La inclusión social y la identificación cultural se logra a partir de una educación inclusiva.


La inclusión social es crear condiciones para posibilitar que los ciudadanos en riesgo de pobreza (económica) o de exclusión social que generalmente alcanza a los ciudadanos en situación de precariedad (económica) como pertenecientes a un grupo particularmente estigmatizado; bien por su origen (pertenencia a un grupo étnico o religioso), de género (varón o mujer), por su condición física (discapacidades) u inclinación sexual, entre otras., y así puedan todos los ciudadanos, más allá de sus diferencias, poseer los mismos derechos y pertenencia social para una vida digna.

El objetivo de la inclusión social es la de ofrecer una estructura social (en su organización y en sus valores) para que todos los ciudadanos posean las mismas oportunidades educativas, de salud, laborales y económicas. Por tanto, todos puedan gozar plenamente de sus derechos, desarrollar sus potencialidades como individuos, y aprovechar al máximo las oportunidades para vivir en bienestar.1

Por otro lado, identidad cultural se refiere al conjunto de costumbres, modos o peculiaridades propias de los individuos que se identifican como miembros de una sociedad. El modo que poseen esos individuos de relacionarse entre sí, con la naturaleza y con el absoluto se llama cultura.

Por tanto, comprende aspectos como la lengua, la cosmovisión de valores y creencias, las tradiciones (música, vestimenta), los ritos, las costumbres o los comportamientos de una comunidad y está asociada a la historia y la memoria de los pueblos.

La identidad cultural sirve como un elemento de cohesión y de pertenencia dentro de un grupo social, por eso es importante para la consideración de una inclusión social.[1]

2

  1. La inclusión en educación es un medio hacia el desarrollo de sociedades más inclusivas, equitativas y democráticas.

La escuela tiene un rol importante en sanear las diferencias de origen (étnicas, sociales, religiosas, entre otras) de los educandos y convertirlas en igualdades sociales, en respeto ciudadano. Hoy en día la escuela es todavía la única instancia que puede asegurar una convivencia equitativa de los educandos si se dan ciertas condiciones. Avanzar hacia una mayor equidad en educación sólo será posible si se asegura el principio de igualdad de oportunidades[2]; dando más a quién más lo necesita y proporcionando a cada quien lo que requiere, en función de sus características y necesidades individuales, para estar en igualdad de condiciones de aprovechar las oportunidades educativas.

No es suficiente ofrecer oportunidades educativas hay que crear las condiciones para que todos y todas puedan aprovecharlas. El principio de equidad significa tratar de forma diferenciada lo que es desigual en su origen para alcanzar una mayor igualdad entre los seres humanos.

Para esto es necesario:

  • la igualdad en el acceso, para lo cual es necesario que haya escuelas disponibles y accesibles para toda la población;
  • la igualdad en la calidad de la oferta educativa, lo cual requiere que todos los educandos tengan acceso a escuelas con similares recursos materiales, humanos y pedagógicos;
  • la igualdad en los resultados de aprendizaje, es decir que todos los educandos alcancen los aprendizajes establecidos en la educación básica, sea cual sea su origen social y cultural, desarrollando al mismo tiempo las capacidades y talentos específicos de cada uno; y
  • un equilibrio entre aprendizaje y participación, muchas veces las experiencias de integración han dado más importancia a la socialización que a los logros de aprendizaje; y otras, se excluían a los educandos de distintas maneras con el fin de lograr los resultados de aprendizaje esperados.

 La educación inclusiva también es una vía esencial para superar la exclusión social que resulta de ciertas actitudes ante las diferencias socioeconómicas, culturales, o de género, entre otras, y que muchas veces se reproducen al interior de las escuelas. Por eso, las escuelas inclusivas representan un marco favorable para asegurar la igualdad de oportunidades y la completa participación, y desde allí el educando reeduca estas actitudes excluyentes, forjadas desde su casa o de su entorno social, contribuyen a una educación más personalizada, fomentan la solidaridad entre todos los educandos, la empatía y el compartir junto al otros que no es igual a mí ya que cada uno es único. Pero la educación por sí sola no puede educar para una inclusión social sino se tiene en cuenta el trípode: escuela-familia-estado[3]. Si el niño aprende a excluir desde la familia o fomentado por su entorno social habría que planificar trabajar con la familia los valores ciudadanos que conllevan a una inclusión social. Además, desde el Estado es necesario desarrollar en políticas económicas y sociales que aborden los factores que generan desigualdad y exclusión fuera del ámbito educativo.

  1. La educación inclusiva proporciona una educación de calidad para todos, en respuesta a la diversidad de necesidades educativas del educando.

Una educación no puede ser de calidad si no logra que todos los educandos adquieran las competencias necesarias para insertarse activamente y profesionalmente en la sociedad y desarrollar su proyecto de vida en relación con los otros. Es decir, no puede haber calidad sin equidad, pero el principio de equidad significa tratar de forma diferenciada lo que es desigual en su origen para alcanzar una mayor igualdad entre los seres humanos. Los buenos resultados no se deben medirse desde una excelencia que cobija algunos, sino desde la calidad, es decir, acorde al logro de buenos resultados por parte todos los educandos al alcance de sus capacidades y pertinencia[4].

  1. La educación inclusiva es un medio fundamental para “aprender a ser” y “aprender a vivir juntos”.

La educación no sólo tiene la finalidad de socializar a los individuos a través de la apropiación de los contenidos de la cultura en la que están inmersos, sino que también ha de contribuir a la individuación de cada sujeto en la sociedad con su propia identidad, favoreciendo la autonomía, el autogobierno y la construcción del propio proyecto de vida.[5]

3

Aprender a ser[6], es fundamental para conocerse y valorarse a sí mismo y construir la propia identidad, para actuar con creciente capacidad de autonomía, de juicio y de responsabilidad personal en las distintas situaciones de la vida. Aprender a ser demanda hacer efectivo el derecho a la propia identidad respetando a cada uno como es. Este derecho supone un conjunto de atributos, de cualidades, tanto de carácter biológico como los referidos a la personalidad, que permiten precisamente la individuación de un sujeto en la sociedad. Desde la educación se ha de promover de forma intencional la aceptación y valoración de las diferencias de cualquier tipo para “aprender a vivir juntos”, lo que implica la comprensión y valoración del otro, “como un otro válido y legítimo”.4

La educación en la diversidad es un medio fundamental para el desarrollo del entendimiento mutuo y las relaciones democráticas. La percepción y la vivencia de la diversidad nos permite construir y reafirmar la propia identidad y distinguirnos de los otros. El ser humano se realiza plenamente como miembro de una comunidad y una cultura, pero también en el respeto a su individualidad, por lo que otro aspecto fundamental de la educación ha de ser “aprender a ser”.

Bibliografía:

También te puede interesar:

 

Referencias:

[1]  Inclusión Cultural y Tecnológica: fundamentos, pedagogía y técnicas de enseñanza.
[2] Inclusión tecno cultural. La alfabetización múltiple para la equidad en el acceso a la cultura y la tecnología .
[3] https://inclusioncalidadeducativa.wordpress.com/2015/07/02/sociedad-familia-y-escuela/
Aprendizaje Integral y Multidimensional. La sociedad.
Aprendizaje Integral y Multidimensional: La Familia.
Aprendizaje Integral y Multidimensional. La escuela (1º parte)
[4] Calidad educativa, ¿Es lo mismo que Excelencia educativa? Y ¿Perfección educativa?
[5] Perspectivas para una mejor calidad educativa – Educar para un sentido existencial.
[6] Las cuatro bases que sostienen la estructura de una educación futura: Saber ser, aprender, a hacer y con-vivir. (1º parte)
Las cuatro bases que sostienen la estructura de una educación futura: Saber ser, aprender, a hacer y con-vivir. (2º parte)
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Meditación (Mindfullness ) y estrés docente.


Desde un punto de vista médico con ejemplos claros y concisos, el doctor López Rosetti hace un dinámico despliegue de información útil sobre el estrés y todo lo que necesitamos saber para prevenirlo y manejarlo, en una dinámica. Charla en la que explicará los beneficios del Mindfullness como herramienta para mejorar nuestra calidad de vida. Bueno, queridos docentes este vídeo es para nosotros…el estrés que vivimos.

Mafalda

 

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Diferencias entre inclusión e integración educativa.


La integración es la acción y efecto de integrar o integrarse a algo -refiriéndonos como personas a un grupo que en nuestro caso es una institución escolar- y constituye completar un todo con las partes que hacían falta ya sea objeto o persona.

Es un fenómeno que sucede cuando un grupo de individuo unen a alguien que se encuentra por fuera sin importar sus características y diferencias.

Pero esa integración la parte que se integra se adecua al todo y no viceversa. Referido al sistema educativo integrar la diversidad implica que todos se deben adecuar a la estructura institucional y que la educación no se encarna a las características personales de los estudiantes.

Para poner un ejemplo gráfico la integración es como las baldosas de un piso: una al lado de la otra.

integrar

La UNESCO define la educación inclusiva[1] así: “La inclusión se ve como el proceso de identificar y responder a la diversidad de las necesidades de todos los estudiantes a través de la mayor participación en el aprendizaje, las culturas y las comunidades. Involucra cambios y modificaciones en contenidos, aproximaciones, estructuras y estrategias, con una visión común que incluye a todos los niñ@s del rango de edad apropiado y la convicción de que es la responsabilidad del sistema regular, educar a todos los niñ@

Se basa en el principio de que cada niñ@ tiene características, intereses, capacidades y necesidades de aprendizaje distintos y deben ser los sistemas educativos los que están diseñados, y los programas educativos puestos en marcha, teniendo en cuenta la amplia diversidad de dichas características y necesidades.

  • Se ocupa de aportar respuestas pertinentes a toda la gama de necesidades educativas en contextos pedagógicos escolares y extraescolares:
  • Se reflexiona sobre cómo transformar los sistemas educativos a fin de que respondan a la diversidad de los estudiantes.
  • La educación inclusiva es una aproximación estratégica diseñada para facilitar el aprendizaje exitoso para todos los niñ@ y tiene que ver con acceso, participación y aprendizaje exitoso en una educación de calidad para todos.
  • Parte de la defensa de igualdad de oportunidades para todos los niñ@s. Tiene que ver con remover todas las barreras para el aprendizaje, y facilitar la participación de todos los estudiantes vulnerables a la exclusión y la marginalización.
  • Significa que todos los estudiantes reciben los soportes que requieren para tener la oportunidad de participar como miembros de una clase o aula regular, con pares de su misma edad y de contribuir a sus colegios del vecindario.
  • Inclusión significa posibilitar a todos los estudiantes a participar de lleno en la vida y el trabajo dentro de las comunidades, sin importar sus necesidades. Es el proceso de mayor participación de los estudiantes en el colegio y la reducción de la exclusión de las culturas, el currículo y la comunidad de los colegios locales.
  • Más que el tipo de institución educativa a la que asisten los niñ@s, de la institución tiene que ver con la calidad de la experiencia; con la forma de apoyar su aprendizaje, sus logros y su participación total en la vida.

Siguiendo con el ejemplo anterior la inclusión es como un puzzle o rompecabezas, las piezas están entrelazadas, incrustadas dentro de la otra y juntas forman una sola imagen.

rompecabezas

[1]  Ver http://www.inclusioneducativa.org/ise.php?id=1
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Inclusión desde la trayectoria curricular: estructura modular.


Incluir es poner una cosa en el interior de otra o dentro de sus límites como parte de ella. Este interior de otra o contenedor posee una naturaleza sistémica (ver La educación como un sistema que posee una perspectiva holística y de inclusión integral.) en la cual cada parte no se integra como algo que está al lado, sino que interactúa con los demás, y esa interacción es necesaria para que funcione el todo. Cada parte es distinta y necesaria.

Por eso, es nuestra visión de inclusión integral no consideramos solo las relaciones de los individuos diferentes dentro de un sistema educativo, sino todos los componentes que se refieren al mismo.

Todo sistema educativo posee como objetivo: la búsqueda de una mejor calidad educativa; aunque no todos estemos de acuerdo sobre el concepto que se tiene por calidad.

Si se analizan los resultados de las evaluaciones realizadas por organismos tanto nacionales como internacionales podemos comprobar cómo se ha certificado que el rendimiento de nuestros educandos es inferior a muchos sistemas educativos.

Nos preguntamos: ¿Qué necesitan nuestro sistema educativo para llegar a conseguir esa mejora educativa? Nos plantearemos este análisis desde lo estructural.

En este punto haremos referencia a Flavia Terigi en “Los desafíos que plantean las trayectorias escolares con algunas variantes personales. Nuestro Sistema educativo posee rasgos en su trayectoria curricular que en la realidad están como indisolubles pero que son diferentes.

  1. División en niveles.
  2. La gradualidad curricular.
  3. La anualización de los cursos de aprendizajes.
  4. El cursado de un bloque (cerrado) de materias anuales y su acreditación en término anual.

Son rasgos que de la trayectoria curricular que van juntos, pero se trata de aspectos independientes cuya asociación produce determinadas consecuencias en la trayectoria curricular. Por eso, quizás sea conveniente empezar a verlos por separado.

  • División en niveles.

La división por niveles existe en todo sistema educativo y esto se debe a la madurez evolutiva propia de la persona. En Argentina existe varios niveles como los siguientes:

Inicial. La Educación inicial comprende a los chicos desde los 45 días hasta los 5 años. La ley establece que los últimos tres son obligatorios (sala de 3 y 4 y preescolar) para la inclusión en la enseñanza formal.

Primario: La Educación Primaria es obligatoria y constituye una unidad pedagógica y organizativa destinada a la formación de los niños a partir de los 6 años.

Secundario: La Educación Secundaria es obligatoria y constituye una unidad pedagógica y organizativa destinada a los adolescentes y jóvenes que hayan cumplido con el nivel de Educación Primaria. La Educación Secundaria se divide en dos ciclos: un Ciclo Básico, de carácter común a todas las orientaciones y un Ciclo Orientado, de carácter diversificado según distintas áreas del conocimiento, del mundo social y del trabajo.

Educación superior en:

Terciario: Para egresados del nivel secundario. El nivel terciario está conformado por Escuelas Normales Superiores (ENS), Institutos Superiores de Formación Docente (ISFD), Institutos de Formación Artística (IFA) y los Institutos de Formación Técnica Superior (IFTS).

Universitario.

  • La gradualidad curricular.

Este, también, es otro aspecto de todo sistema educativo fundamentado en la naturaleza humana: “la ley del crecimiento”. A medida que se va creciendo la persona aprende de lo más simple a lo más complejo. Lo que hay que considerar en que en cada grado corresponda a la madurez psico-mental del niño o joven.

La gradualidad establece un orden en los aprendizajes de todas las asignaturas que componen el curriculum en etapas delimitadas o cursos, y determina la secuenciación temporal del aprendizaje de los saberes y la progresión por etapas, mediando evaluaciones que acreditan la satisfacción de los criterios de logro de cada etapa. El avance por grados, el acoplamiento de todas las asignaturas del curriculum en pasos sucesivos, tiene efectos sobre las trayectorias teóricas[1].

  • La anualización de los cursos.

El cursado de un curso o grado se realiza en un tiempo determinado, y todos los sistemas educativos responden a un año, ya que corresponde a un ciclo de nuestro calendario de tiempo. Las empresas tienen balance cada año, en los clubes el ciclo deportivo se cumple por año, etc.

En el sistema educativo pasa lo mismo al establecer un tiempo: un año previsto para el aprendizaje de un bloque de materias correspondiente a un grado o curso.

Pero si hasta aquí todo es lógico y lo comparte todos los sistemas educativos ¿Dónde está el inconveniente que debemos mejorar?

  • En nuestro sistema la anualización se conjuga junto con la acreditación de todas las materias o en su mayoría.

Este aspecto es importante ya que aquí tenemos el problema de la repitencia. Debido a la anualización, el tiempo se convierte en una condición para acreditar casi todas las materias por parte del estudiante. Y las que no, hasta tres, deben rendirlas en un período acotado. Y si no, debe repetir todo ese bloque de materias, las acreditadas y las que no.

Nos preguntamos: ¿Qué pasa si un estudiante no tiene la capacidad cognitiva para acreditar todas las materias en ese lapso de tiempo?

  • Una estructura modular más que de curso puede ser la solución al problema planteado.

Proponemos un ejemplo que esperamos ayude a entender que lo que aparece junto, no necesariamente va junto, y que por ir junto, produce ciertos efectos: contra lo que suele considerarse, la gradualidad no produce per se la repitencia, Es la gradualidad combinada con la anualización lo que produce la repitencia. En la combinación gradualidad-anualización, no acreditar una etapa coloca a los sujetos en situación de re-hacerla, re- cursarla, repetirla. La repitencia no es en nuestro sistema un fenómeno fácilmente extirpable de su organización entre otras razones porque liga operativa y conceptualmente con la organización graduada y anualizada. Por un lado, puede comparar con la manera en que otros niveles del sistema resuelven la gradualidad. Así, advertirá que el nivel inicial también prevé secuencias de aprendizaje, pero no liga su adquisición a períodos fijos de tiempo, por lo cual la repitencia no surge como un requerimiento sistemático frente a los distintos ritmos en las adquisiciones.

Según tales trayectorias, el ingreso se produce en forma indeclinable a determinada edad, aunque pueda comenzar antes, y los itinerarios que recorren los sujetos a través del sistema educativo son homogéneos y lineales: el avance se produce a razón de un grado por año, estando pre-establecidas las transiciones entre niveles escolares y el tiempo teórico de duración de una cohorte escolar. Analizando las trayectorias de los sujetos, podemos reconocer itinerarios frecuentes o más probables, coincidentes con las trayectorias teóricas que establecen las estipulaciones de niveles, grados, años; pero reconocemos también “trayectorias no encauzadas”. Del mismo modo, advertirá que los currículos universitarios ordenan las adquisiciones posibles (no otra cosa son los requisitos de correlatividad), pero la cursada de las materias de distintas líneas de correlatividad no se ve interferida y la no aprobación de una materia no implica su repitencia, dado que las oportunidades para la acreditación son numerosas (lo que se expresa en los “turnos de examen” en los que se considera válida la cursada de una materia) y cursar no es un requisito para aprobar (por ello existen los exámenes libres). Con estas disposiciones, la educación inicial y la educación universitaria organizan trayectorias teóricas donde la repitencia no forma parte de lo previsto, porque gradualidad y anualización no están asociadas.

