mamíferos (aunque personas también los somos): desafiar al igual o al adulto más débil para mostrar mi madurez insipiente.

Por supuesto, hay otras causas que no son propias de la edad:

  1. Factores externos a la escuela:
  • Personales: temperamento difícil, neuroticismo y extraversión, impulsividad, búsqueda de sensaciones, inestabilidad afectiva, cognitivas (dificultad en la solución de problemas, baja capacidad verbal, atribuciones y distorsiones cognitivas), dificultades en las habilidades sociales y pobre empatía, baja autoestima, bajo rendimiento escolar y otros trastornos asociados (déficit de atención, trastorno de autocontrol de impulsos, etc.).
  • Familiares: Los factores familiares influyen fuertemente en el mantenimiento de los trastornos graves del comportamiento. La familia es el grupo de referencia, por excelencia, para el niño y donde se transmiten las normas, valores, actitudes y conductas. Algunas de las variables que se pueden incluir aquí son las siguientes: psicopatología de los padres (alcoholismo, drogadicción, conducta antisocial, depresión de la madre), familias desestructuradas (pérdida de uno de los padres, conflictos graves de pareja), estilos educativos (falta de supervisión, utilización excesiva de medios punitivos, mala calidad de las relaciones).
  • Sociales: Aumento de la intolerancia, que los medios de comunicación nos muestran y el que vivimos socialmente, un mundo cada vez más heterogéneo y diverso en el que la tolerancia no tiene cabida. Los niños tienden a imitar este tipo de conductas.
  1. Factores internos a la escuela:
  • Docente: a carencias en el planteamiento didáctico, la gestión del aula y el tipo de actividades, el aburrimiento y la desmotivación o la heterogeneidad del aula.
  • Organización del centro: Esta causa está relacionada con el contexto social. Así, también el ambiente del centro, el tipo de alumnado que posea, así como el profesorado, etc. configurarán las características del centro escolar.

Es importante considerar que para su solución no se adquieren exclusivamente mediante el currículo formal sino que va a ser necesario aunar todas las experiencias educativas y todos los aprendizajes que realicen los educandos tanto “formales” como “informales”. Por tanto, es necesario señalar la importancia de las pautas de organización del centro escolar, del aula y de otros tipos de espacios educativos (no solo en el aula se aprende), proporcionando un entorno de crecimiento y desarrollo personal.

Factores que inciden en las interacciones entre educandos y adaptación al contexto aula.

Factores relativos al educando. Las competencias sociales del estudiante resultan ser un factor determinante del proceso de aprendizaje y estas poseen las siguientes variables: las habilidades sociales, el mantenimiento de las relaciones interpersonales y la habilidad para resolver problemas sociales. Estas variables vienen a arraigar la adaptación a la escuela y previene manifestaciones peligrosas como el riesgo de comportamientos disruptivos (peleas y agresiones en el centro escolar); riesgos asociados a conflictos de violencia, racismo, intolerancia, etc. Podríamos señalar que el éxito o fracaso en la competencia social de los adolescentes conlleva variables actitudinales y cognitivas que actúan inhibiendo, facilitando o destruyendo las relaciones sociales.

Factores relativos al profesor. La participación del profesor en la adaptación del educando puede producirse por el tipo de interacción existente entre el profesor y el educando que se constituye como el principal factor para que el resto de los educandos compañeros establezcan a partir de estas manifestaciones argumentos de aceptación o rechazo. Esto significa que los profesores que llevan a cabo valoraciones negativas de los educandos referente a expectativas de éxito escolar y cooperación en clase, éstos son más frecuentemente rechazados que aquellos que no sufren problemas de repulsión. Las expectativas de los profesores hacia sus educandos se manifiestan claramente a través de sus expresiones verbales pero, muy especialmente, a través de sus mecanismos no-verbales como los gestos, el manejo del tiempo de espera cuando les preguntan. La influencia del profesor en el comportamiento de los educandos (Cuadrado y Fernández, 2007; 2008) determinan que cuando el profesor se esfuerza por interactuar positivamente con sus educandos, se observa esta actitud en un comportamiento de proximidad ofreciendo una atención individualizada, confianza y respeto. Este acercamiento provoca una mejora en el rendimiento académico de los estudiantes y una disminución de comportamientos agresivos. Por el contrario, el distanciamiento y la frialdad del docente llevan aparejado un comportamiento irrespetuoso y desatención hacia sus estudiantes, recibiendo menos elogios y más críticas por parte del profesor aspecto que fomentan en ellos la agresividad.

La mejor respuesta a la disrupción parece ser que es la que dan aquellos profesores que no muestran sobreenfado ni confusión, pero que tampoco ignoran la prueba a la que están siendo sometidos, y saben responder de forma serena y asertiva a la misma.