La segunda observación que puede ayudarle es la siguiente: numerosos países no incluyen la repitencia entre las trayectorias teóricas de sus estudiantes secundarios, porque no asocian gradualidad y anualización.”[2]

  • El cursado de un bloque de materias anuales y su acreditación.

En nuestro sistema educativo los educandos deben cursar un bloque de materias obligatorias ya que no posee una organización modular. La estructura modular permite cursar determinadas materias de acuerdo a las posibilidades de los educandos.

No es solo el cursado de determinadas materias como bloque cerrado sino que los educandos las deben acreditar en ese período. Es decir, un bloque de materias que corresponden al cursado y acreditado de un curso o grado en un año es lo que apremia, acorrala al educando y a muchos los lleva a la repitencia. Más allá si hubo o no negligencia por parte del educando en su dedicación.

En el nivel secundario este aspecto hay que revisar. Los sistemas educativos de alto rendimiento parece tenerlo resuelto: la clase, como grupo de educandos, no existe ya. La ventaja para ellos es poder perfilar mejor el curso de sus estudios, en función de sus aptitudes y de su proyecto de continuación. El sistema debe permitirles también avanzar de manera modular, según sus capacidades, en las distintas disciplinas. Todo concepto de repetición global, que implique volver a seguir de nuevo materias ya aprobadas, debe ser puesto de lado definitivamente. La amplia autonomía de la que se beneficiarían los educandos de secundaria constituirá indudablemente una preparación para los estudios superiores y permite evitar la enorme grieta que, en nuestro sistema, es una de las principales causas del fracaso y abandono escolar en el primer año.

Es lógico pensar que el cursado de materias tenga un tiempo, y que ese tiempo sea anual. También es lógico que un curso grado abarque varias materias. Pero nos preguntamos:

  • Un educando que repite por 3 materias que no acredito, ¿debe repetir todas las materias aun las que acreditó? En mi caso, como profesor, cuántos educandos que repitieron y volvieron a cursar la materia que conmigo había acreditado. Y en algunos casos casi no acreditan lo que ya habían acreditado.
  • Si el cursado de materias es anual ¿por qué relacionarlo con su acreditación?
    • La materia la puede regularizar y/o aprobar. Si se establece un sistema de regularización adecuado por qué no la puede rendir según sus tiempos sin ponerles restricciones y con instancias de consultas. Lo que afectaría sería la correlatividad de la misma disciplina.
    • Si no la regulariza y es necesario recursarla que lo haga con esa/s materia/s.

De esta manera se rompe la relación entre anualidad y acreditación y entre curso y bloque estricto de tales materias, ya que un educando puede cursar las que le permite la correlatividad de las materias acreditadas anteriormente y recursar las que conviene o asistir a consulta a las que por tales motivo la anualidad en tales materias, por cuestiones cognitivas propias o actitudinales, no pudo acreditar.

Por su puesto, esto replantaría la organización curricular del sistema que permita que un educando pueda cursar materias de diferentes cursos y asistir a las consultas necesarias.

Nuevamente nos preguntamos: ¿Por qué relacionar un curso con determinadas materias obligatorias?, es decir, un bloque estricto y obligatorio.

Si bien existe modalidades y las materias están acorde a cada modalidad. ¿Por qué no pensar en cada educando construya su curriculum con algunas materias opcionales? Esto es claro, a nivel secundario.

Para el nivel primario destaco algunas claves del sistema educativo finlandés (mejor sistema educativo occidental):

  • Lo más importante del Sistema educativo no es la organización del conocimiento sino el educando.
  • Un ambiente familiar: la escuela favorece a un clima cobijamiento para que el educando se siente en la misma “como en su casa”.
  • Detección prematura de limitaciones y desordenes del aprendizaje y apoyo en el aprendizaje.
  • Buscar despertar las aptitudes de los niños, sus habilidades, su curiosidad.
  • Los niños estudian de forma atractiva. De esta manera, los aprendizajes iniciales se logran sin violencia, sin tensión y sin presiones, teniendo como objetivo estimular y motivar.
  • La repetición de año está prohibida por ley. En todo caso, se organizan grupos de apoyo para los educandos con dificultades en las materias. También, existe un profesor auxiliar que se envía a la clase para apoyarlos.
  • La jornada de estudio se organiza respeta los ritmos biológicos del niño y de evitar todo cansancio inútil.
  • Los educandos comienzan con las asignaturas más sencillas y más tarde llegarán las matemáticas, ciencia, historia y lenguas extranjeras.
  • A los diez u once años cuando comienzan a recibir calificaciones numéricas por estas materias. Las notas las pone, durante los primeros años de su educación, un único maestro, que vela por que ningún educando quede excluido.
  • La metodología finlandesa ha abandonado las memorizaciones y hace énfasis en la discusión y en la reflexión.

Mafalda

[1] Flavia Terigi, Los desafíos que plantean las trayectorias escolares.

[2] Flavia Terigi, Los desafíos que plantean las trayectorias escolares.

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La educación como un sistema que posee una perspectiva holística y de inclusión integral.


  1. Introducción. [1]

En un sentido amplio, la teoría de sistemas se presenta como una forma sistemática de aproximación y representación de la realidad y, al mismo tiempo, como una orientación hacia una práctica estimulante para formas de trabajo transdisciplinarias. La teoría de sistemas se caracteriza por su perspectiva holística, orgánica e inclusiva, en donde lo importante son las relaciones y los conjuntos que a partir de ellas emergen.

La perspectiva de la teoría de sistemas surge en respuesta al agotamiento e inaplicabilidad de los enfoques analítico-reduccionistas y sus principios mecánico-causales. Se desprende que el principio clave en que se basa la teoría de sistemas es la noción de totalidad orgánica e inclusiva entre las partes que conforman esa totalidad y que interactúan entre si con un sentido de finalidad, mientras que el paradigma anterior estaba fundado en una imagen inorgánica del mundo.

Si bien el campo de aplicaciones de la teoría de sistemas no reconoce limitaciones, al usarla en fenómenos humanos, sociales y culturales (incluido el educativo) se advierte que sus raíces están en el área de los sistemas naturales (organismos) y en el mundo (cosmos). Mientras más equivalencias reconozcamos entre organismos, cosmos, hombres y formas de organización social, mayores serán las posibilidades para aplicar correctamente el enfoque de la teoría de sistemas, pero mientras más experimentemos los atributos que caracterizan lo humano, lo social y lo cultural y sus correspondientes sistemas, quedarán en evidencia sus inadecuaciones y deficiencias.

En las definiciones más corrientes se identifican los sistemas como conjuntos de elementos que guardan estrechas relaciones entre sí, que mantienen al sistema directo o indirectamente unido de modo más o menos estable y cuyo comportamiento global persigue, normalmente, algún tipo de objetivo. Esas definiciones que nos concentran fuertemente en procesos sistémicos internos deben, necesariamente, ser complementadas con una concepción de sistemas abiertos, en donde queda establecida como condición para la continuidad sistémica el establecimiento de un flujo de relaciones con el ambiente.

Siempre que se habla de sistemas se tiene en vista una totalidad cuyas propiedades no son atribuibles a la simple adición de las propiedades de sus partes o componentes.

El axioma “El todo es mayor que la suma de sus partes”, ya afirmado por Aristóteles, también es de aplicación al ser humano, el cual se percibe de forma global y holística. El ser humano no es únicamente la suma de sus órganos, sus experiencias, su pasado, su presente, sus circunstancias, sino algo más que la suma de todo eso, es una suma con un “sentido” o “estructura”.

La holística se refiere a la manera de ver las cosas de forma entera, en su totalidad, en su conjunto, en su complejidad, pues de esta forma se pueden apreciar interacciones, particularidades y procesos que por lo regular no se perciben si se estudian los aspectos que conforman el todo, por separado sin tener en cuenta el todo que conforma.

  1. La educación como sistema holístico. [2]

Existen muchos tipos diferentes de sistemas; de hecho, casi todo aquello en lo cual entramos en contacto durante nuestra vida cotidiana es un sistema o bien parte de un sistema (o ambas cosas).

Los fenómenos tanto personales como de la naturaleza o de la sociedad son constitutivamente complejos; esta propiedad tiende a aumentar al integrarse en otras composiciones y ordenamientos, ya que al interactuar y relacionarse unos con otros se generan nuevos niveles de realidad.

Tales percepciones exigen construir conocimientos correlativamente complejos, coordinados por una metodología que analice el conjunto de interacciones, por un lado, y sus partes por otro sin dejar la perspectiva del todo.

El pensamiento sistémico nos permite desarrollar una metodología para descubrir patrones que se repiten en los acontecimientos de la naturaleza y la vida cotidiana. Proporciona métodos más eficaces para afrontar problemas con mejores estrategias de pensamiento al profundizar y ampliar nuestros puntos de vista; además, por ser integral y holístico, el razonamiento es más claro y profundo, y por ende mejora la comunicación.

Para el enfoque sistémico, todas las partes de un sistema mantienen una interacción recíproca e inclusiva y cada parte, por pequeña que sea, puede influir en el comportamiento del conjunto. Es por naturaleza inclusivo y esto implica que la forma de actuar de un sistema no es predecible mediante el análisis de sus partes por separado, donde la estructura del sistema es lo que determina los resultados.

  1. Un sistema posee propiedad de estabilidad, flexibilidad y adaptabilidad, requisitos fundamentales para el sistema educativo.

Mientras más complejo es el sistema, como el educativo, mayores son los vínculos entre sus partes; la verdad total está condicionada por múltiples singularidades derivadas de las interacciones entre las partes. Esta concepción es particularmente aplicable en el campo de lo biológico, donde se observa que lo esencial tiende a permanecer por mucho que cambien las partes. Esto se debe a que los sistemas biológicos son particularmente estables y se resisten al cambio; sin embargo, cuando éste se da, genera una resistencia por parte del sistema, ya que no puede haber estabilidad sin resistencia.

El tiempo en el que se perciben los cambios depende del número y de la complejidad de las partes que integran al sistema. Así a mayor complejidad, mayor intensidad y cantidad de interacciones entre las partes y más tiempo tardan en apreciarse los cambios. Lo anterior permite plantear y resolver un problema, sobre todo si sabe en qué parte del sistema y cuándo se deben emprender las acciones apropiadas.

Los sistemas complejos, como el educativo, se comportan de formas que no siguen las reglas sencillas de nuestro universo físico. Por el contrario, son sorprendentemente complicados, pero a la vez flexibles, libres y capaces de trascender sus orígenes. Se caracterizan por la adaptabilidad, reproducción, autocomplicación y autorregulación.

  1. La sociedad y complejidad.

A lo largo de la historia de la humanidad se observa que conforme se tiene un mayor entendimiento de las leyes de la naturaleza, descubrimos que los problemas de la sociedad, incluyendo la educación, que inicialmente se manejaron en forma simple, con relaciones lineales de causa-efecto, en realidad son más complejos, están interconectados y muchas veces se generan en las mismas políticas bien intencionadas que tratan de resolverlos, ya que actúan sobre los síntomas y no sobre las causas. Con ello se producen beneficios sólo a corto plazo que inducen a actuar nuevamente sobre los síntomas. Las estructuras y funciones generan patrones de organización jerárquicas donde los componentes del sistema interactúan y generan patrones de inestabilidad y amplificación que tienen un impacto considerable; se puede decir que, en algunos casos, los problemas de hoy no son más que las soluciones que se implementaron ayer. Es decir, en la mayoría de los problemas que se intentan resolver existe de antemano una ineptitud para plantear, comprender y manejar sistemas complejos, además de ignorar que las principales amenazas a la supervivencia de estos sistemas no proceden de hechos repentinos, sino de procesos lentos y graduales. El análisis de sistemas, ver el todo que es más que la suma de sus partes, es una herramienta adecuada para enfrentar este reto, ya que nos permite cambiar la percepción del problema al detectar distintos niveles de interacción entre las variables que conforman el problema: nos facilita apreciar una mayor cantidad de perspectivas de un mismo problema.

  1. La visión sistémica de la educación.

El concepto de “sistema” como nuevo paradigma de entender la educación nos da una reorientación del sobre lo que entendemos como educación y una nueva visión del mundo educativo, ya que en todos los campos del conocimiento y de naturaleza existen de uno u otro modo como complejidades, totalidades o sistemas.

La sociedad se ha vuelto tan complejas que los caminos y medios tradicionales son insuficientes, y es que para comprender un sistema no se requiere sólo conocer los elementos que lo constituyen, sino también las relaciones que existen entre ellos, por lo que se imponen actitudes de naturaleza holística, o de sistemas, con un carácter integral e inclusivo, que involucre la interdisciplinariedad.

Existe una interrelación entre todos los elementos constituyentes de la educación. Los factores esenciales que componen la educación deben considerarse y evaluarse siempre como componentes interdependientes e inclusivos de un sistema total.

El enfoque sistémico puede servir de base para un marco más adecuado para hacer entender y reformular la complejidad y dinámica del sistema educativo; es uno de los mejores modelos para estudiar las organizaciones humanas como un sistema.

Las escuelas también son sistemas: están ligadas por tramas invisibles de actos interrelacionados, que a menudo tardan años en exhibir plenamente sus efectos mutuos. Además, es muy difícil observar todo el patrón de cambio si sólo se tienen fotos instantáneas o partes aisladas de la misma.

La inteligencia emocional es piedra angular de la organización racional y es lo que permite concentrar energías y paciencia para aclarar y ahondar continuamente en la visión de la realidad objetiva. Sin una orientación sistémica, no hay motivación para examinar cómo se interrelacionan las disciplinas. La visión sin pensamiento sistémico termina por pintar seductoras imágenes del futuro sin conocimiento profundo de las fuerzas que deben dominarse para poder llegar a su entendimiento.

En un mundo confuso, desordenado y en constante cambio, lo que más se necesita es creatividad e innovación. Pero son a su vez estas propiedades las que pueden generarlas. Además, si se aplican las metodologías de la visión sistémica, se contaría con la capacidad y oportunidad de proyectar y adoptar un nuevo futuro al cambiar el pensamiento, la conducta, las actitudes, los valores y la comunicación. A medida que la sociedad experimente cambios profundos, rápidos y significativos, nuestros métodos también tendrían que ser diferentes.

Ver además La teoría general de sistemas aplicada al análisis del centro escolar.

Mafalda

[1] Introducción a los conceptos básicos de la teoría general de sistemas

[2] Sistemas y más sistemas: ¿es todo en el mundo un sistema?

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Inclusión integral de los contenidos: el Aprendizaje Basado en Problemas, el Aprendizaje Orientado a Proyectos y el Aprendizaje Basado en Casos.


Nuestra teoría de inclusión posee un enfoque sistémico de la cual todas las partes cumplen una función y se relacionan entre sí; inclusive muchos componentes de lo educativo se entrelazan de alguna manera o conforman subsistemas.

Por ello, hablamos de una inclusión multidimensional e integral:

  1. Desde el punto de vista antropológico mirando a la persona misma.

1

  1. Desde el punto de vista social e institucional – El trípode: familia, sociedad y escuela. La persona no se educa solo en la escuela sino dentro de una estructura social interrelacional.
  2. Desde que nacemos aprendemos de nuestra familia[1] a través de las palabras, pero especialmente, de los ejemplos, de la relación afectuosa de sus integrantes, del juego, compartiendo y de diversas actividades en el hogar. Los padres no engendran una sola vez sino cada vez cada vez que educa haciéndolo crecer.
  3. También, se aprende de la sociedad[2] a través de sus pautas culturales, de actividades cívicas, de la red de relaciones personales como los amigos del barrio y de las actividades en instituciones como por ejemplo los clubes. Entre ambas, junto con el colegio, amplían su proceso de sociabilización.
  4. La escuela educa dentro de un contexto de actividades curriculares y extracurriculares y amplia el desarrollo de sociabilización que tiene su origen en la familia. En esta misma hemos, a su vez, distinguido tres dimensiones que hace a una educación integral:
  1. A partir de su historia personal o su trayecto educativo existencial – el cuadrípode: Aprendizaje formal + aprendizaje continuo + aprendizaje ubicuo + experiencia.

Esta se ve más claramente en la formación profesional, aunque no deja de lado la personal, y está relacionado con un aprendizaje permanente.

La escolarización no es la única forma aceptable de aprendizaje. Conocimientos y habilidades adicionales se deben adquirir a lo largo de toda tu vida. El aprendizaje permanente es un camino para los que tienen una actitud positiva hacia el progreso profesional y personal. Aquí nos hemos cuestionado los siguiente:

¿Qué aprendizaje, porcentualmente hablando, incide más a nuestro aprendizaje global? Por ejemplo, ¿Cuánto más sabemos sobre nuestra profesión? ¿Por nuestro aprendizaje formal o por el continuo, por nuestra experiencia o por la experiencia de los demás?

  1. Ahora, consideramos una inclusión desde los contenidos en cuanto las disciplinas enseñadas de forma independiente y no interrelacionadas entre sí no responde a como el estudiante aplica su aprendizaje en la vida personal y profesional para la resolución de problemas.

Una solución es el aprendizaje basado en proyectos y en problemas. Pero, primero me quiero referir en sus diferencias.

Aprendizajes basados en proyectos, en problemas y en casos.

Varios contenidos he leído con respecto a estos métodos y creo que las definiciones se entrecruzan y lleva a confusiones. Cuando se diseña un proyecto para que los estudiantes lo resuelvan no deja de ser un problema complejo; la resolución de un caso, similar al de una vida real, es un problema a resolver y la presentación de un problema puede ser a través de un caso o necesita de un proyecto para su resolución.

Ante esta situación, me basaré como fuente de datos lo desarrollado en la II Jornadas de innovación docente, tecnologías de la información y de la comunicación e investigación educativa en la Universidad de Zaragoza 2008 con respecto a la Comparativa entre el aprendizaje basado en proyectos y el aprendizaje basado en problemas.

De las técnicas basadas en el aprendizaje constructivista se puede destacar: el Aprendizaje Basado en Problemas (ABP) (Schmidt, 1995), el Aprendizaje Orientado a Proyectos (AOP) (Kjersdam, 1994), y el Aprendizaje Basado en Casos (ABC) (Christensen, 1981).

  • En el ABP un pequeño grupo de estudiantes se dedica a analizar y resolver un problema seleccionado por el profesor para alcanzar ciertos objetivos de aprendizaje. Se 3 pretende alcanzar una meta de aprendizaje concreta.
  • En el AOP los estudiantes buscan soluciones a problemas complejos aplicando los conceptos y principios fundamentales aprendidos. Se pretende integrar distintos conocimientos para solucionar problemas complejos.
  • En el ABC los estudiantes deben encontrar soluciones a una situación problemática de la vida real. Se pretende entrenar en la generación de soluciones.

El Aprendizaje Basado en Problemas (modelo de Maastricht)

Cada semestre, por ejemplo, se divide en bloques temáticos de varias semanas. Cada bloque tiene un tema para el cuál se han planificado una serie de casos que los estudiantes deben trabajar. Los casos intentan integrar práctica y teoría. Cada estudiante elige el caso en el que trabajará.

Los estudiantes se reúnen en grupos para analizar los casos con el profesor. El profesor facilita el trabajo y la comunicación del grupo, pero son los estudiantes los planifican y discuten las soluciones mediante un método de siete etapas: definir conceptos, definir problemas, analizar problemas, buscar explicaciones, formular objetivos de aprendizaje, buscar información adicional, y elaborar un informe.

Para saber más sobre ABP podemos consular en Aprendizaje basado en problemas – Portal de Innovación Educativa o en El Aprendizaje Basado en Problemas como técnica didáctica.

Aprendizaje Orientado a Proyectos (modelo de Aalborg)

El AOP se enfoca en un problema que debe ser resuelto o en una tarea que debe ser completada.

En Aalborg el trabajo por proyectos ocupa sobre aproximadamente el 50% del tiempo de aprendizaje. Una ocupación mayor del tiempo implica mayor complejidad del proyecto y una mayor integración de temas que lo haría difícil. Por eso, se puede distinguir entre: el proyecto por disciplinas y el proyecto por problemáticas (Kolmos, 1996).

  • En el proyecto por disciplinas, el docente selecciona las disciplinas y los métodos que se utilizarán en el proyecto. Los grupos seleccionan la problemática y su solución dentro del marco indicado por el docente.
  • En el proyecto por problemáticas, el docente delimita la problemática y los grupos pueden trabajar con disciplinas y métodos diferentes. Debido a que la profundidad con la que se tratan los proyectos hace que no se pueda abarcar una visión amplia de los conocimientos, es necesario asegurar que los estudiantes sean capaces de cubrir sus posibles lagunas de contenidos. Las fases de la planificación del aprendizaje por proyectos son: objetivos y perfil profesional, temas y tipos de proyectos, propuestas de proyectos, realización del proyecto, y evaluación de los logros de aprendizaje.

Es necesario considerar objetivos en todas las fases de la realización del proyecto para poder aprovechar toda su potencialidad, tanto en la planificación, como en su realización y en su evaluación.

El tema es el marco en el que se desarrolla el proyecto y viene delimitado por los objetivos, por las disciplinas y métodos.

Las propuestas de proyectos deben motivar a los estudiantes por lo que pueden ser presentadas por los mismos estudiantes, aunque en ocasiones prefieren que se las den. No obstante, es fundamental que no se indique el proceso de análisis para que los estudiantes puedan formular alternativas y desarrollar su autonomía.

En la realización del proyecto los estudiantes tienen autonomía para planificar, proponer alternativas de solución, y tomar decisiones. Es necesario que aprendan a comparar el proceso de realización del proyecto con su planificación, y a revisar los resultados parciales para corregir sus errores y la calidad de su trabajo. El docente debe asesorar y motivar en la realización del proyecto.

En la evaluación de los logros del aprendizaje se valora conjuntamente (estudiantes y docente) los resultados y el proceso realizado (errores, éxitos, rendimiento, etc.).

Podemos consultar más sobre AOP en Estrategia. Aprendizaje Orientado a Proyectos – Educ.ar

El Aprendizaje Basado en Casos[6].

El método de casos es un modo de enseñanza en el que los estudiantes construyen su aprendizaje a partir del análisis y discusión de experiencias y situaciones de la vida real.

En general, esta forma de trabajo busca dar a los estudiantes la oportunidad de relacionar los conocimientos teóricos del curso con ambientes de aplicación práctica. Para ello, se les involucra en un proceso de análisis de situaciones problemáticas, a las cuales se denomina casos. Ante la situación planteada, el estudiante debe formular una propuesta de solución fundamentada en principios teóricos de la disciplina o en principios prácticos derivados del contexto descrito en el caso.

Este método representa una buena oportunidad para que los estudiantes pongan en práctica habilidades analíticas, toma de decisiones, observación, escucha, diagnóstico y participación en procesos grupales orientados a la colaboración.

Podes saber más sobre este método en Aprendizaje Basado en Casos.

Por lo expresado, estos métodos de aprendizaje son inclusivos en cuanto a las áreas que involucra y en cuanto que se trabaja cooperativamente. El proyecto hace que los contenidos no solo se integren, sino que se interrelacionen en torno a un proyecto, problema o un caso:

  • Los estudiantes deben entender la tarea a realizar, lo que se espera de ellos en cada una de las áreas (contenidos, destrezas computacionales y habilidades), así como la trascendencia del proyecto.
  • El AOP parte de un planteamiento que se basa en un problema real y que involucra distintas áreas o disciplinas.
  • Apoya contenidos académicos y presenta propósitos auténticos.
  • Ofrece oportunidades para que los estudiantes realicen investigaciones que les permitan aprender nuevos conceptos, aplicar la información y representar su conocimiento de diversas formas.
  • Se basa en el constructivismo (teoría de aprendizaje social).
  • Promueve la colaboración y el aprendizaje cooperativo.
  • El profesor actúa como facilitador y trabaja, de alguna, manera, con los estudiantes.
  • Requiere que los estudiantes se comprometan y elaboren un producto.

Mafalda

Referencias:

[1] https://inclusioncalidadeducativa.wordpress.com/2017/10/10/aprendizaje-integral-y-multidimensional-la-familia/
[2] https://inclusioncalidadeducativa.wordpress.com/2017/10/22/aprendizaje-integral-y-multidimensional-la-sociedad/
[3] https://inclusioncalidadeducativa.wordpress.com/2017/10/28/aprendizaje-integral-y-multidimensional-la-escuela-1o-parte/
[4] https://inclusioncalidadeducativa.wordpress.com/2017/11/03/aprendizaje-integral-y-multidimensional-la-escuela-2o-parte/
[5] https://inclusioncalidadeducativa.wordpress.com/2017/11/05/aprendizaje-integral-y-multidimensional-la-escuela-3o-parte/
 [6] http://sitios.itesm.mx/va/dide2/tecnicas_didacticas/casos/qes.htm

 

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La educación es una introspección y una conversación.


La capacidad de reflexión de la persona, estar “en sí” brinda una interioridad y el hecho de ser la persona un “yo” que se percibe como fuente de sus actividades, responsable de sus opciones libres, y como sujeto, centro consciente de atribución de todas las realidades que constituyen su ser.

Esto nos da una “subjetividad” que hace que yo pueda sentir mis vivencias como el otro; que yo pueda ver el mundo desde mi punto de vista y tú desde el tuyo.

Nos referimos a la interioridad cuando somos capaces de pensar y obrar conscientemente y de decidir de forma libre:

  1. Autoconciencia, o autopresencia: es característico de una persona ya que no solamente sabe (conoce), sino que “sabe que sabe”, se da cuenta de que obra y que obra porque decide hacerlo. Más aún, se da cuenta de sí mismo y atribuye a su yo todas sus actividades.
  2. Autodeterminación: capacidad que tiene la persona de realizarse (perseguir la felicidad) saliendo por sí mismo de la indeterminación en que ordinariamente lo llevan los motivos que tiene para obrar: eso que llamamos libertad.

Pero al ser persona se convierte en algo más que un individuo, en un ser irreductible a las cualidades particulares que posee. Cada uno de nosotros realiza la especie “persona” de un modo irrepetible e irremplazable. Cada persona es igual a sí mismo, soy único en ser yo y sólo una vez.

El hecho de la libertad es otro elemento, además de la interioridad, fundamenta la unicidad de la persona. Esto es debido que ser convierte en ser dueño de su propia existencia y de poder moldearla, configurándose y diferenciándose de los demás. “Yo soy yo y mis circunstancias”, escribía Ortega y Gasset en 1914[1].

Esta interioridad fundamenta la unicidad de la persona. Yo, o mi YO, no “es un ser fotocopiado” o escaneado de una especie determinada, sino que cada uno tiene una manera única de ser persona.

La introspección es realmente la puerta al progreso y transformación personal, es central en términos de nuestro desarrollo personal. Sin la capacidad de asimilar lo que aprendemos y de reflexionar profundamente sobre lo que soy, lo que siento, lo que he aprendido – sobre todo de mí – no podemos avanzar de manera efectiva. Podemos pensar y hablar de progreso y de desarrollo personal, pero es la facultad de la introspección, del autoobservarnos en silencio, de discernir qué es lo bueno para mí, la que nos proporciona las herramientas para transformar cualquier situación que afrontemos y avanzar en nuestro camino de la vida. La introspección es la base de nuestra estabilidad personal, especialmente frente a las adversidades y también es la posibilidad de hacer cambios y explorar formas más profundas de mi ser.[2] Para incrementar esta consciencia interna cada día, es importante hacer paradas en nuestro camino y llevar la atención hacia nuestro ser. (ver Inclusión de los procesos psicológicos y la educación: Mindfulness)

El desarrollo de nuestro pensamiento reflexivo, conocernos para fomentar una actitud de emprendimiento partiendo de lo aprendimos y de nuestras cualidades depende del hábito de la introspección. Para ello:

  1. Aprender a ser: los estudiantes ha de aprender a ser desde lo social y lo individual. Como persona única percibir su interioridad como un “yo”, fuente de sus actividades y responsable de sus opciones libres.
    Nos referimos a la interioridad en cuando somos capaces de pensar y obrar conscientemente y de decidir de forma libre: autoconciencia y autodeterminación.
    El educando como persona se convierte en algo más que un individuo, cada persona es igual a sí mismo.
  2. Aprender a aprender: significa que los estudiantes se comprometan a construir su conocimiento a partir de sus aprendizajes y experiencias vitales anteriores con el fin reutilizar y aplicar el conocimiento y las habilidades en una variedad de contextos vitales. La competencia de aprender a aprender, como todas las demás, por otra parte, implica desarrollar aspectos tanto cognitivos como emocionales.
  3. Educar con Pensamiento Situacional: La inteligencia situacional es educar a la inteligencia para discernir las situaciones de vida cotidiana. El Pensamiento Situacional es una representación mental y comprensión de eventos vividos, gentes, interacciones, condiciones ambientales y cualquier otro tipo de factores de una situación específica que puedan afectar al desarrollo de mis actividades humanas, mi comportamiento, mis decisiones y mi propia personalidad. La persona educada en este tipo de pensamiento, “sabe o prevé lo que ocurre para poder discernir lo que debe hacer”.
  4. Educar para un sentido existencial. Lo más importante en la educación, su objetivo final es quizás esta: “La persona dotado de libertad y con ella, cada uno, tiene que ir creando un “estilo de vida” original, único, tiene que “optar por una forma determinada de conducta en función de lo que pretenda realizar con su vida”. Aquello que le dé “Sentido a su vida”.

Una conversación es un diálogo, entre dos o más personas que intervienen alternativamente expresando sus ideas y/o afectos. Se establece una comunicación a través del lenguaje verbal (en la conversación, en una sala de chat, entre otras) y lenguaje no verbal (gestos, muecas, etc.)

Ser personas nos hace seres dialogales. El hecho del diálogo en todos los niveles y para los emprendimientos más diversos y el fenómeno de la socialización, han llevado a la conclusión de que la dimensión social es esencial, constitutiva de la persona. La socialización es la multiplicación de las relaciones de convivencia.

El “ser-en-el-mundo-con-otros” es un hecho relevante en nuestras vidas. Nuestra vida surge de la comunión del amor de dos personas. Si no fuera por esta comunión no seríamos. El ser humano después de nacer es el viviente, quizás, más desprotegido y dependiente del cuidado del otro.

Esta perspectiva, de personalismo dialogal considera la persona como alguien ante el otro (Tú) pero como algo que esté enfrente, separado por un espacio, sino unido dialogalmente, com-partiendo (entre los dos somos parte de un todo), soy con-tigo (tú) formando una com-unión (Unión con y entres). Esta idea difiere por exceso del Comunismo y por defecto del individualismo.

Pero, además, la tecnología nos brinda la posibilidad de una conectividad más o menos continua y, por tanto, la interacción con otras personas a un clic de distancia. Esto implica que incrementa y nos da otro modo de relacionarnos. La conversación con el otro, con la tecnología, trasciende el espacio físico, del prójimo, del próximo del que me puedo relacionar dentro de márgenes espaciales.

De la misma manera de que se habla de un aprendizaje ubicuo también, hablo de una “Comunicación ubicua” que nos plantea, entonces, una nueva manera de relacionarnos, de conversar y una nueva dimensión de lo ubicuo que trasciende el espacio físico para pasar a lo virtual.

Nuestras nociones de “lugar”, y de lo que hace importante a un lugar, tendrán que ser repensadas. El lugar ya no es sólo la ubicación física, sino que se trata del lugar como un centro o base de comunicación: vídeos, redes sociales, etc.

Dijimos que la conversación es un diálogo. Con la tecnología este diálogo, también, puede ser oral o escrito y nos posibilita expresar nuestras ideas y/o afectos.

Mafalda1

[1] ORTEGA Y GASSET J., “Meditaciones del Quijote”, Madrid, 1975, p. 30.

[2] La Introspección, una mirada respetuosa hacia nosotros mismos

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Valores necesarios que debemos enseñar para una inclusión educativa.


  1. No hay educación sin valores. [1]

El objetivo primordial de la escuela son los valores y aquellos que afectan a la persona toda: “Ser un buena persona” (ver Una mala persona no llega nunca a ser buen profesional, frase de Howard Gardner, neurocientífico; autor de la teoría de las inteligencias múltiples). El educando que quiere realizarse tiene que optar libremente por los valores, asumirlos y encarnarlos en su obrar para su realización plena como persona y una convivencia con el otro, que es tú.

El gran objetivo de la educación es quizás que el educando aprenda a ser siempre él mismo mediante el esfuerzo incesante y generoso de las opciones libres orientado por los valores para ser una persona plena, ciudadano comprometido y profesional responsable.

Los valores son capaces de sacar al educando de su indiferencia y provocar en él una actitud de estimación: vitales, intelectuales, afectivas, estéticas, entre otras.

  1. Pero es la persona el primer valor, como valor absoluto.

La persona es un ser único, irrepetible, dado de interioridad autoconciencia y libertad, y destinado a la comunión; es decir, es un sujeto que existe corporalmente con otros en el mundo, para realizarse con ellos en la historia, personal y comunitariamente, responsablemente libremente frente a los valores, frente a las demás personas.

“El hecho de que sea enteramente un sujeto de derechos, no debe hacernos olvidar que cada uno de nosotros debe siempre llegar a ser él mismo mediante el esfuerzo incesante y generoso de las opciones libres[2].

El hombre es totalmente original frente al resto de la realidad. “La lengua misma lo distingue: algo y alguien, nada y nadie, qué y quién. Es lo que ha llevado a la pareja de conceptos cosa y persona”[3]. Por eso, cada persona con su modo se existir único es el primer valor y posee el carácter de absoluto.

  1. Cómo educar en valores.

Los niños aprenden con el ejemplo. El ejemplo que dan sus padres en su forma de relacionarse con los demás, de pedir las cosas, de compartir, de cooperar, de ayudar a los demás, de defender, de reclamar, de tolerar y aceptar, entre otros. Si los padres no tienen paciencia con su hijo, ¿qué creen que el niño va a aprender? La responsabilidad que tienen los padres en la transmisión de los valores a sus hijos es crucial. Esto mismo ejemplo debe extenderse en la escuela con los docentes incluyendo la palabra, pero palabra reflexiva y concientizadora. Pero si cada docente hace lo suyo no vasta, esto se debe planificar y consensuar institucional.

  1. Valores necesarios para una educación inclusiva.

Estás son algunos valores importantes a una convivencia inclusiva y que ayuda al educando a una convivencia ciudadana: Como docentes, enseñar a nuestros educandos, estos valores no solo con palabras sino con el ejemplo y la planificación de todo el cuerpo docente.

¿Consideras que hay alguna más? Nos la puede proponer.

Amabilidad.

A través de la amabilidad se asientan otros valores como la cordialidad, la empatía, ser atento, y la sensibilidad. Valores de una persona que se gana el amor dando lo mejor de sí misma a los demás. Las personas amables son cosechadores natos de esperanzas y buenos frutos. De la amabilidad nacen otros muchos valores, al igual que se sustenta de una actitud de respeto y reconocimiento hacia las demás personas.

Amistad.

Se trata del afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra. Una amistad es una relación afectiva entre dos personas, construida sobre la base de la reciprocidad y el trato cotidiano. Valores fundamentales en una amistad son la lealtad, el amor, la solidaridad, la incondicionalidad, la sinceridad y el compromiso.

Compasión y comprensión.

Tener en cuenta la realidad de otras personas. La compasión es capaz de comprender la situación del otro conectándose desde un sentimiento de solidaridad para responder a sus necesidades.