Ante la disrupción, es aconsejable no centrarse en ella, sino plantear alternativas centrando la atención en la tarea. El profesor eficaz, ante la disrupción, la atiende (no la soslaya), pero no reacciona de forma desproporcionada. Evita que el conflicto “escale” y se agrande.

Como norma general, el profesor debe intentar no alterarse, no interpretar los comportamientos disruptivos como agresiones a su persona.

Si los comportamientos no hacen imposible seguir con el proceso de enseñanza-aprendizaje, se deben ignorar. En cambio ante incumplimiento de normas no se debe hacer caso omiso, porque se daría a entender que las normas a veces se pueden incumplir, con lo que restaríamos consistencia a la normativa.

La conducta del profesor tiene que tener consistencia y predictibilidad, así el docente se va haciendo “fiable” para los educandos. Es importante ser sistemático, con las normas, evaluación diaria, plazos de entrega de trabajos, etc.

Las expectativas y predisposición del profesor hacia los educandos (efecto Pigmalión) juegan un papel importante en los comportamientos del alumnado: los educandos intentan responder a las expectativas del profesorado, tanto si son positivas, como negativas. De ahí que el profesorado deba evitar “etiquetas” o “generalizaciones excesivas” (“eres un vago”, “siempre estás haciendo el payaso”, “nunca acabas las tareas”…), sustituyéndolas por descripciones de las conductas (“no has traído los dos últimos trabajos”, “deja ahora las bromas y empieza con el trabajo”, “esta tarea está sin terminar”…)

Factores relativos a los compañeros. El grupo de compañeros ejerce una influencia significativa:

  1. En el aprendizaje de actitudes, valores y referencias del mundo que les rodea.
  2. En la percepción y comprensión del punto de vista del otro.
  3. En la formación de la identidad personal del educando.
  4. En la adquisición de habilidades sociales.
  5. En el control de los impulsos agresivos, favoreciendo la adquisición de mecanismos reguladores de la conducta agresiva.
  6. En la identidad sexual.
  7. En la adquisición de comportamientos adictivos (drogas, alcohol, otras sustancias y conductas de riesgo).
  8. En las metas y logros académicos.
  9. En la consideración de los compañeros como importantes fuentes de apoyo.
  10. En la capacidad para desenvolverse con éxito dentro del grupo de iguales.

Las explicaciones básicas sobre la motivación que lleva a los adolescentes a buscar a sus iguales y a comprender el porqué de estas relaciones se podría señalar los siguientes motivos:

  1. Deseo de competencia. Se trata de la necesidad de logro, eficacia y destreza, con el fin de ser considerado importante por los compañeros.
  2. Deseo de afiliación. Conlleva la urgencia de sentir la sensación de ser aceptado y querido por el grupo.
  3. Deseo de poder. A veces se lleva el deseo de dominio y sumisión interpersonal como capacidad efectiva de controlar a otras personas. Está relacionado con la necesidad de una vivencia de seguridad.

La integración social en los grupos de adolescentes no depende exclusivamente de factores personales y habilidades sociales individuales de los estudiantes; existe una microcultura estructurada por un marco de normas, creencias y hábitos de comportamiento que apuntan hacia donde reside esa necesidad de integración satisfactoria para los individuos que se encuentran dentro. Por todo ello, el educando se irá adaptando al grupo de iguales a medida que vaya adquiriendo e integrando las normas y valores del grupo de compañeros. Tenemos indicios de que hay educandos que presentan dificultades para hacer y mantener amigos, por diversas razones. El no tener amigos o fracasar en ese empeño provoca en ocasiones sentimientos de inseguridad afectando a su autoestima y viéndose a sí mismo como un sujeto con escasa competencia social y limitada valía. Por esto, es importante educar a los educandos en ser asertivo (Asertividad y resiliencia en la educación) y como mejorar sus autoestima (La baja autoestima infantil y el refuerzo positivo, ¿Cómo mejorar la autoestima de mi hijo? 5 prácticos consejos que debes seguir, La importancia de la autoestima en educación)

Factores relativos al entorno físico o medio ambiente del aula. El comportamiento humano no se puede entender y predecir plenamente hasta tanto que el conocimiento del ambiente, contexto y papel que representa sea colocado conjuntamente con el actuar y el comunicarse de la persona. En este sentido y desde el concepto de “interactividad” no podemos entender lo que hace o dice una persona, si al mismo tiempo no se conoce lo que están haciendo o diciendo las restantes que se encuentran en el mismo espacio físico. La organización tradicional de nuestras aulas, con los pupitres perfectamente alineados frente a la mesa del profesor dificulta la interacción entre los compañeros. El aula, no sólo es una estructura arquitectónica con mesas y sillas sino como un medio facilitador o inhibidor de las interacciones comunicativas y de relaciones que allí tienen lugar entre profesor y educandos y educandos entre sí. (Ver 9 Distribuciones del aula para una nueva educación)

Prevención de los comportamientos disruptivos.