La comprensión es una actitud de tolerancia frente a una situación determinada. Las personas comprensivas, de este modo, logran justificar o entender como naturales las acciones o las emociones de otras.

Se trata de ponerse en el lugar o la situación de otra persona. El valor de la comprensión es muy importante ya que les ayudará a valorar y entender las diferencias de los demás.

Los valores éticos suponen la libertad. Pues yo elijo. Los valores éticos provocan la obligación, del “tú debes”, en una paradoja de que “mi libertad no es libre” para rechazarlos si quiero mi realización personal. Esto es debido a que si somos personas y afectan a la realización de su existencia como tal nos debemos a ellos, estamos sujetos a asumirlos para realizarnos humana y comunitariamente.

Cooperación.

Este valor el principal componente para mantener relaciones sociales armoniosas, por eso, la cooperación no puede pasarse por alto. La cooperación no es más que la asistencia que se ofrece para llevar a cabo un trabajo en común.

Se hace para cumplir un objetivo compartido. Tal y como ocurre con el resto de los valores, se trata de hechos sociales que se producen en el entorno en el que se desenvuelven las personas.

Empatía.

El educando tiene que aprender a ponerse en el lugar del otro, entender cómo piensan y las emociones que sienten. Es un valor necesario para la convivencia.

Este valor nos da la capacidad de entender, comprender, ayudar, apoyar y motivar a nuestros semejantes. Es sentir lo que el otro siente, reconocer que necesita de los demás para el buen desarrollo de todas sus áreas, ser consciente de que todo en la vida de las personas que nos rodean puede no estar bien y que nosotros podemos ayudarlos.

Generosidad.

Entendida como el acto de dar a otros, el acto de servir sin esperar nada a cambio. La generosidad, es un valor que motiva a dar, a ayudar, a tener compasión. Las personas generosas tienen una buena autoestima, son conscientes de que ellas son importantes, pero también saben que los demás lo son. Son personas agradecidas que corresponden a los demás con iniciativas positivas y muestras de cariño.

Justicia.

La justicia es uno de los valores que tiene mayor relación con la convivencia armoniosa de los educandos. Se basa en el conjunto de reglas y normas que se establecen para que puedan existir relaciones adecuadas entre personas e instituciones.

Esta es la que permite autorizar, prohibir o permitir acciones específicas en la interacción que ocurre entre individuos e instituciones. En pocas palabras, este valor tiene que ver con la concepción de lo que es bueno para todos los que conforman una misma comunidad.

En la práctica, su finalidad es reconocer qué es lo que le corresponde y le pertenece a cada persona. A través de la justicia se respeta el derecho de los individuos, se recompensa su esfuerzo y se garantiza su seguridad.

Respeto.

Este es el valor que permite que el educando pueda reconocer, aceptar y apreciar las cualidades que tienen otras personas, así como sus derechos.

El respeto es entender que más allá de ‘mis derechos’ y ‘mis libertades’, también existen los derechos y las libertades del prójimo. Este valor resulta esencial para tener una buena convivencia y comunicación con las demás personas.

Solidaridad.

Para convivir de forma armoniosa es necesario que exista la solidaridad. Este valor consiste en prestar ayuda a otras personas sin importar cuál sea su religión, su cultura, su género o su posición social. Con la práctica de la solidaridad se crean lazos sociales que unen a los distintos miembros de una comunidad.

Este valor implica tener sentimientos como el afecto, la empatía, el sentido de justicia y la ayuda desinteresada. Además, la solidaridad es lo que permite que se lleven a cabo acciones concretas que respondan de manera favorable a las necesidades de los demás.

Tolerancia.

La tolerancia es un valor íntimamente relacionado con el respeto. Se trata de la capacidad para aceptar la diversidad de opinión, social, cultural, étnica y religiosa. También tiene que ver con el saber escuchar y aceptar a las demás personas tal y como son, sin juzgarlos.

Gracias a la tolerancia se puede vivir en una sociedad donde se respeten las diferencias de cada persona, desde su pensamiento hasta sus acciones. Pero, a pesar de lo mucho que ha evolucionado el mundo y las sociedades que lo componen, la tolerancia es un valor ausente en muchos lugares.

Mafalda

Bibliografía:

[1] Inclusión ética y sexual, sus dimensiones pedagógicas.

[2]JERPHAGNON L, “Qué es la persona humana”, Barcelona, 1969, pp. 126-127.

[3]MARÍAS J., “Dos imágenes sobre el hombre”, “El país”, Madrid, 20 de marzo de 1979, p. 11.

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La curiosidad, el verdadero motor del aprendizaje.


La curiosidad es importante para el proceso de aprendizaje ya que nos lleva a captar nuestra atención y nos interesamos por ello, también es la base del desarrollo del talento. Pero para esto lo que aprendemos debe ser significativo y responder a nuestra realidad existencial.

Educar para el asombro es lograr en el estudiante ese afán de saber que lo marca a lo largo de sus vidas en su aprendizaje continuo. La curiosidad es así una poderosa forma de despertar nuestra atención y nuestro interés sobre un contenido determinado, nos empuja a informarnos y a querer conocer mejor. Por eso, mantenerla viva es una excelente forma de mantenernos vivos, es decir despiertos e interesados por el fascinante mundo en el que vivimos.

Albert Einstein dijo de sí mismo: “No tengo talentos especiales, pero sí soy profundamente curioso”. Y es ese afán de saber, de probar, de conocer, el motor de las investigaciones en todos los campos, ya sean científicos, tecnológicos o incluso artísticos.

En la escuela, despertar la curiosidad de los educandos es el mejor recurso para lograr que mejore su aprendizaje. Por ello, la neurociencia lleva tiempo investigando cuales son los mecanismos que despiertan nuestra curiosidad y con ella nuestra atención. Conocerlos permitirá a los profesores lograr que sus educandos se sientan realmente interesados por lo que les explican en clase, en vez de que su curiosidad se centre únicamente en lo que pasa fuera de los muros del colegio.[1]

Con respecto a esto y sobre acompañar al educando en el proceso de aprendizaje proponemos:

  1. Educar para Empoderar: El emponderamiento es un proceso por el cual las personas (estudiantes) fortalecen sus capacidades, confianza, visión y protagonismo personal y social para impulsar cambios positivos de las situaciones que viven. Nos referimos al empoderamiento como un incremento de la capacidad individual para ser más autónomo y a la misma vez con capacidad de participación, así como tener más espíritu emprendedor para crear sus propios proyectos y empujarse a uno mismo social y laboralmente.
  2. Aprendizaje continuo: La premisa es que no basta enseñar solo contenidos para que el estudiante los memorice, tampoco basta enseñar contenidos significativos sino motivarlos para que el aprendizaje dure toda la vida y para la vida, sin tener siempre como andamiaje un educador humano.
  3. El Conectivismo: El docente, que antes era prácticamente la única fuente de conocimiento para los educandos, ahora poco a poco ha de pasar a parecerse más a un guía, una figura de referencia que abra las puertas a los educandos a su propia autonomía y emancipación, la capacidad de crear conocimiento gracias a la doble vía asimilación – exposición que caracteriza el aprendizaje basado en el colectivo, tanto el del grupo de clase como el colectivo global que es Internet. Este ciclo de desarrollo del conocimiento permite a los aprendices mantenerse actualizados en el campo en el cual han formado conexiones.
  4. Educar para el emprendimiento: La escuela no solo debe educar al educando en un saber aprender y saber hacer como tal, falta una tercera dimensión que actualmente no se tiene en cuenta: “Pensar con actitud de emprendimiento”.
  5. Educar con el uso de la tecnología: La importancia del uso de la tecnología de la información y comunicación en educación no es solo por los beneficios que trae el uso de la tecnología sino, que también: Personaliza el aprendizaje al mismo tiempo que lo socializa y lo hace colaborativo, facilita un aprendizaje continuo, la educación se traslada a un entorno ubicuo y permite un aprendizaje conectivista.
  6. Aprendizaje basado en Competencias: Es decir, un saber en ejecución o capacidad de usar el pensamiento para hacer frente a diversas situaciones de la vida cotidiana. En este sentido, las competencias ponen en acción el conocimiento del individuo, las maneras de realizar una determinada tarea y las actitudes frente a ésta.

 Mafalda

[1] Educar nuestra curiosidad
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Inclusión de la educación física en la escuela.


La educación física en la escuela incorporada como una materia no es inclusión. Si bien la educación física es una disciplina fundamental para la formación integral del ser humano porque permite a los educandos desarrollar destrezas motoras, cognitivas, afectivas y éticas esenciales para su vida diaria, como proceso para su proyecto de vida y aplicables en un futuro en su vida social, ya que con esta actividad fomenta valores humanos y sociales. Pero para que sea realmente inclusiva, deben tenerse otros aspectos que abarque trasversalmente toda la educación del educando integrando:

  • Juegos en el patio de la escuela, reuniones informales dentro y fuera del colegio, salidas a terreno, excursiones, entre otras.
  • También, educar para la salud: vida sana, higiene y alimentación.
  1. Aporte de la educación física en el aprendizaje. [1]

Actualmente la educación física se ha constituido como disciplina fundamental para la educación y formación integral del ser humano, especialmente si es trabajada en edades tempranas, porque permite a los educandos desarrollar destrezas motoras, cognitivas y afectivas, esenciales para su vida diaria y como proceso para su proyecto de vida.

A través de la educación física, los estudiantes expresan su espontaneidad, fomentan su creatividad y sobretodo permite que se conozcan, se respeten y se valoren a sí mismos y a los demás. Por ello, es indispensable la variedad y vivencia de las diferentes actividades en el juego, lúdica, recreación y deporte para implementarlas continuamente, sea en clase o mediante proyectos lúdico-pedagógicos.

A través de la clase de educación física los estudiantes aprenden, ejecutan y crean nuevas formas de movimiento con la ayuda de diferentes formas lúdicas, recreativas y deportivas. En estas clases los estudiantes pueden desenvolverse, ser creativos y mostrar su espontaneidad como seres que quieren descubrir muchas alternativas que pueden ser aplicables en un futuro en su vida social.

Para que exista una educación integral, en la que ningún aspecto del ser humano quede al azar, debemos considerar el cuerpo y la mente como una unidad, por lo que la educación física no debe ubicarse dentro de la programación del centro como la materia de menor importancia, sino a la par, porque una contribuirá con la otra al desarrollo de logros cada vez más complejos.

Además, esta ha adquirido una importancia mayor con respecto a nuestra vida cotidiana, cada vez más sedentaria, lo que ha supuesto que salten las voces de alarma debido al alto índice de obesidad infantil. Es por esto que una alimentación sana y un tiempo adecuado de actividad física correcta, complementa de la mejor forma posible el desarrollo integral de las personas, tanto de la perspectiva mental como corporal.

  1. El valor del deporte en la educación integral del educando.[2]

El ser humano es una entidad global formada por tres dimensiones, biológica, psicológica y social, que dan lugar a manifestaciones biosociales, psicobiológicas y psicosociales del desarrollo. Como soporte y puente entre la persona y el ambiente en el que ésta se desenvuelve, y también como conexión entre muchas de las operaciones humanas entre sí, se encuentra la motricidad (actividad física, deporte), la cual repercute en tres grandes áreas: biomotriz, psicomotriz y sociomotriz. Por tanto, la práctica deportiva puede hacerse partícipe de la formación integral del ser humano, puesto que guarda relación con todos estos elementos, no limitándose únicamente a las repercusiones físicas, sino teniendo también una gran capacidad de influencia sobre las funciones psicológicas (emocionales) y sociales (relacionales).

Decir que el deporte contiene en sí mismo un importante cúmulo de valores, tanto sociales como personales, y que revierten en beneficio de sus practicantes, que a través de la participación en juegos y deportes surgen cualidades tan admirables como lealtad, cooperación, valor, resolución, fuerza de voluntad, dominio de sí mismo, resistencia, perseverancia o determinación.

La práctica del deporte es importante para la formación integral de la persona, es decir, para todas y cada una de sus áreas del desarrollo, tanto para las físicas (forma física, salud y prevención de la enfermedad) como para las psicológicas (autoestima, personalidad, calidad de vida) y las sociales (relación con los demás, rendimiento en el empleo, evitación de la soledad), además de poder influir sobre el desarrollo moral y la promoción de diversos valores sociales y personales.

Actualmente, al deporte se le reconoce su capacidad como elemento integrador de colectivos inmigrantes (Heinemann, 2002; Medina, 2002), medio para enseñar responsabilidad a jóvenes en riesgo (Hellison, 1995), herramienta para la prevención y tratamiento de las drogodependencias (Martínez, 1999), útil en la recuperación social de los barrios marginales (Balibrea, Santos y Lerma, 2002), favorecedor de la socialización de personas mayores, y activador de diversas funciones en las personas con discapacidad (Goldberg, 1995). El deporte es un fenómeno social cada vez más incorporado al ámbito de lo cotidiano en la sociedad contemporánea, que afecta en gran medida al concepto de calidad de vida, se incorpora dentro del gran espectro del ocio como elemento catalizador de la salud física y psicológica del individuo y, cada vez más, se utiliza como producto, objeto de intercambio social y eje económico en muchos casos.

  1. La recreación como parte de la educación física.[3]

Cuando pensamos en actividades recreativas, nos estamos refiriendo a: juegos en el patio de la escuela, reuniones informales dentro y fuera del colegio, salidas a terreno, excursiones, entre otras. Instancias, que entregan una serie de beneficios, destacando el hecho de que mejora la comunicación entre los estudiantes y con el docente; además el profesor tendrá la oportunidad de conocer a sus estudiantes en otras facetas; existirá la posibilidad de identificar algunos aspectos de los estudiantes que no es posible identificar dentro del aula, en el esquema tradicional de clases.

Asimismo, indirectamente, se puede mejorar la comunicación entre padres, hijos y profesor; resultando los asistentes a las actividades más felices. Iniciativas que por lo demás, es importante enfocarlas de manera positiva en la salud de los estudiantes, como por ejemplo cuando se promueve una vida saludable.

“La recreación debe entenderse como un proceso personal que tendrá que proyectar un impulso correcto de los componentes de diversión, del descanso y del desarrollo de la persona. La combinación de estos componentes debe permitir transformar nuevas experiencias, diversificarlas, tratando de servirse de éstas para buscar una correcta armonía en la relación de la persona en sus niveles de organización fisiológicos, biológicos, psíquicos y socioculturales (Lavega, 1997)”.

La recreación para nuestros educandos no puede ser entendida sólo como una pura diversión: “es una disposición positiva y favorable de cambio y regeneración y debe cumplir la condición de “volver a crear” o de “recrear” divirtiendo mediante una actitud activa y una implicación y participación en un grupo (Camerino, (2000). Por ello el concepto que tenemos de recreación puede ser bien transmitida a nuestros estudiantes mediante la actividad física recreativa y el deporte recreativo. Los objetivos educativos de esta “recreación motriz” que queremos transmitir se centran en la satisfacción de las siguientes necesidades y valores:

  • La manifestación a partir del movimiento necesario para la expresión de la naturaleza biológica y para asegurarle su supervivencia,
  • El reconocimiento y la autovaloración al sentirse estimado,
  • La autonomía en la toma de decisiones,
  • La aceptación del grupo con la participación y la solidaridad,
  • El impulso hacia la aventura y la vivencia de experiencias nuevas, expresión y reconocimiento de los demás.

Los educandos encuentran las posibilidades de expresión de sus necesidades en esta “recreación motriz” desde el momento en que les ayudamos a plantearse, mediante la práctica, todos estos principios:

  • Expresar sentimientos a partir del juego,
  • Encontrar posibilidades de actuar sobre las cosas que nos rodean,
  • Creación de soluciones a problemas planteados de forma independiente,
  • Ejercitación de su propia libertad en la práctica de la autogestión.

La vivencia de estas experiencias recreativas a partir de la “recreación motriz” nos da la conciencia de nuestras propias fuerzas y potencialidades, nos confiere seguridad en la acción y nos amplía el campo de nuestras posibilidades como seres vivos que deberíamos querer superarnos lúdicamente a nosotros mismos. Los programas y acciones de “recreación motriz” buscan generar en los participantes una actitud emocionalmente positiva y la sensación de que son partícipes de una práctica que no les agobia, que les interesa conocer por novedosa y que al realizarla les pedimos su esfuerzo e implicación a largo término. Así mismo con estas actividades no buscamos el puro disfrute ya que fomentamos procesos autoeducativos y de independencia personal.

 

  1. Educar para una vida sana es parte de una educación física.

Muchas cosas nos puede brindar la educación, pero quien puede negar que educar en este aspecto es educar para la vida. Cuando nos referimos a salud consideramos a la persona física, psicológica, social y espiritual. Muchas prácticas de vida, individual y social, atentan a nuestra salud. Por eso, educar para una vida sana es una perspectiva para una mejor calidad educativa y de vida.

Cuando hablamos de educar para una vida sana y desarrollo sostenible no es solo brindar información académica sobre el tema sino educar, es decir, crear actitudes, prácticas y concientización sobre estos temas que son para la vida, para una conciencia ciudadana, para un saber vivir juntos, entre otras. Estos contenidos nos guiara para toda la vida, nos forja un estilo de vida más humano, mucho más que otros contenidos que podamos aprender en la escuela.

a. Educar para una vida saludable.

La educación es un proceso orientado a perfeccionar al hombre, como dijimos, en todas sus dimensiones (física, psicológico, social y espiritual) y que además es necesario la intervención, tanto de los padres de familia, como de los docentes, para potenciar en los estudiantes, aquellos conocimientos, habilidades y actitudes, que les permita vivir y convivir con los demás con estilos de vida saludable, íntimamente ligado a la calidad de vida.

La educación es un factor determinante en la salud. Una persona educada debe conocer los fundamentos básicos de Educación para la Salud para estar en condiciones de proteger su propia salud, la de sus familiares y de colaborar en el fomento de la salud de su comunidad. Se entiende que quienes están más predispuestos a tener mala salud no son únicamente los más pobres, sino quienes tienen el menor nivel de educación.