  • En cuanto a los contenidos, intentando hacerlos significativos, conectarlos con los conocimientos previos del alumnado, y con temas de su interés,  con su realidad o con la actualidad, mostrar su utilidad, aspectos curiosos, entre otros.
  • En cuanto a la metodología y las actividades:
    • utilizar métodos variados (aprendizaje cooperativo)
    • preparar actividades variadas y que les sean comprensibles (en ocasiones habrá que “desmenuzarles las actividades” para que comprendan bien qué tienen que hacer).
    • tener preparados materiales y actividades para “atender a la diversidad”: ejercicios adicionales para los más rápidos, fichas de trabajo de menos nivel.
    • planificar bien los agrupamientos de los estudiantes: parejas, pequeños grupos, donde estén juntos estudiantes de diferentes capacidades para una tarea.

Mensajes 10b

Bibliografía:
  1. La gestión de la disciplina en el aula y su influencia en el bienestar emocional y competencia social en el alumnado. Isabel Cuadrado Gordillo – https://www.carm.es/web/pagina?IDCONTENIDO=23331&IDTIPO=100&RASTRO=c303$m5917,23241,23279,23318,23302
  2. Conductas disruptivas en el aula y su relación con las dificultades de aprendizaje – http://digibug.ugr.es/bitstream/10481/40484/1/MORENCIA_GONZALEZ_IONE%20VICTORIA.pdf
  3. Conductas disruptivas y gestión eficaz del aula – https://es.scribd.com/document/172273387/59366-Conductas-disruptivas-y-gestion-eficaz-del-aula-Angel-R-Calvo-Rodriguez
  4. Estudio del impacto de las Conductas Disruptivas en niños y niñas – http://dspace.ucuenca.edu.ec/bitstream/123456789/2371/1/tps667.pdf

 

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Estructuras Kagan. El trabajo cooperativo como técnica para una buena inclusión.


El Dr. Spencer Kagan hizo investigaciones sobre la interacción social en niños. Estas investigaciones reveló que:

  • Los niños pueden ser extremadamente cooperativos o competitivos dependiendo de las situaciones.
  • Sin importar nacionalidad, raza, y cultura, todos los estudiantes adoptan actitudes más cooperativas en ciertas clases de situaciones y dramáticamente más competitivos en otros tipos de situaciones.

 El trabajo cooperativo estructurado

La propuesta de Spencer Kagan se basa en organizar el trabajo cooperativo de forma efectiva mediante estructuras que permitan trabajar los temas curriculares complejos de forma genérica, dinámicas que se adapta a cualquier contenido.

CONTENIDO+ESTRUCTURA = ACTIVIDAD DE AULAMafalda 9

Se han realizado estudios sobre cuáles son las mejores estrategias para el éxito escolar y para lograr la inclusión. La variable que más condiciona estos procesos es la interacción entre profesor y alumno y, en este sentido, la estrategia que mejor funciona es el trabajo cooperativo, ya que tiene en cuenta:

  • La información de retorno y de refuerzo.
  • Las oportunidades de corrección.
  • La modelación, el ánimo y la tutoría entre iguales.
  • Que la atención esté más centrada.
  • Da mayor seguridad y sentimiento de apoyo.
  • Incrementa las expectativas de estudiantes y docentes.
  • Ofrece una instrucción ajustada a las diferencias individuales, inteligencias y estilos de aprendizaje.
  • Aseguran un nivel de interacción muy elevado.
  • Hace que los estudiantes se sientan involucrados en el grupo.

 Estructuras de Kagan

Una estructura de Kagan es una secuencia didáctica de contenido libre y repetible. Se caracterizan por integrar pasos diseñados para estructurar la interacción de estudiantes con un contenido del plan de estudios y actividades que se alinean con principios básicos de interacción y aprendizaje.

  • Parten de la idea de que la interacción en los juegos ayuda a la cooperación o a la competitividad entre los estudiantes.
  • Implican “estructurar” o establecer roles de interacción entre los estudiantes para que todos participen en la tarea a realizar.
  • Kagan considera que las “estructuras” ayudan a los estudiantes a:
    • Pensar antes de hablar,
    • Enfocarse en el tema a tratar al exponer sus ideas,
    • Participación más equitativa.
  • Las estructuras promueven relaciones naturales entre los estudiantes en parte porque se parecen a los juegos de mesa con sus reglas variadas.
  • Las estructuras son efectivas porque son fáciles de jugar y fáciles de aprender.
  • Las estrategias de las estructuras se explican como las reglas de un juego.
  • Se desarrollan en forma natural porque los estudiantes están familiarizados con los juegos de mesa y sus reglas.