La vida sana es un concepto integral que se relaciona, por ejemplo, con la cultura, el trabajo, la educación y el ambiente. Educar para una vida sana no es solo prever las enfermedades sino todo aquello que nos da un bienestar físico-psíquico y nos ayuda a ser felices: leer, encontrarnos con amigos, andar en bicicleta y jugar también nos hace estar más saludables.

b. Educación para la salud. [4]

El concepto de la educación para la salud, que actualmente abarca un concepto más amplio de promoción de la salud y un nuevo énfasis en la prevención, se concentra cada vez más en el aprendizaje y en el proceso de fortalecimiento de la autonomía.

Lo que se define como salud o enfermedad, como bienestar o malestar, depende no sólo de factores individuales y biológicos, sino del entorno social y cultural dentro del cual vivimos, trabajamos, y nos relacionamos.

c. Educar para una adecuada alimentación.

La educación nutricional como instrumentos esenciales para el logro de los cambios de hábitos alimenticios, así como de la importancia que tiene la implicación de la comunidad en todos los sectores que afectan al consumo de alimentos y a la implantación de estilos de vida saludables.

d. Educar en las prácticas higiénicas. [5]

Teniendo en cuenta lo que indica Dueñas (2001) la higiene es el conjunto de conocimientos y técnicas que deben aplicar las personas para el control de los factores que ejercen o pueden ejercer efectos nocivos sobre su salud. Según este autor, la higiene personal es el concepto básico del aseo, limpieza y cuidado de nuestro cuerpo.

Mafalda

 

Sin título

[1] Texto de Pedagogía 21 en http://www.corpeducar.org.ec/index.php/guayas-r1/revista-pedagogia-21/83-aporte-de-la-educacion-fisica-en-el-aprendizaje
[2] Texto extraído de El valor del deporte en la educación integral del ser humano
[3] Texto extraído de La recreación fuera y dentro de la escuela.
[4] Educación para la salud, UNESCO, http://www.unesco.org/education/uie/confintea/pdf/6b_span.pdf
[5] Programa Educativo para promover la higiene personal en estudiantes del primer grado de educación secundaria en las instituciones educativas estatales de la provincia de Chiclayo. http://riuma.uma.es/xmlui/bitstream/handle/10630/7454/TDR_SANCHEZ_OLIVA.pdf?sequence=1
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Educación inclusiva para una evaluación inclusiva.


Uno de los grandes dilemas de la educación inclusiva es cómo conciliar una enseñanza atenta a la diversidad y a los procesos individuales de aprendizaje con una evaluación justa para todos respetando las capacidades de cada uno.

Una evaluación continua, flexible y dinámica, que acompañe todo el proceso de enseñanza aprendizaje y tenga como propósito fundamental proporcionar información para la toma de decisiones. Es decir, que permita conocer el punto de partida de los estudiantes con relación con los aprendizajes esperados, retroalimentar y ajustar el proceso de enseñanza acorde a las características y necesidades de los estudiantes, y comprobar si se han logrado o no, y en qué medida, los aprendizajes.

Para una evaluación inclusiva es necesario adoptar métodos de enseñanza inclusivos en donde cada estudiante pueda aportar su capacidad, talento, su tipo de inteligencia a tal fin, entre otros.[1]

Es claro, que si mis clases son de tipo conductista y expositiva el tipo de evaluación que le corresponde es la de tipo cuestionario donde el estudiante debe responder acorde a lo que he expuesto en clase.

Ejemplos de educación inclusiva para una evaluación inclusiva.

I. Cooperative Learning – Aprendizaje cooperativo como un tipo de enseñanza inclusiva.

Ponemos como ejemplo la experiencia de un espacio curricular correspondiente a Educación tecnológica en torno al módulo que corresponde de Proyecto Tecnológico para 1º año y Análisis de productos correspondiente a 2º año de Secundaria.

  1. Se forman grupos de no más de 2 (a lo sumo 3) educandos que trabajarán cooperativamente en la elaboración de un producto para realizar el Proyecto tecnológico o el Análisis del mismo. El producto no se impone sino que cada grupo elige aquel que le sea más significativo dentro de una lista determinada a tal fin o sugerido por los educandos con la aceptación del docente. Ver Trabajos integradores 1º año y trabajos integradores 2º año.
  2. El desarrollo de los módulos (Proyecto Tecnológico y Análisis de productos) tiene en cuenta la explicación de los contenidos acompañados de trabajos prácticos con su compañero en la realización de redes conceptuales (Novak) sobre el mismo contenido como técnica de enseñanza constructivista. Las explicaciones si bien son dadas por el docente, además, propone el espíritu crítico de los educandos usando como metodología el “diálogo socrático. Este método permite que los educandos definan, describan, justifiquen y ejemplifiquen determinados conceptos desarrollados.
  3. Por esto, se da importancia a la participación del educando, su opinión sobre los temas desarrollados y a sus conocimientos y experiencias previas (cuando los educandos eligen un producto es porque, de alguna manera, poseen algún conocimiento previo, en la mayoría de los casos), como aprendizaje significativo (Teoría del aprendizaje verbal significativo de Ausubel y sus aportaciones sobre: – aprendizaje significativo. – conocimientos previos).
  4. Se desarrolla un trabajo práctico con carácter integrador (Informe) de los contenidos conceptuales a una situación problemática sobre un emprendimiento virtual a través de un trabajo en equipo (Socio) cooperativo (Teoría del origen sociocultural de los procesos psicológicos superiores de Vygotski), presentando un Informe a través de un documento con Procesador de texto y una presentación que deberán ser remitidos por correo electrónico a la casilla del profesor, como un manera de usar los medios tecnológicos de comunicación aplicados a la educación (TIC’s). Estos trabajos integradores corresponde uno por trimestre y están ligados entre sí, de tal manera, que al llegar a fin de año se convierte en un proyecto globalizador a partir de trabajos integradores. Por ejemplo, en 1º año: Elección de un producto y proyecto tecnológico, luego, emprendimiento de ese proyecto y por último, la comunicación y publicidad del mismo.
  5. De esta manera, no solo se pretender saber saber, saber conocer, sino saber hacer con emprendimiento.
  6. El proceso de fabricación, herramientas e insumos para la realización del producto no son dadas por el docente sino que son adquiridas por el grupo (Socios) a través de:
    • Información obtenida a través de la web: TIC’s, aprendizaje ubicuo y Flipped Classroom
    • Suministrada por padres, allegados y conocedores del oficio sobre ese producto, entre otros. “El docente no es el único que enseña”.

Evaluación.

  1. No se toma ningún examen de tipo tradicional sino que se considera la asimilación de los conceptos básicos a través del “diálogo socrático” (que son evaluados) y su aplicación a situaciones problemáticas a través de un “Trabajo integrador” que abarca tres aspectos.
    • Realización del producto. Aprendizaje ubicuo, TAC’s y Flipped Classroom
    • Realización de un informe en un procesador de texto: TIC`s, en donde la teoría se vuelca a la práctica a través de una situación concreta que es el producto seleccionado.
    • Exposición oral del Informe y realización del producto (con el mismo realizado) a los compañeros del curso. “Entre ellos se enseñan”.
  2. Es decir, el grupo que hace perfumes, jabones, velas, etc. enseña a los demás sobre el producto elegido a sus compañeros que han realizado otro distinto. En los casos que allá dos grupos que, por ejemplo, han elegido perfumes se da la reflexión sobre la comparación en la realización y sobre el producto final de los mismos.
  3. Durante el trimestre, se destina 2 meses para el desarrollo de los contenidos necesarios y realización de mapas conceptuales, bosquejo del informe (con su compañero-socio) a medida que se desarrolla los contenidos con la orientación del docente. El último mes, exposición de los productos, informe impreso y exposición oral al curso. Por tanto, tenemos cuatro evaluaciones: mapas conceptuales, productos realizados, informe y exposición oral, entre otras.
  4. Por tanto, este tipo de evaluación lo considero inclusivo ya que:
  • Se trabaja cooperativamente: el aprendizaje cooperativo intenta desarrollar habilidades socio-afectivas, los educandos deben ayudarse entre ellos, y así lograrán los objetivos, si uno avanza todos avanzan. El aprendizaje cooperativo tiene como fin la construcción de nuevas ideas con la contribución de pares, lo cual favorece especialmente a los estudiantes que tienen más dificultades y enriquece a aquellos más aventajados.

Ver:
Diferencias entre el aprendizaje cooperativo y colaborativo.
Técnicas de Aprendizaje Cooperativo.
Características del Aprendizaje Cooperativo.
9 Ideas clave. El aprendizaje cooperativo.

  • Aprendizaje Basado en Proyectos es un modelo de aprendizaje en el que los educandos planean, implementan y evalúan proyectos que tienen aplicación en el mundo real más allá del aula (Blank, 1997; Dickinson, et al, 1998; Harwell, 1997). Este modelo tiene sus raíces en el constructivismo, a partir de los trabajos de Lev Vygotsky, Jerome Bruner, Jean Piaget y John Dewey. Ver: 10 ventajas del aprendizaje basado en proyectos.
  • Constructivista: enfoca al aprendizaje como el resultado de construcciones mentales, es decir, que los seres humanos, aprenden construyendo nuevas ideas o conceptos, en base a conocimientos actuales y previos (Karlin & Vianni, 2001).

Ver:
Aplicación del Constructivismo Social. ¿Cómo aplicarlo en el aula?
Aplicación del Constructivismo Social en el Aula. Constructivismo Dialéctico o Social.
Aplicación del Constructivismo Social en el Aula. Teorías del Aprendizaje.
Teorías de enseñanza y aprendizaje. Conductismo y constructivismo.

  • Aplicación del método FlippedClassroom es un modelo pedagógico que transfiere el trabajo de determinados procesos de aprendizaje fuera del aula y utiliza el tiempo de clase, junto con la experiencia del docente, para facilitar y potenciar otros procesos de adquisición y práctica de conocimientos dentro del aula. Ver: Las 12 tendencias actuales en educación y en tecnología educativa.
  • Los diálogos Socráticos son una actividad intelectual conjunta entre profesores y estudiantes que se basa en el análisis profundo de ideas y valores a partir de la lectura acuciosa de un texto, que no precisa ser necesariamente escrito sino de carácter visual, auditivo, audiovisual o plástico. A través de ellos se fomentan tanto las habilidades intelectuales como las sociales y en el contexto de cualquier disciplina de aprendizaje. Dadas sus características, la práctica Socrática puede ejercer una poderosa influencia en todo el quehacer educativo, modificando conductas disruptivas, procurando una educación de calidad para todos y generando instancias de participación y contribución al conocimiento cada vez más enriquecedoras.

Ver:
Integrando los Diálogos Socráticos en nuestras cátedras. Cuatro modelos pedagógicos.
Diálogo Socrático. De la transmisión de contenidos al pensamiento como estilo de vida.
Implementación del Aula Socrática.

Trabajos realizados en 2016.

Los trabajos realizados por los educandos se encuentran en un blog del docente para que:

  • Los educandos lo vean y se los muestren a sus padres y familiares, entre otros.
  • Sirve como galería de trabajos realizados para futuros cursos.
  1. Proyecto Tecnológico 2016 – 1º año.
  • 1º año “A”:

  • 1º año “B”:

  • 1º año “C”:

  1. Análisis de Productos 2016 – 2º año.
  • 2º año “A”:

  • 2º año “B”:

II. Modular Classrooms – Clases modulares como técnica de aprendizaje inclusiva.

Con este término hago referencia a modularizar el espacio curricular con el objetivo de lograr un aprendizaje construtivista, conectivista –que el estudiante sea el mismo un actor activo del aprendizaje-, colaborativo, significativo e inclusivo, entre otros. La iniciativa, la investigación, el trabajo cooperativo, el compromiso y la motivación son las bases de este método.

Cuando me refiero a modularizar el espacio curricular abarca tres puntos de vista:

  • Dividir los contenidos conceptuales de un programa para
  • Asignarlos a grupos de trabajo y
  • Realizar un proceso de actividades a través de una serie de pasos guiados por el docente: proyecto.

Con respecto a la división de contenidos lo podemos hacer con todos los temas si el espacio curricular lo permite o con los que consideremos adecuados de nuestra planificación o establecemos un listado de contenidos anexos que consideremos pertinentes para este propósito. La idea es que cada grupo elija un tema para investigar según su interés y motivación.

Establecemos grupos de trabajo, no más de tres estudiantes. ¿Cuál es el criterio para formar los grupos? Si queremos trabajar la inclusión de los educandos optaremos por la diversidad; si lo hacemos según el tema, si se presta para ello, según su identidad.

Si elegimos agrupar lo educandos por la diversidad tenemos como objetivo que estos puedan realizar un trabajo de investigación o un proyecto aprendiendo a asumir valores como: comprensión, generosidad, respeto, solidaridad, tolerancia, entre otras. Si los temas poseen contenidos culturales, educación ciudadana, geográficos, históricos, literatura, educación artística podemos agruparlos según su identidad con estos contenidos ya que, luego, al trasmitirlos facilita la comprensión, el respeto y tolerancia de los demás compañeros. Temas adecuados para este fin pueden ser sobre: geografía o historia de América, Asía o África con aquellos estudiantes inmigrantes de dichos continentes. Lo mismo con educación artística: danza, música, plástica, teatro, etc.

Con respecto a las actividades a desarrollar de cada grupo, con la orientación y guía del docente, podemos establecer la siguiente secuencia:

Etapa de investigación y planificación del tema:

  • Acordar con el docente los contenidos a investigar.
  • Realización de una presentación y buscar vídeos sobre el tema asignado.
  • Realizar un vídeo periodístico (relevamiento de lo que opina o sabe la gente sobre ese tema: un especialista, un docente, entre otros). Si el tema a desarrollar lo permite.
  • División de los contenidos a exponer por el grupo.

Etapa de comunicación de los contenidos al curso:

  • Exposición oral, presentación y vídeo al curso.
  • Actividades creadas por el grupo para el curso: crucigrama, preguntas, etc.
  • Diálogo entre todo el curso y conclusiones sobre el tema desarrollado.
  • Apertura, aclaraciones y conclusión por parte del profesor.

Evaluación:

  • Del grupo: exposición oral de cada grupo, video periodístico, presentación realizada con software, vídeo de contenido (YouTube) y actividades para el curso.
  • Del curso: escucha, interés, preguntas, apuntes tomados, participación en el diálogo, etc.
  • Por tanto, la evaluación es diversa. En cuanto a cada grupo se evalúa: exposición oral, video periodístico, presentación ejemplo en PowerPoint, vídeo de contenido y actividades para el curso. Cada integrante del grupo se adecua a las diversas actividades según sus capacidades (Inteligencias múltiples)

¿Cómo se vuelca esto al resto del curso?

  1. Cada grupo expone el tema al resto del curso junto con la presentación realizada. Es importante aclarar la importancia de aprender a exponer un tema oralmente a otros y coordinar con el grupo lo que expone cada uno. Por otra parte, el resto debe saber escuchar y tomar apuntes. Y si los apuntes son de tipo mapa mental, ¡mejor aún!
  2. Se expone el video buscado y el producido por el grupo. Es importante que se desarrolle una posterior conclusión de tipo valorativa por parte del grupo que desarrolla el tema como fruto de lo aprendido y un cierre por parte del docente.
  3. Pero, lo importante de esto es el trabajo posterior de “diálogo” de tipo socrático.
  • Las reflexiones que hacemos y como las fundamentamos,
  • porqué afirmo lo que afirmo,
  • sin recibir ningún tipo de crítica sobre lo que se dice ¡es un diálogo! No un debate o discusión.
  1. El estudiante enseña al estudiante y el estudiante aprende del estudiante. No solo se enseña contenidos sino oratoria, coordinación en equipo y trabajo colaborativo, uso de herramientas tics, investigación teórica a través de la web, bibliografía e investigación de campo que ayuda a una formación permanente. Y lo importante es que les das a los estudiantes la oportunidad de elegir.
  2. Por otro lado, el diálogo que se habré sobre el tema dado, dando una distribución adecuada al aula: circular, lleva a que los estudiantes sepan pensar, a expresarlo y dar razón de lo que afirma, considerando lo apuntado por cada uno cuando se realizó la exposición del tema.
  3. El docente siempre tiene la función de guía y orientador en la investigación de los grupos y es el que explica y complementa lo necesario sobre que los estudiantes exponen.

Con los dos métodos presentados, cada grupo se convierte en “experto” en un tema que le motiva y consolida talentos como el trabajo en equipo, emprendimiento, confianza, investigación, oralidad, además de los anteriormente mencionados.

Como ejemplo en un espacio llamado “Seminario de Cs. Sociales” un grupo eligió el tema de Homofobia y realizó el siguiente vídeo periodístico. Este tema fue expuesto a todo el estudiantado del colegio. También se expuso en otro colegio e inclusive a un espacio radial.

Y otro sobre física que te puede interesar.

Mafalda

[1] Una evaluación inclusiva para una educación inclusiva.

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La evaluación en un modelo de escuela inclusiva.


Los procesos de evaluación deben consistir en recoger información, analizarla, juzgar y tomar decisiones, y esto tanto por parte del profesorado (que tomará decisiones de regulación de los procesos de enseñanza) como del educando (que llevará a cabo procesos de autorregulación encaminados a mejorar los procesos de aprendizaje). En todo caso, la evaluación tiene que servir para tomar decisiones, su efecto tiene que ser constructivo.

La institución escolar es una institución privilegiada para ayudar a la inclusión social. Lo es porque por la escuela pasa toda la población infantil y adolescente. Se convierte, por lo tanto, en una instancia que tiene la oportunidad de trabajar con todos los niños y con los adolescentes, además, ofrece la oportunidad de convivir a individuos diversos.

La evaluación, junto con el resto de componentes curriculares, es un proceso destacado para no convertir estas diferencias, naturales en los seres humanos, en desigualdades. De todas formas, cabe constatar que en cualquier proceso educativo escolar la evaluación es un elemento clave que condiciona de manera muy significativa otros componentes del proceso de enseñanza-aprendizaje y que ayuda o dificulta la puesta en juego de aquellos elementos que favorecen la construcción de aprendizaje.

Una evaluación favorecedora de los procesos de inclusión tiene que partir de la certidumbre de que todo educando es capaz de aprender y que tiene potencialidades y que le prestemos toda la ayuda posible. Asimismo, la evaluación debe tener como referencia objetivos claros, que especifiquen resultados, pero prestando atención también a los procesos.

Plantear una evaluación favorecedora de la inclusión no puede ser una decisión de un profesor aislado, sino que es necesario que sea la consecuencia de un acuerdo compartido por la comunidad educativa -incluyendo al educando-; que sea el conjunto de la comunidad que asuma la responsabilidad.

Cualquier práctica de carácter inclusivo, cualquier esfuerzo por potenciar el aprendizaje y la participación de todos y cada uno de los estudiantes, que no vaya acompañado por un sistema de evaluación que respete y valore las diferencias individuales solo conseguirá profundizar la brecha de la desigualdad.

Es prioritario y de máximo interés establecer un modelo de evaluación coherente con los principios de inclusión: participación y aprendizaje de todos. Una evaluación continua, flexible y dinámica, que acompañe todo el proceso de enseñanza aprendizaje y tenga como propósito fundamental proporcionar información –al inicio, durante y al final del proceso–, para la toma de decisiones. Es decir, que permita conocer el punto de partida de los estudiantes con relación con los aprendizajes esperados, retroalimentar y ajustar el proceso de enseñanza acorde a las características y necesidades de los estudiantes, y comprobar si se han logrado o no, y en que medida, los aprendizajes.

Dar respuesta a la demanda emergente de nuestro sistema educativo actual supone avanzar en la gestión y organización de los centros docentes de manera que se haga efectiva una atención educativa que atienda a las necesidades de todos y cada uno de los estudiantes. La inclusión supone una filosofía de vida compartida por todos los miembros de una comunidad educativa que trabaja por y para el bien de todos sin exclusión por ningún motivo.

  1. La evaluación requiere de la participación de toda la comunidad, no sólo del educando.

El educando es evidentemente una parte central en los procesos de evaluación, pero lo que da sentido a la evaluación es la presencia y la participación del conjunto de la comunidad: sin la implicación de los diferentes agentes educativos en el proceso de información, análisis, reflexión y acción, no es posible llevar a cabo mejoras sustanciales.

Diseñar los procesos de evaluación supone responder a cuestiones como a quién se evaluará, qué se evaluará, quién evaluará, con quién se evaluará, cómo se evaluará, para qué se evaluará, cuándo se hará y a qué conducirán los resultados de la evaluación. Se trata de preguntas que requieren respuestas meditadas y que necesitan de un consenso y de la implicación de la institución escolar. Para ello es preciso crear espacios de participación en igualdad de condiciones, es decir, asegurar espacios donde sea posible dar voz a todos los implicados y, a su vez, respetar el valor de cada una de las aportaciones.

  1. De la evaluación única y homogénea a la evaluación diversificada y flexible.

La evaluación tiene que ser flexible y diversificada, así como continuada. Hay que evaluar desde la individualidad teniendo en cuenta el grupo. Es importante observar la evolución continuada del educando. Hay que proponer actividades en las cuales el educando refleje lo que ha aprendido y no olvidar la importancia de compartir los criterios de evaluación y de analizar conjuntamente el porqué de los resultados. Hay que preguntarse si realmente estamos evaluando lo que deseamos evaluar. Para atender a la diversidad hay que utilizar técnicas de evaluación distintas, por ejemplo:

  • Pruebas, controles, preguntas orales y escritas, de forma prevista e imprevista (para la evaluación del aprendizaje de contenidos).
  • Tareas, trabajos y proyectos, individuales y en grupo; ejercicios de clase, deberes, observaciones (para la evaluación continuada).
  • Observación de la actitud: la predisposición para aprender, la participación, cooperación, puntualidad (esta evaluación tiene en cuenta aspectos emocionales).

En cada una de las fases de la secuencia formativa (inicial, desarrollo, cierre) la evaluación proporciona información que ayuda al profesorado y educando a tomar decisiones para enfocar las tareas, para modificarlas o para hacer una valoración al final de un proceso. Esta evaluación no tiene por qué realizarse con un mismo tipo de actividades ni en el mismo momento.

  1. Características de la evaluación inclusiva realizada «antes» del inicio del proceso de enseñanza-aprendizaje (evaluación inicial).
  • Es importante presentar las actividades segmentadas de forma gradual: de lo más concreto a lo más abstracto, de las que suponen mayor ayuda pedagógica a aquellas que suponen menor ayuda pedagógica, y aumentar progresivamente la dificultad en la resolución de las tareas.
  • Potenciar la participación activa y la mejora de la autonomía personal y social del estudiante a través del autoconocimiento y la autorregulación del propio proceso de E-A, de sus necesidades educativas y de sus dificultades.
  • Ofrecer la posibilidad de practicar en muchas ocasiones y a partir de tareas diversas lo que después se le va a requerir. Presentar actividades en formatos variados que permitan diversidad en la evaluación.
  • Que el estudiante tenga claro los objetivos que debe lograr por lo que respecta a contenidos, capacidades y competencias que van a ser evaluados.
  • Alternar actividades individuales y grupales para promover el trabajo cooperativo y facilitar la atención a la diversidad entre los iguales. Que el profesor tome el rol de orientador y guía a lo largo del proceso.
  • Que estudiantes y profesorado en general sean conscientes de que los criterios de evaluación deben ser ajustables a las necesidades educativas presentadas por los estudiantes. Del mismo modo, los criterios de evaluación deben ser informados y compartidos por todos los participantes en el mismo proceso de E-A (estudiantes y profesorado).
  1. Características de la evaluación inclusiva realizada «durante» el proceso de enseñanza-aprendizaje (evaluación formativa).

Las actividades de evaluación deben caracterizarse por ser abiertas y flexibles.

  • Que fomenten la participación activa y la autonomía personal de los estudiantes, y que alternen tareas individuales y grupales.
  • Que fomenten la toma de conciencia del propio proceso de E-A.
  • Que planteen diferentes niveles en la participación y en la resolución de las tareas (esto es garantizar el éxito y la equidad para todos los estudiantes).
  • Que supongan utilizar diferentes materiales, soportes y recursos para la resolución de las tareas de aprendizaje y de evaluación.
  • Que se presenten usando lenguajes diversos (gráfico, simbólico, oral, gestual, manipulativo, pictogramas, etc.).
  • Que el tiempo de resolución de la tarea sea flexible para cada estudiante, dando la opción, si cabe, de realizar la tarea de forma fraccionada. Que se den indicadores para evaluar tanto el proceso docente, y ajustar así la práctica educativa, como indicadores de la evolución del aprendizaje del estudiante. Ser accesible para todos los estudiantes y continua. Una evaluación “puntual” no parece suficiente para tomar decisiones sobre los estudiantes, los profesores, los centros o la política de financiación y recursos.
  • Todos los procedimientos de la evaluación deben de estar ligados al currículo escolar e informar sobre el aprendizaje, favoreciendo el empleo de diversos procedimientos.
  • Promover el aprendizaje de todos los estudiantes considerando la evaluación como instrumento eficaz para el seguimiento de los progresos y para la planificación.
  • La identificación y el desarrollo de las potencialidades y habilidades, requiere una formación adecuada que debe ser contemplada en los programas de formación inicial y continua para profesores y especialistas.
  • Evitar que el propósito “formativo” de la evaluación se distorsione o se pierda, con el uso exclusivo de métodos de evaluación cuantitativa.
  • Comunicar a los estudiantes y familias, los objetivos de los procedimientos de evaluación, como proceso positivo que destaca los progresos individuales.
  • Evitar los procedimientos de evaluación demasiado burocráticos reforzando la autonomía escolar. La organización de un apoyo eficaz es sumamente importante, con estructuras que permitan la colaboración y el trabajo en equipo entre distintos profesionales y servicios educativos.
  • Colaboración entre los profesores, planificando y compartiendo experiencias de la práctica inclusiva.
  • Implicación del estudiante, de los padres y compañeros en actividades de evaluación continua, planificadas y apoyadas desde la escuela por el equipo docente y el profesor tutor.
  • Evaluación especializada en la identificación inicial de las necesidades educativas en el contexto del aula.
  1. Características de la evaluación inclusiva realizada «después» del proceso de enseñanza-aprendizaje (evaluación sumativa).
  • Evaluar tanto el proceso como los resultados obtenidos por los estudiantes. Puede realizarse individual o grupalmente. La devolución de la corrección debe ser interactiva entre el profesor y el estudiante.
  • Supone siempre una recogida de información con la finalidad de mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje (planificar, actuar, mejorar).
  • Los criterios de redacción de los informes entregados a las familias deben mantener una estrecha relación con los criterios de evaluación y las competencias propuestas para cada estudiante. También se debe mantener una coherencia entre evaluación y acreditación en función del progreso y el aprendizaje realizado por cada estudiante.
  • Ofrecer, siempre que sea posible, el mismo modelo de informe para estudiantes con NEE que para el resto. Se especificará de forma complementaria la información sobre el trabajo y los logros que el estudiante ha ido realizando en función de sus capacidades y de los objetivos establecidos en su Plan Individual. Para los estudiantes con NEE más significativas se puede realizar una evaluación por ámbitos en lugar de por áreas y adaptar el informe a sus características y necesidades.

En definitiva, se trata de reforzar una evaluación formativa y formadora frente a la sumativa, utilizando una amplia variedad de estrategias y modelos en base a la colaboración y apoyo no sólo entre docentes, sino también con la participación de especialistas, familias y estudiantes.

Mafalda

Bibliografía:

  • Neus Agut, La evaluación en un modelo de escuela inclusiva.
  • Javier Murillo y Cynthia Duk, Una evaluación inclusiva para una educación inclusiva.
  • Núria Giné, Begoña Piqué. (2007), Evaluación para la inclusión. Siete propuestas en forma de tesis

 

#ICE_InclusiónEducativa #ICE_CalidadEducativa #ICE_Elaboraciones

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Inclusión de los procesos psicológicos y la educación: Mindfulness.


El primer tipo de inclusión es de la misma persona, mirada desde una perspectiva global e integral. La educación actual no tiene en cuenta al joven total: mental, volitiva y afectiva; psíquica, corporal y espiritualmente hablando en una unidad inclusiva.

Considerar una perspectiva integral del joven nos sirve para llegar a comprender como debe ser el proceso de enseñanza y aprendizaje de nuestras escuelas. Si no partimos de una adecuada visión antropológica no acertaremos en el modo integral de pensar la enseñanza inclusiva y, por tanto, de organizarla, de conducirla, de gestionarla, de planificar adecuadamente las estrategias de conducción.

La persona (y por lo tanto el niño y el adolescente) es un ser psicofísico espiritual conformando un solo ser-en-sí. ¿Para qué nos sirve esto? Esto sirve para tomar conciencia que la educación tradicional, que en algún aspecto está en boga, apunta a lo cognoscitivo y no la persona total. Se enseña a mentes o, por lo menos, hace hincapié en esto.

  1. Inclusión de los procesos psicológicos en la educación.

La práctica de Mindfulness es una propuesta para integrar en las escuelas ya que es beneficiosa para incluir lo psicológico en la educación.

  • ¿En qué consiste Mindfulness? [1]

Mindfulness o atención plena es el proceso psicológico por el cual prestamos atención a las experiencias internas y externas que se producen en el momento presente, y es una capacidad que puede ser desarrollada a través de la práctica de la meditación u de otro tipo de formación específica, es decir, es una forma de prestar atención a lo que está sucediendo en nuestras vidas en el momento presente. Con la práctica puede ayudarnos a tomar nota de saber esperar o decir STOP, principalmente a las reacciones habituales negativas consecuencia de la tensión diaria.

La práctica del Mindfulness puede sintetizarse en:

  • Reposar la atención (la mente) en un ancla.
  • Reconocer cuándo y dónde vaga.
  • Retornar la atención suavemente al ancla.
  • Repetir.

La capacidad de recuperar voluntariamente una atención vagabunda, una y otra vez, constituye la raíz misma del juicio, el carácter y la voluntad. Nadie es dueño de sí mismo si no hay dueño. Una educación que mejorase esta capacidad, sería una educación para la excelencia. William James. The Principles of Psychology.

  • Importancia de Mindfulness.

La Atención Plena nos ayuda a reconectarnos con nosotros mismos para aliviar el estrés, la ansiedad, la depresión y a sentirnos más en sintonía con nuestras emociones y, en general, ser más conscientes de nosotros mismos, tanto mental como físicamente.

La forma más común en que se practica esta técnica es a través de la meditación consciente. Esto implica generalmente que ayuda a centrarse en imágenes, sonidos y sensaciones físicas para intentar reducir la “charla cerebral”. La práctica de la técnica con regularidad puede ayudar a la gente dar un paso atrás, reconocer su “charla mental” y ver las cosas con una mayor precisión y sin juicio.

Otras formas de práctica de la atención pueden implicar el movimiento físico. Los ejercicios como el yoga[2] y el Tai Chi[3] tienen mucho que ver con movimientos meditativos, que pueden ayudar a mejorar la auto-conciencia física y calmar la mente.

  • Beneficios del Mindfulness.

El Mindfulness desarrolla la Inteligencia Emocional, promueve la felicidad, aumenta la curiosidad y el compromiso, reduce la ansiedad, mitiga las emociones difíciles y los traumas, y nos ayuda a estar centrados, aprender y tomar mejores decisiones.

Además, ejercitando el cerebro con Mindfulness y prácticas afines, también podemos cambiar la forma y el tamaño de nuestro cerebro, aumentar la concentración, la flexibilidad y la inteligencia y construir nuevas vías y redes neurales. Además, beneficia trastornos psicológicos como el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), el abuso de drogas y otras conductas problemáticas como la dificultad en el control de impulsos, la esquizofrenia, la depresión y en general los trastornos del estado de ánimo.

El objetivo de la Atención Plena es ayudar a las personas a hacer lo siguiente:

  • Reconocer, ralentizar o incluso detener las reacciones negativas habituales.
  • Ver las situaciones con mayor claridad.
  • Responder con mayor eficacia a las situaciones.
  • Mejorar la creatividad.
  • Sentirse más equilibrados en el trabajo y en casa.
  1. Mindfulness y la educación.
  • 10 Claves para Educar a los Niños en la Autoconfianza.

Hay acciones que podemos poner en práctica que contribuyen a lograrlo, para ello, te brindamos “Las 10 Claves para Educar a los Niños en la Autoconfianza”. Ver: 10 Claves para Educar a los Niñ@s en la Autoconfianza

  • Mindfulness: Aprender a aprender.

Una de las varias facetas de mindfulness es que nos despierta al entusiasmo, el interés genuino, la curiosidad de conocer, incluso diría intimar con nuestra experiencia, hacernos amigos de ella, sea esta agradable, desagradable o neutra. Mindfulness genera una predisposición mental, emocional y corporal para abrirnos al aprendizaje. Parar, poder ver donde estamos, que está pasando para luego reorientar intención hacia donde queremos dirigirnos, y que necesitamos aprender para hacerlo. Ver: Mindfulness: Aprender a aprender

  • Un programa de Mindfulness en la escuela mejora el comportamiento y el estrés en niños de primaria.

Un programa de programa de entrenamiento de Mindfulness en la escuela ayuda a los niños de primaria a prevenir el estrés, fomentar el bienestar y mejorar el comportamiento según la opinión tanto de los niños y niñas como de sus padres. Ver: Un programa de mindfulness en la escuela mejora el comportamiento y el estrés en niños de primaria

  • Ejercicios de Mindfulness mejoran las notas de matemáticas en niños.

Niños de 4to y 5to grados que hicieron ejercicios de Mindfulness tuvieron notas de matemáticas 15% mejores que sus compañeros. Ver: Ejercicios de mindfulness mejoran las notas de matemáticas en niños

  • Las emociones negativas interfieren en el aprendizaje de los niños.

Las emociones nos atraviesan desde los primeros años de vida y nos definen como personas. La ciencia está corroborando ahora que la gestión de las emociones básicas y universales debería preceder a la enseñanza de valores y por supuestos de contenidos académicos. Ver: Las emociones negativas interfieren en el aprendizaje de los niños

  • ¿Cómo Mindfulness puede ayudar a los niños/adolescente en la escuela?

Una reciente investigación ha encontrado que Mindfulness puede jugar un papel en ayudar a combatir el estrés y la depresión en los niños en edad escolar. Publicado por la revista British Journal of Psychiatry, el estudio reveló que esta forma de entrenamiento mental, que tiene como objetivo cambiar la forma en que una persona se siente, piensa y actúa mediante el desarrollo de la atención sostenida, también puede conducir a un mejor bienestar de este grupo.

Para llevar a cabo la investigación, 522 alumnos de entre 12 y 16 fueron reclutados de 12 centros de enseñanza secundaria, con 256 de ellos enseña una introducción de nueve semanas de programa de atención plena. Ver: ¿Cómo mindfulness puede ayudar a los niños/adolescente en la escuela?

  1. Cómo empezar a practicar Mindfulness.

Lo primero que debes hacer es simplemente tomar nota; tomar nota de tus pensamientos, sentimientos, sensaciones físicas y el mundo a tu alrededor. Puede ser útil poner esto en práctica cuando estás comiendo, o incluso justo antes de irte a la cama. Sólo es necesario que pierdas 10 minutos al día para notar este tipo de cosas.

También debes tratar de ver las cosas desde una perspectiva diferente, así como probar cosas nuevas. Esto podría ser algo tan simple como sentarte en un lugar nuevo durante las reuniones o tomar un café distinto durante el almuerzo. Una vez más, se trata de que observes como algunas pequeñas acciones que pueden llegar a tener un gran impacto en tu vida diaria.