Principios básicos de las Estructuras de Kagan

  • Interdependencia positiva,
  • Responsabilidad individual,
  • Participación equitativa
  • Interacción simultánea

Habilidades intelectuales que se fomentan con las Estructuras de Kagan

Las habilidades que se necesitan para interactuar en la vida diaria:

  • Habilidades del trabajo en equipo,
  • Habilidades de la resolución problemas,
  • Habilidades de comunicación como:
  • Capacidad de escuchar a los demás
  • Capacidad de expresar sus ideas
  • Capacidad de defender su propio punto de vista.

 Beneficio de utilizar las estructuras de Kagan

  • Crean un clima social positivo.
  • Motivan la participación.
  • Promueven:
    • Desarrollo del carácter,
    • Habilidades de pensamiento,
    • Inteligencias múltiples,
    • Inteligencia emocional, y
    • El aprendizaje cooperativo.

 Ventajas de las Estructuras de Kagan

  • Requieren poco esfuerzo de preparación
  • Permiten utilizarse con todo tipo de contenido académico.
  • Fáciles de poner en ejecución.

Aplicando la estructura Kagan en el aula

Ver sitio web Kagan: https://www.kaganonline.com/

Además:

  1. Estructuras simples de aprendizaje cooperativo: nº 1

Kagan1

Descargar el documento aquí.

  1. El aprendizaje cooperativo en el aula

Para descargar el documento pulsar en in

  1. Gestión de Aula. Ejemplo de una lección utilizando Aprendizaje

Kagan2

Descargar el documento aquí.

Vídeos

 

Mensajes 9

Podemos ver:

  1. Aprender juntos alumnos diferentes. Los aprendizajes cooperativos en el aula
  2. Diferencias entre el aprendizaje cooperativo y colaborativo
  3. Técnicas de Aprendizaje cooperativo
  4. Características del Aprendizaje cooperativo
  5. 9 Ideas clave. El aprendizaje cooperativo
  6. Aprendizaje colaborativo en la educación inclusiva
  7. 25 herramientas TIC para aplicar el aprendizaje colaborativo en el aula
  8. 10 consejos para aplicar el aprendizaje colaborativo en el aula

 

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Cuentos con valores para una inclusión ética.


En nuestra teoría de inclusión multidimensional e integral considera a la persona libre y orientada por valores para ser una persona plena, ciudadano comprometido y profesional responsable.[1]

La educación en valores es tan importante como la adquisición de conocimientos en la escuela, ya que sin una correcta aplicación de esa información no llegaremos a ser completos y felices. Los valores como la sinceridad, el respeto, la perseverancia, la capacidad de perdonar o la amistad se erigen como pilares básicos de la sociedad, valores que debemos enseñar a nuestros educandos.

La siguiente bibliografía “Cuentos con valores” es un material para ser usado junto con la temática de “Diálogo socrático”. Esta técnica consiste en la exploración de ideas mediante el diálogo abierto entre los educandos, que no es debate y menos discusión, a partir de la lectura y análisis de un texto determinado.

Sin título

Para descarga en cuento pulsar aquí.

Para ello, te recordamos las siguientes entradas para saber como aplicarlo en clase.

  1. Implementación del Aula Socrática.
  2. El diálogo socrático en el contexto de una educación inclusiva integral y de calidad.

Entradas relacionadas:

  1. Inclusión Ética y de la Sexualidad: fundamentos, pedagogía y técnicas de enseñanza.
  2. Dilemas morales como método para concientizar una inclusión educativa.
  3. La educación debe tener una dimensión humanista.
  4. Los desafíos de la educación básica en el siglo XXI. Aprender a vivir juntos y aprender a aprender.
  5. Integrando los Diálogos Socráticos en nuestras cátedras. Cuatro modelos pedagógicos.
  6. Diálogo Socrático. De la transmisión de contenidos al pensamiento como estilo de vida
  7. Los diálogos socráticos. Nada mejor que un ejemplo.
  8. Aplicación en el aula del Seminario socrático como método que favorece la inclusión educativa.

Mensajes 6


[1] https://inclusioncalidadeducativa.wordpress.com/2016/09/08/inclusion-etica-y-de-la-sexualidad-fundamentos-pedagogia-y-tecnicas-de-ensenanza/
https://inclusioncalidadeducativa.wordpress.com/2017/02/19/aplicacion-en-el-aula-del-seminario-socratico-como-metodo-que-favorece-la-inclusion-educativa/

 

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