A continuación, debes tratar de observar sus propios pensamientos y darse cuenta de las ocupaciones de su mente. No trate de discutir con sus pensamientos, tampoco de detenerlos, en lugar de eso simplemente siéntese a verlos pasar, como si estuviera viendo flotar las hojas en un arroyo. Trate de observar cualquier sentimiento o emoción que sienta demasiado intensamente, (tales como la ansiedad o la tristeza) para ayudarle a desarrollar una mejor conciencia emocional.

  • 4 fantásticos ejercicios para empezar a practicar Mindfulness. Terapia Cognitiva basada en el Mindfulness.

Diseñada específicamente para ayudar a aquellas personas propensas a la depresión recurrente, esta terapia combina técnicas de pensamiento (como la meditación, estiramientos y ejercicios de respiración) con elementos de Terapia Cognitiva que ayudan a romper los patrones de pensamiento negativo.

Además de ayudar a las personas con depresión recurrente, esta terapia ha demostrado que ayuda con una variedad de problemas de salud mental, incluyendo:

  • Adicción
  • Desórdenes de ansiedad
  • Trastornos bipolares
  • Síndrome de fatiga crónica
  • Insomnio
  • Desorden obsesivo compulsivo

Ver: 5 ejercicios de Mindfulness para practicar la atención plena

Bibliografía:

Mafalda

[1] https://www.psicoactiva.com/blog/terapia-de-atencion-plena-o-mindfulness/
[2] 10 recursos para introducir el yoga y mindfulness en el aula
      Yoga en la sala de clases: Conoce sus beneficios para el aprendizaje
[3] Beneficios del Tai chi para la educación

#ICE_InclusiónIntrapersonal #ICE_Elaboraciones

Rev

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10 perspectivas para una mejor calidad educativa del S. XXI.


1. Educar para Empoderar.

El emponderamiento es un proceso por el cual las personas (estudiantes) fortalecen sus capacidades, confianza, visión y protagonismo personal y social para impulsar cambios positivos de las situaciones que viven.

1Nos referimos al empoderamiento como un incremento de la capacidad individual para ser más autónomo y a la misma vez con capacidad de participación, así como tener más espíritu emprendedor para crear sus propios proyectos y empujarse a uno mismo social y laboralmente.

Los estudiantes son cada vez más conscientes de sus capacidades y desarrollan habilidades como la confianza y la imaginación, el espíritu de emprendimiento y la creatividad.

En la actualidad, se plantea una nueva concepción del trabajo en la que la profesión se desempeña a partir de una pasión y no solo por la estabilidad.

Para esto en educación debemos:

  • fomentar el talento desde edades tempranas y
  • acompañar a los estudiantes para que descubran su vocación.

 

2. Educar para un aprendizaje continuo y la teoría del Conectivismo.

2.1. Aprendizaje continuo.

La premisa es que no basta enseñar solo contenidos para que el estudiante los memorice, tampoco basta enseñar contenidos significativos sino motivarlos para que el aprendizaje dure toda la vida y para la vida, sin tener siempre como andamiaje un educador humano.

Pero el aprender continuo no solo se trata de un aprendizaje cognitivo sobre lo que necesito como profesional, padre de familia, a nivel personal, entre otras. Sino que trata, también:

a. Aprender a ser: los estudiantes ha de aprender a ser desde lo social y lo individual. Como persona única percibir su interioridad como un “yo”, fuente de sus actividades y responsable de sus opciones libres.

Nos referimos a la interioridad en cuando somos capaces de pensar y obrar conscientemente y de decidir de forma libre: autoconciencia y autodeterminación.

El educando como persona se convierte en algo más que un individuo, cada persona es igual a sí mismo.

El hecho de la libertad, es otro elemento, además de la interioridad, que fundamenta esta realidad, nos convierte en dueño de nuestra propia existencia y de poder moldearla, configurándola y diferenciándose de los demás. “Yo soy yo y mis circunstancias”, escribía Ortega y Gasset en 1914.

b. Aprender a aprender: significa que los estudiantes se comprometan a construir su conocimiento a partir de sus aprendizajes y experiencias vitales anteriores con el fin reutilizar y aplicar el conocimiento y las habilidades en una variedad de contextos vitales. En la competencia de la persona son cruciales la motivación y la confianza.

La competencia de aprender a aprender, como todas las demás, por otra parte, implica desarrollar aspectos tanto cognitivos como emocionales. Desde luego, supone adquirir determinadas competencias metacognitivas, es decir, capacidades que permiten al estudiante conocer y regular sus propios procesos de aprendizaje. La autoestima, la capacidad de aceptar el rechazo que provoca el error, la tensión que implica mantener el esfuerzo son algunas de las dimensiones de aprender a aprender que con mayor claridad revelan su naturaleza emocional.

Hoy en día lo que una persona aprende en su vida escolar no le va a servir para su vida profesional, deberá actualizar sus conocimientos permanentemente y aprendiendo nuevas cosas. La institucionalidad escolar debe estar preparada para este reciclaje permanente. Es decir, sus contenidos, métodos y prácticas pedagógicas no pueden estar basados en la idea de dar información sino de enseñar a aprender.

c. Aprender a hacer: lo que implica adquirir una formación para poder desempeñar una serie de competencias personales, como trabajar en grupo, tomar decisiones, crear sinergias. El estudiante aprende a desarrollar habilidades y destrezas, observando, experimentando y descubriendo todos los objetos que encuentra a su alrededor. El estudiante aprende a hacer con sus más próximos, en la realidad cotidiana del hogar y de la escuela, cuando se le permite manipular, asociar y establecer relaciones entre diferentes elementos, estamos permitiendo que aprenda a hacer. La creatividad como capacidad creadora, que permite abrir hacia nuevas fronteras, se fomenta estimulando a los estudiantes a investigar, descubrir, explorar, experimentar, y en esta tarea pueden participar familia y escuela, por medio de estrategias innovadoras de trabajo común.

d. Aprender a convivir y trabajar en proyectos comunes: este es uno de los retos para este siglo, ya que la convivencia entre personas diferentes nos obliga a descubrir lo que tenemos en común y a comprender que todos somos interdependientes. Sin embargo, para descubrir al otro antes tenemos que descubrirnos a nosotros mismos. Para esto es necesario adquirir competencias, disciplina, método, y hábitos como el autoconocimiento, la empatía y la destreza social. Aprender a vivir en comunidad y favorecer una educación para la vida comunitaria, desde el ámbito familiar, es fundamental para los estudiantes aprenda a ejercitar la participación, la cooperación, el diálogo y la toma decisiones consensuadas y compartir los conocimientos y la vida, de forma que luego sea capaz de transferir estos aprendizajes a otros contextos sociales.

2.2. Conectivismo, un nuevo paradigma en la educación Actual.[1]

En los últimos veinte años, la tecnología ha reorganizado la forma en la que vivimos, nos comunicamos y aprendemos. Las necesidades de aprendizaje y las teorías que describen los principios y procesos de aprendizaje, deben reflejar los ambientes sociales subyacentes. El punto de inicio del conectismo es el individuo, el conocimiento personal se hace de una red, que alimenta de información a organizaciones e instituciones, que a su vez retroalimentan información en la misma red, que finalmente termina proveyendo nuevo aprendizaje al individuo.

El conectivimo define que el aprendizaje es un proceso que ocurre en el interior de ambientes difusos de elementos cambiantes que no están completamente bajo el control de las personas.

“En su corazón, el conectivismo es la tesis de que el conocimiento está distribuido a lo largo de una red de conexiones, y por lo tanto el aprendizaje consiste en la habilidad de construir y atravesar esas redes”. Stephen Downes.

El docente, que antes era prácticamente la única fuente de conocimiento para los educandos, ahora poco a poco ha de pasar a parecerse más a un guía, una figura de referencia que abra las puertas a los educandos a su propia autonomía y emancipación, la capacidad de crear conocimiento gracias a la doble vía asimilación – exposición que caracteriza el aprendizaje basado en el colectivo, tanto el del grupo de clase como el colectivo global que es Internet. Este ciclo de desarrollo del conocimiento permite a los aprendices mantenerse actualizados en el campo en el cual han formado conexiones.

Por tal razón el conectivismo tienen las siguientes apreciaciones:

  • Las herramientas aumentan la habilidad de interactuar con los demás, son extensiones de la humanidad, aumentando la habilidad para externalizar el pensamiento en formas que se pueden compartir con otros, como el trabajo socio-cultural de Vygotsky.
  • La naturaleza contextual /situacionado del aprendizaje.
  • El aprendizaje ubicuo.
  • La teoría del aprendizaje social, se puede partir del énfasis en la autoeficacia, Bruner, Vygotsky, y otros.
  • La visión epistemológica: toda la teoría del aprendizaje tiene sus raíces en la epistemología.

Entonces, en el conectivismo es la misma estructura de aprendizaje la que crea conexiones neuronales, se pueden encontrar en la forma de vincular ideas y en la forma en que se conectan con las personas y a las fuentes de información. El Conectivismo se enfoca en la inclusión de tecnología como parte de nuestra distribución de cognición y conocimiento, el conocimiento reside en las conexiones que formamos, ya sea con otras personas o con fuentes de información como bases de datos.

El conectivismo reconoce la importancia de las herramientas como un objeto de mediación en el sistema del desarrollo de actividades, pero luego se extiende sugiriendo que la tecnología desempeña un papel central en la distribución de la identidad, la cognición y, por ende, el conocimiento. Mientras que otras teorías prestan atención parcial al contexto, el conectivismo reconoce el carácter fluido del conocimiento y de las conexiones basadas en contexto. Como tal, se hace cada vez más vital las interacciones con los demás y el contexto en que surgen esas interacciones; el contexto aporta tanto a un espacio de conocimientos conexión/intercambio como lo hacen las partes implicadas en el intercambio.

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3. Educar para el emprendimiento.

Entendemos aprender a emprender como una competencia que capacite al educando para hacer frente a situaciones en un entorno laboral y a saber trabajar en equipo. Pero, también, aprender a hacer ante distintas experiencias sociales o de trabajo que se les presentará como oportunidades en su futuro laboral y profesional.3

No solo es vincular al educando a la cuestión de la forma profesional, es decir, de cómo enseñar al estudiante a poner en práctica sus conocimientos y, al mismo tiempo, como adaptar la enseñanza al futuro mercado del trabajo. Sino de cómo insertarse en el ámbito profesional y laboral con pensamiento y actitud emprendedora.

Los aprendizajes deben, así pues, evolucionar y ya no pueden considerarse mera transmisión de prácticas más o menos rutinarias, aunque estos conserven un valor formativo que no debemos desvalorizar sino que debe ir más allá, forjar un pensamiento para el emprendimiento, la actitud de emprendedor.

La escuela no solo debe educar al educando en un saber aprender y saber hacer como tal, falta una tercera dimensión que actualmente no se tiene en cuenta: “Pensar con actitud de emprendimiento”.

Hoy día, el emprendimiento se está convirtiendo en una herramienta para transformar la realidad en la que vivimos, como una herramienta para el cambio.

Todo tipo de emprendimiento es una forma de empoderarnos para que cada uno de nosotros pueda escribir su proyecto de vida y dar sentido a su vida (ver Educar para empoderar, Inclusión Existencial)

 4. Educar para una vida sana.

Un cuarto aspecto de una educación de calidad adaptada a nuestros tiempos es la educación para una vida sana: salud y cuidado del medio ambiente.4

Muchas cosas nos puede brindar la educación, pero quien puede negar que educar en este aspecto es educar para la vida. Cuando nos referimos a salud consideramos a la persona física, psicológica, social y espiritual. Por otro lado, el medio, en el cual vivimos socialmente, es nuestro hogar y hay que saber cuidarlo, no tenemos otro. Muchas prácticas de vida, individual y social, atentan a nuestra salud y a nuestro medio ambiente. Por eso, educar para una vida sana es una perspectiva para una mejor calidad educativa y de vida. La Unesco nos concientiza al respecto.

Cuando hablamos de educar para una vida sana y desarrollo sostenible no es solo brindar información académica sobre el tema sino educar, es decir, crear actitudes, prácticas y concientización sobre estos temas que son para la vida, para una conciencia ciudadana, para un saber vivir juntos, entre otras. Estos contenidos nos guiara para toda la vida, nos forja un estilo de vida más humano, mucho más que otros contenidos que podamos aprender en la escuela.

Educar para una vida sana abarco dos aspectos:

  • De la misma persona, la vida sana abarca la educación para la salud que incluye higiene y alimentación. Por otro lado, no dejamos de lado la actividad deportiva y todas aquellas actividades creativas y lúdicas que hacen a mi bienestar psicológico y crecimiento personal y social.
  • Del entorno: nos referimos a tener conciencia y un modo de vida sobre el cuidado del Medio ambiente: “la salud de nuestro hogar”

a. Educar para una vida saludable.

La educación es un proceso orientado a perfeccionar al hombre, como dijimos, en todas sus dimensiones (física, psicológico, social y espiritual) y que además es necesario la intervención, tanto de los padres de familia, como de los docentes, para potenciar en los estudiantes, aquellos conocimientos, habilidades y actitudes, que les permita vivir y convivir con los demás con estilos de vida saludable, íntimamente ligado a la calidad de vida.

La educación es un factor determinante en la salud. Una persona educada debe conocer los fundamentos básicos de Educación para la Salud para estar en condiciones de proteger su propia salud, la de sus familiares y de colaborar en el fomento de la salud de su comunidad. Se entiende que quienes están más predispuestos a tener mala salud no son únicamente los más pobres, sino quienes tienen el menor nivel de educación.

La vida sana es un concepto integral que se relaciona, por ejemplo, con la cultura, el trabajo, la educación y el ambiente. Educar para una vida sana no es solo prever las enfermedades sino todo aquello que nos da un bienestar físico-psíquico y nos ayuda a ser felices: leer, encontrarnos con amigos, andar en bicicleta y jugar también nos hace estar más saludables.

b. Educación para la salud.[2]

El concepto de la educación para la salud, que actualmente abarca un concepto más amplio de promoción de la salud y un nuevo énfasis en la prevención, se concentra cada vez más en el aprendizaje y en el proceso de fortalecimiento de la autonomía.

Lo que se define como salud o enfermedad, como bienestar o malestar, depende no sólo de factores individuales y biológicos, sino del entorno social y cultural dentro del cual vivimos, trabajamos, y nos relacionamos.

c. Educar para una adecuada alimentación.

La educación nutricional como instrumentos esenciales para el logro de los cambios de hábitos alimenticios, así como de la importancia que tiene la implicación de la comunidad en todos los sectores que afectan al consumo de alimentos y a la implantación de estilos de vida saludables.

d. Educar en las prácticas higiénicas.[3]

Teniendo en cuenta lo que indica Dueñas (2001) la higiene es el conjunto de conocimientos y técnicas que deben aplicar las personas para el control de los factores que ejercen o pueden ejercer efectos nocivos sobre su salud. Según este autor, la higiene personal es el concepto básico del aseo, limpieza y cuidado de nuestro cuerpo.salud

e. Educar para el cuidado del medio ambiente.[4]

Las múltiples amenazas asociadas a la degradación ambiental y el cambio climático han adquirido un carácter de urgencia sin precedentes. Al mejorar los conocimientos, inculcar valores, promover creencias y modificar actitudes, la educación tiene un poder considerable para cambiar los estilos de vida y las conductas que son perjudiciales para el medio ambiente. A medida que resulta más evidente en qué grado las actividades humanas son responsables de la degradación ambiental y el cambio climático aumenta la atención que se presta a la educación y a la necesidad de aprovechar las posibilidades que esta brinda.

5. Educar con el uso de la tecnología.

La importancia del uso de la tecnología de la información y comunicación en educación no es solo por los beneficios que trae el uso de la tecnología sino, que también:

  • Personaliza el aprendizaje al mismo tiempo que lo socializa y lo hace colaborativo.
  • Facilita un aprendizaje continuo.
  • La educación se traslada a un entorno ubicuo.
  • Permite un aprendizaje conectivista.

Las TICs (Tecnologías de la Información y la Comunicación) hacen referencia a las tecnologías que nos facilitan los procesos de adquisición, transmisión e intercambio de información. Pero el uso de estas tecnologías en la educación “por sí” no basta para un óptimo proceso de aprendizaje. Precisamente, por ello, nació hace unos años el término TACs (Tecnologías del Aprendizaje y del Conocimiento) haciendo referencia al uso de las TICs como herramienta formativa, incidiendo en la metodología y en la utilización de la tecnología dentro de las planificaciones educativas. Con otras palabras, las nuevas posibilidades que las tecnologías abren a la educación, cuando éstas dejan de usarse como un elemento meramente instrumental cuyo objeto es hacer más eficiente el modelo educativo actual. Su nueva función pasa a ser posibilitar que “el contexto sociotecnológico genere un nuevo modelo de escuela que responda a las necesidades formativas de los ciudadanos”.(Castañeda, Adell, “La anatomía de los PLEs”).

Pero en la actualidad, donde los usuarios pueden interactuar y colaborar entre sí como creadores de contenido generado por usuarios en una comunidad virtual (con la Web 2.0) ya no se utilizan sólo para comunicar información o divulgar conocimiento, sino que se utilizan para influir, para incidir, crear tendencias, entre otras; y no por parte de unos pocos expertos sino por parte de todas las personas con acceso a Internet con un smartphone, tablet o PC . Ante esta nueva realidad, nace por Dolors Reig, un término que aúna a estas nuevas tecnologías y que han hecho posible este cambio: las TEPs (Tecnologías para el Empoderamiento y la Participación).

Las TEPs, no sólo comunican, crean tendencias y transforman el entorno y, a nivel personal, ayudan a la autodeterminación y a la consecución real de los valores personales en acciones con un objetivo de incidencia social y autorrealización personal.

Si aprendemos a usar adecuadamente las TICs y las TACs para motivar a los educandos, potenciar su creatividad e incrementar sus habilidades multitarea, así como para aprovechar las sinergias entre educadores y educandos, conformaremos un aprendizaje aumentado. En este aprendizaje aumentado, los educandos, de forma proactiva, autónoma, guiados por su curiosidad hacia un aprendizaje permanente, aprenden a sacar partido a la extraordinaria potencia de Internet como fuente de información, recursos, metodologías didácticas y estímulo permanente.

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6. Educación personalizada y colaborativa – Aprendizaje por competencias.

Un sexto aspecto de una educación de calidad adaptada a nuestros tiempos es una educación colaborativa y a la vez personalizada.

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La escuela debe fomentar la identidad del educando con sí mismo, ser asertivo, y lograr que su libertad esté orientada a un Saber ser. Pero, la escuela es un ámbito de socialización por excelencia donde cada uno se encuentra en el encuentro con el tú, aunque sea diferente: Saber con-vivir.

Se trata de un aprendizaje cooperativo y personalizado donde los estudiantes poseen un rol importante y activo.

a. Aprendizaje personalizado.

Para un aprendizaje personalizado el objetivo es adecuar la metodología de aprendizaje al ritmo que pueda llevar los estudiantes y deben ser alentados, según sea necesario. Los estudiantes aprenden a lo largo de cada itinerario curricular con responsabilidad personal y autogestión.

Debemos adaptarnos a determinadas habilidades para cumplir la labor de “entrenadores y acompañantes de aprendizaje” y de esta manera, integrarse con el aprendizaje basado en la web y en el aula.

Para el enfoque educativo del aprendizaje personalizado surge, por tanto:

  • El tratamiento respetuoso de la libertad con responsabilidad y compromiso de las personas.
  • La promoción de la capacidad de comunicar e interactuar.
  • La necesidad de una formación personal e integral con el objetivo de hacer personalidades responsables y promover la interacción social.

Se trata de una educación basada en competencias más que en el cumplimiento de un currículo académico, lo que representa que la individualidad y personalidad de los estudiantes será el eje de la labor educativa, haciendo énfasis en los principios de individualización, la heterogeneidad, la diversidad y la sostenibilidad y la tensión entre el individualismo y la cooperación social.

El aprendizaje personalizado depende fundamentalmente del individuo y sus necesidades personales. Tiene que ser importante para el estudiante; orientado a sus propios intereses y por iniciativa propia. La velocidad con la que esto ocurre depende principalmente del estudiante que, a la larga, se convierte en su propio entrenador y los demás le dan lo que este necesita.

b. Aprendizaje colaborativo.

Para realizar este tipo de enseñanza es necesario diseñar actividades grupales, acciones para las cuales es necesaria la ayuda entre estudiantes. De esta forma, cada estudiante contribuye en la mejora de su propio aprendizaje y también en el de los demás, generando una interacción positiva.

El aprendizaje colaborativo promueve la construcción del conocimiento activando el pensamiento personal, buscando formas de investigar y trabajando valores como por ejemplo la cooperación, la responsabilidad, la comunicación, la solidaridad, entre otros. Además, a utilización de técnicas de aprendizaje colaborativo son eficaces para mejorar la motivación, la autoestima y el funcionamiento de las capacidades intelectuales como la crítica y la calidad del procesamiento cognitivo de la información, hechos que reflejan una substancial mejora del rendimiento académico personal. Además, las técnicas de aprendizaje cooperativo han demostrado ser eficaces en la resolución de problemas relacionados con la integración social.

El contexto cooperativo, mejora las actitudes positivas y favorece una mayor interacción interpersonal. La persona es esencialmente con el otro. Este aspecto lo hemos fundamentado en “Inclusión interpersonal: fundamentos y pedagogía”.

c. Aprendizaje basado en Competencias[5]

El Aprendizaje basado en Competencias se encuentra fundamentado por autores como :JaquesDelors, John Dewey, Paulo Freire, Jean Piaget y Lev Vigotsky.

La competencia es saber hacer algo, pericia, aptitud o idoneidad para hacer algo. Es decir, un saber en ejecución o capacidad de usar el pensamiento para hacer frente a diversas situaciones de la vida cotidiana.

En este sentido, las competencias ponen en acción el conocimiento del individuo, las maneras de realizar una determinada tarea y las actitudes frente a ésta.

Los aspectos que caracterizan a las competencias son (López, 2013):

  • Carácter ético.
  • Soluciones de problemas significativos.
  • Movilización de recursos: conocimientos, habilidades y actitudes.

Y, entre sus características se encuentran las siguientes:

  • Vínculo con la vida cotidiana
  • Sentido humano.
  • Responsabilidad del propio aprendizaje.
  • Desarrollo integral.

 ¿En qué ayuda el aprendizaje basado en competencias en un aprendizaje integral, personalizado y colaborativo?

El aprendizaje basado en competencias fomenta una serie de saberes:

  • Saber ser: son el conjunto de actitudes y formas de actuar con las personas, lo cual nos permitirá desarrollar competencias sociales. Se relaciona también con las actitudes hacia la iniciativa, el liderazgo y la motivación frente a las tareas de la vida diaria. La educación debe ser capaz de despertar en la persona la responsabilidad ante sí mismo, ante los demás y ante la vida para darle sentido de vivirla. Este tratamiento lleva a hacernos conscientes de nuestra libertad de elegir y asumirla responsablemente y, por eso es un camino hacía la realización personal.
  • Saber convivir: Ser personas nos hace seres dialogales. El hecho del diálogo en todos los niveles y para los emprendimientos más diversos y el fenómeno de la socialización, han llevado a la conclusión de que la dimensión social es esencial, constitutiva del hombre. La socialización es la multiplicación de las relaciones de convivencia.
  • Saber aprender: desarrollar nuevos conocimientos, lo cual se relaciona también con la formación permanente y a lo largo de toda la vida, en todos los ámbitos de la misma: profesional y social.
  • Saber hacer con emprendimiento: Los educandos deben, así pues, evolucionar y ya no pueden considerarse mera transmisión de prácticas más o menos rutinarias, aunque estos conserven un valor formativo que no debemos desvalorizar sino que debe ir más allá, forjar un pensamiento para el emprendimiento, la actitud de emprendedor.

 7. Educación gamificada.

La Gamificación es convertir lo rutinario en algo lúdico o divertido, usando las técnicas y mecánicas de juegos que usualmente utilizamos en nuestro tiempo de ocio adaptándola para que el aprendizaje sea efectivo. Esta técnica es muy eficaz puesto que psicológicamente estamos más predispuestos a jugar y divertirnos. Ver Gamificación: el aprendizaje divertido.

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La importancia del juego en el proceso educativo[6]

La gamificación promueve el desarrollo de habilidades cognitivas como la concentración o la memoria, además de capacidades psicomotoras al trabajar la destreza visual, la coordinación espacial y la discriminación perceptiva que potencia la autonomía, autocontrol y creatividad.

Psicológicamente, el pensamiento lateral se concibe como un pensamiento creativo, una forma de escapar a las ideas fijas. Es una habilidad mental adquirida que busca una solución mediante métodos no ortodoxos, que normalmente serían ignorados por el pensamiento lógico. Los que hoy somos educadores, no tenemos en cuenta las ventajas que ofrece el juego como técnica de aprendizaje:

  • Genera placer.
  • Moviliza al sujeto.
  • Desarrolla la creatividad, la curiosidad y la imaginación.
  • Activa el pensamiento divergente.
  • Favorece la comunicación, la integración y la cohesióngrupal.
  • Facilita la convivencia, etc.

La educación debe plantearse como un espacio donde el estudiante se desarrolle integralmente protagonizando un verdadero papel activo en ella. Un medio para lograrlo es la utilización de métodos que pongan en marcha procesos creativos, motivadores y significativos que propicien una enseñanza en la cual los estudiantes van resolviendo problemas, organizando ideas, entre otras; logrando así un aprendizaje agradable y profundo.

Los juegos le permiten al grupo (a los estudiantes) descubrir nuevas facetas de su imaginación, pensar en numerosas alternativas para un problema, desarrollar diferentes modos y estilos de pensamiento, y favorecen el cambio de conducta que se enriquece y diversifica en el intercambio grupal.

8. Educar en la responsabilidad social y ciudadana.

 Un octavo aspecto para una educación de calidad adaptada a nuestros tiempos es una educación concientizada en la responsabilidad social y ciudadana.

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Hoy, más nunca es necesario que las escuelas fomenten valores para una persona integral con conciencia y responsabilidad social y ciudadana.

La escuela, como institución educativa, tiene que ser la formadora de esta conciencia social responsable entre los jóvenes de la actualidad, que se percaten de que son parte de una sociedad, que su identificación como individuos y todos sus logros son precisamente dentro de una sociedad, y que ellos son también responsables de lo que sucede dentro de ella.

Que la escuela misma es un grupo social y lo es no solamente porque en ella participan seres humanos, sino por su interacción y convivencia, y todos los que pertenecen a ese grupo son responsables de su desarrollo.

Estos jóvenes ahora estudiantes y futuros profesionales, son los que lograrán el cambiar y cimentar el cambio esperado en la sociedad en general, y promover el crear verdaderas instituciones socialmente responsables en donde el desarrollo humano sea el valor supremo, considerando el dinero como lo que realmente es, un recurso económico, un medio y no un fin.

En suma, darse cuenta de que somos seres sociales, y aprender a ser socialmente responsables.

La conciencia ciudadana se hace realidad asegurando instancias organizativas y cauces que garanticen el proceso de participación. La participación es una manera de entender la vida y las relaciones humanas, que posibilita convertir la escuela en un lugar donde se viven situaciones de vida democrática y se desarrollan las convicciones democráticas. Para ello, es necesario crear un clima de participación: un ambiente propicio para las relaciones interpersonales y grupales, que estimule el discernimiento con libertad crítica y autocrítica.

9. Educar para resolver problemas y Pensamiento Situacional.

Un noveno aspecto para una educación de calidad adaptada a nuestros tiempos es una educación que prepare al educando en la toma de decisiones ante problemas existenciales. Estos son desafíos, nos ayuda a crecer y fomentan un nuevo tipo de reflexión: Pensamiento Situacional.

a. Toma de decisiones y solución de problemas[7]

En cuanto a las decisiones, la vida del hombre está llena de situaciones en donde las decisiones deben tomarse cada día y en cada momento. Por eso, es importante en la educación actual: por la complejidad de nuestros tiempos y por los cambios vertiginosos que se suceden, educar en cuanto que un problema es para resolverse, para tomar decisiones y no para quejarse y anularse. Saber es importante, nos ayuda, pero aquí planteamos “la actitud ante el problema”.

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Uno de los grandes inconvenientes del hombre actual es que, en muchas ocasiones, se vive determinadas experiencias vitales como un problema que te anula…te quiebra y no como una experiencia necesaria y enriquecedora de vida.

Por otro lado, la educación actual se suele entender como una competición por demostrar, ante los demás, el saber que se ha adquirido, donde lo que menos les importa es comprobar si ese conocimiento sirve para algo más que para aprobar un examen. Pero, en realidad, la educación debe entenderse como un elemento necesario y habitual en nuestras vidas, como una constante que permite que nos adaptemos permanentemente y evolucionemos como personas y como miembros de la sociedad.

En este contexto, uno de los temas es la necesidad de preparar a las nuevas generaciones para que sean capaces de resolver problemas y de tomar decisiones de manera informada y con fundamento. Debemos educar también para que las personas puedan analizar sus problemas y aprovecharlos para generar oportunidades.[8]

b. Educar con Pensamiento Situacional.

La inteligencia situacional es educar a la inteligencia para discernir las situaciones de vida cotidiana. El Pensamiento Situacional o Conciencia Situacional es una representación mental y comprensión de eventos vividos, gentes, interacciones, condiciones ambientales y cualquier otro tipo de factores de una situación específica que puedan afectar al desarrollo de mis actividades humanas, mi comportamiento, mis decisiones y mi propia personalidad. Formulado en términos simples en la consciencia situacional, la persona educada en este tipo de pensamiento, “sabe o prevé lo que ocurre para poder discernir lo que debe hacer”.

En términos de psicología cognitiva la consciencia situacional se refiere al contenido activo del modelo mental de un humano que toma decisiones de las tareas que tiene que llevar a cabo, el propósito de la consciencia situacional es permitir una forma de tomar decisiones apropiadas y efectivas. Logrando mantener la consciencia situacional se potencia la adquisición, la representación, la interpretación y la utilización de cualquier información relevante con el objeto de poner sentido a los eventos que ocurren, pudiéndose anticipar a los acontecimientos futuros y afrontar los problemas presentes, dando la capacidad de poder tomar decisiones inteligentes y de poder mantener el control en vista a su proyecto de vida y de su propia felicidad.

Aprender contenidos es importante que aún más si estos me brindan material para discernir mi entorno existencial y dar respuestas adecuadas.

10. Educar para un sentido existencial.

Un décimo aspecto para una educación de calidad adaptada a nuestros tiempos es una educación que oriente al educando a encontrar su vocación y sentido existencial a su vida.

Lo más importante en la educación, su objetivo final es quizás esta.

La persona dotado de libertad y con ella, cada uno, tiene que ir creando un “estilo de vida” original, único, tiene que “optar por una forma determinada de conducta en función de lo que pretenda realizar con su vida”. Aquello que le dé “Sentido a su vida”.

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a. Enseñar a que la vida posee un sentido existencial.

Como educadores debemos enseñar a que los educandos tengan un cambio radical en su actitud hacia la vida. Tenemos que aprender por nosotros mismos y después, que en realidad no importa que no esperemos nada de la vida, sino si la vida espera algo de nosotros. Tenemos que dejar de hacernos preguntas sobre el significado de la vida y, en vez de ello, pensar en nosotros como en seres a quienes la vida les indaga continua e incesantemente. Nuestra respuesta educadora tiene que estar hecha no solo de palabras, sino de una conducta y una actuación orientada por valores. En última instancia, vivir significa asumir la responsabilidad de encontrar la respuesta correcta a los problemas que ella plantea y cumplir las tareas que la vida asigna continuamente a cada individuo.

Dichas tareas y, consecuentemente, el significado de la vida, difieren de una persona a otra, de un momento a otro, de modo que resulta completamente imposible definir el significado de la vida en términos generales. Nunca se podrá dar respuesta a las preguntas relativas al sentido de la vida con argumentos específicos. “Vida” significa algo muy real y concreto, que configura el destino de cada persona, distinto y único en cada caso. Ninguna persona ni ningún destino pueden compararse a otra persona o a otro destino. Ninguna situación se repite y cada una exige una respuesta distinta. Cada situación se diferencia por su unicidad y en todo momento no hay más que una única respuesta correcta al problema que la situación plantea.

b. Pedagogía de la Identidad y de la realización.[9]

Los seres humanos somos sujetos históricos, tenemos la capacidad de hacernos, construirnos y de hacer y rehacer permanentemente la sociedad. Vivir es hacerse, construirse, soñarse, inventarse, llegar a desarrollar todas las potencialidades.

La tarea esencial de la educación es recuperar su misión humanizadora, orientada a formar sujetos autónomos y ciudadanos de la nueva sociedad. Se trata, en consecuencia, de la creación continua de una nueva manera de ser persona.

Para ello, es necesario una pedagogía de la identidad y de la realización. Pedagogía que, en palabras de Mounier, despierte el ser humano que todos llevamos dentro, nos ayude a construir la personalidad y encauzar nuestra vocación en el mundo. Se trata de provocar la libertad de pensamiento y de expresión, y la crítica sincera, constructiva y honesta. Esto implica ayudar a cada educando a conocerse, valorarse y emprender el camino de su propia realización, lo que postula tiempos y espacios para el silencio, la reflexión y el cuestionamiento personal. Implica también conocerse y valorarse como parte de un pueblo, de un país, del que hay que recuperar la memoria histórica que posibilite una mejor comprensión del presente para la invención del futuro. La historia deja de ser un mero recuento de héroes y batallas, para pasar a ser la historia de un pueblo que camina en busca de su propia identidad.

Mensajes

[1] Conectivismo, ¿Un nuevo paradigma en la educación actual?, https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4966244.
Conectivismo: Una teoría de aprendizaje para la era digital, https://edublogki.wikispaces.com/file/view/Conectivismo.pdf.
[2] Educación para la salud, UNESCO, http://www.unesco.org/education/uie/confintea/pdf/6b_span.pdf
[3] Programa Educativo para promover la higiene personal en estudiantes del primer grado de educación secundaria en las instituciones educativas estatales de la provincia de Chiclayo. http://riuma.uma.es/xmlui/bitstream/handle/10630/7454/TDR_SANCHEZ_OLIVA.pdf?sequence=1
[4] El desarrollo sostenible comienza por la educación, UNESCO, http://unesdoc.unesco.org/images/0023/002305/230508s.pdf
[5] Ver Jonatan Bautista, El ABC del Aprendizaje Basado en Competencias, http://info.shiftelearning.com/blogshift/el-abc-del-aprendizaje-basado-en-competencias
[6]Chapouille, María Virginia, http://fido.palermo.edu/servicios_dyc/publicacionesdc/vista/detalle_articulo.php?id_articulo=1388&id_libro=10
[7]http://www.leonismoargentino.com.ar/INST283.htm
[8]Educar para resolver problemas, educar para plantearlos: http://www.laeducacioncuantica.org/educacioncuantica/SEducacionCuantica?PN=16&PE=2&WEBLANG=1&VOLNOT=noticia4&VOLTIP=1&VOLPAG=1&NOTICIA=747
[9] Colección programa internacional de formación de educadores populares, La educación popular y su pedagogía – Federación internacional Fe y Alegría

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Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad/TDA-H


Esta guía tiene un doble objetivo:

  1. Proporcionar al profesorado información sobre la naturaleza del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), de forma que ayude a comprender las características y necesidades educativas específicas que pueden presentar algunos alumnos y alumnas a lo largo de su proceso de aprendizaje.
  2. Ofrecer una serie de pautas y estrategias que orienten y apoyen al profesorado en la realización de los ajustes metodológicos y de evaluación que propicien el éxito
    escolar de todo su alumnado.

Indice:

  1. ¿Qué es el TDAH?
  2. Características y necesidades asociadas a TDAH
  3. Pautas para la respuesta educativa

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